Consume local

Hasta risa daba ver tanta campaña de #ConsumeLocal durante esta contingencia por el bicho, que había que comprarle a la amiga, a la vecina, a la de los elotes, a la de los tamales, al de las donas, a todo aquel que nos ayudara a romantizar la precariedad laboral en Zairo (y en México), pero bien que la racita seguía y sigue comprando en las grandes cadenas transnacionales como la Walmar o la Soriana.

Total, que ya el INEGI nos está dando un panorama de que eso del #ConsumeLocal nomás no pegó o quizá fue más como una campaña de whitexicans para ser políticamente correctos en tiempos de pandemia, pero la mera neta es que los ingresos en estos changarritos cayeron más del 25% en Zairo y de la gente que chambeaba ahí, pos un 7% perdió su trabajo. Y eso que son nomás las cifras de abril, falta ver más descalabros en mayo, cuando estuvo lo mero bueno.

Ahora que si de verdad quiere ayudar al vecino, a la amiga, a la comadre, a esa racita que en serio depende de su chamba para comer, éntrele bien al #ConsumeLocal y no simule, al fin que en chingos de tienditas ya aceptan pagos con tarjetas y hasta le atienden con sonrisa de mazorca, no como los cajeros de sabe dónde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.