Descalabrados

Así quedaron los aludidos en “La infamia”, el último libro del senador Ricardo Monreal, donde narra aquellos hechos ocurridos hace 12 años en una bodega propiedad de su hermano Cándido y que sirvieron a grupos contrarios para atacar a la familia Monreal Ávila durante toda una década y hasta la fecha. No parece capítulo cerrado, pues hay nombres que se omiten en el texto, pero se sugieren e infieren por el contexto, nombres que se volvieron recurrentes durante este fin de semana y que siembran la espinita: ¿habrá consecuencias? Sobre Ricardo Monreal pesa un mito construido sobre ese imaginario colectivo que le hace ver como una persona que es raza, benevolente, generoso a manos llenas, pero también un estratega hábil, astuto, de mano dura, que no perdona deslealtades. La verdad es que detrás de esa enorme sonrisa que le caracteriza hay una persona que gusta de las gordas de chicharrón con salsa de la que pica.

Y tembló Zacatecas

¿A poco no? Porque durante todo el fin de semana estuvieron a todo lo que da el montonal de paginillas que publican fake news, atacándose entre sí, curiosamente nomás entre la raza de MORENOS que aspiran porque respiran y no se cansan de levantar la mano. ¿Y los aludidos en “La infamia”? La mayoría se hizo de la vista gorda y siguió (y sigue) aplaudiendo, como si aplaudir fuera garantía de lealtad. Otros, los menos, estuvieron calladitos durante el fin de semana, no vaya siendo que un paso en falso los delate (aún más). Y unos cuantos, los cínicos, agradecieron que los volvieran a poner en la escena política. La cosa llegó a tal grado que la embarrada llegó hasta varios medios de comunicación, también blanco de las campañas negras. Lo que es cierto es que este fin de semana sirvió para muchos envalentonados que salieron a señalar con dedo inquisidor, sin pruebas, pero una vez que la verdad (y la justicia) salgan a flote a ver si dicen “esta boca es mía”. Sorpresas te da la vida.

Se apuntan a la federal

En otros escenarios también se mueven las aguas. Ahí tenemos al exgobernador Miguel Alonso Reyes, quien vuelve a escena a través de la virtualidad y nos da luces sobre a dónde apunta la chancla. Algo similar a lo que ocurre con Arturo Nahle, quien podría buscar la diputación federal en el 2021 si mantiene el buen ritmo como mandamás del Poder Judicial. Y en la negocia, el estira y afloja entre partidos de oposición, todo parece indicar que sí habrá ese gran bloque PRI-PAN-PRD-MC. El agandalle es lo único que amenaza la posible alianza y en eso tooodos cojean.