Mi tierra

Por: Heraclio Castillo

Llegué a Zacatecas hará cosa de unos 30 años, poquito más, muy lejos de la tierra que me vio nacer: Villahermosa, Tabasco, “la tierra del Peje”. Desde entonces Zacatecas se ha convertido en mi segunda patria y a pesar de todo el cariño por este estado que me ha dejado grandes experiencias (y pequeñas también), la añoranza por el terruño es una cosa que solo se siente cuando vives lejos del lugar donde viniste al mundo.

Será cosa de los astros, del destino, de algo que se lleva en la sangre, en un código genético, de algo cultural , sociológico o antropológico, así bien sabe qué modo que tal vez los migrantes (internos y externos) son los únicos que podrían comprender esa sensación de sentirse extraño en la tierra donde vives, porque tus raíces están muy lejos y aunque se hayas echado nuevas raíces en otras latitudes, hay un “algo” que nos llama.

Será por ese algo que la canción “Mi tierra”, de Gloria Estefan, me llega tanto cada vez que la escucho y desde que llegué a Zacatecas se ha convertido en mi canción favorita. Porque han de saber que mi familia y yo llegamos a esta tierra sin chivas, apenas con unos cuantos triques y entre esos, a mi mamá le dio por cargar con cinco cassettes (ya soy grupo de riesgo), uno de los cuales era de los éxitos de Gloria Estefan y como no había televisión, nomás una grabadora de color rosita, pues esa era mi distracción.

Pocas veces he visitado de nuevo mi tierra y eso me bastó para guardarme en la memoria las bellezas de mi Tabasco: la humedad del caribe, la selva de un verde abrumador, los gigantescos árboles que devoran cualquier poblado, el colorido de las frutas y las flores, la exuberancia en todas sus formas, un lenguaje muy dicharachero y hasta con expresiones que solo en esa región y bajo ciertas circunstancias pueden entenderse.

Fuera de sus fronteras cualquiera pensaría que es una ofensa hablarse de “hijueputa” en la cotidianidad, que la obesidad femenina no es más que “una mujer llena de vida”, que la relación con menores de edad sigue muy arraigada en la costumbre, que la violencia hacia la mujer es parte de una tradición ancestral en la que también se exalta la “blancura” de la piel en una tierra donde aún prevalecen los rasgos indígenas.

Tierra petrolera en el último siglo, también es proclive a las inundaciones entre tanto manglar. Bien curioso: mientras en Zacatecas se afronta la sequía del semidesierto, en Tabasco les sobra el agua. Esos contrastes son los que me inquietan y cada vez que veo un escenario de verdor en Zacatecas, siempre evoco el verdor de mi tierra.

Pero a veces me pregunto si esa sensación de nostalgia por el terruño, la evocación de nuestra tierra que nos vio nacer, no es más que la idealización de esa tierra que jamás llegamos a conocer. Me pongo en el lugar de nuestros migrantes en Estados Unidos y me pregunto si ellos no sienten lo mismo: una añoranza por una idea de su tierra, aunque esa idea sea muy distinta al terruño real, ese que dista del imaginario que nos construimos con los años.

Porque yo recuerdo al Tabasco de mi infancia (y cómo viví ese Tabasco durante mi infancia), una tierra a la que no he vuelto en más de 20 años. Y aunque siga las noticias de aquella entidad, siempre me viene a la mente un recuerdo en la plaza principal, junto al Palacio de Gobierno en color azul claro, de noche, con decenas de focos iluminando puestos ambulantes que vendían plátanos fritos, panuchos y buñuelos con miel de higo.

Tal vez nuestra tierra es más hermosa cuando la vemos de lejos, idealizada, que cuando la vivimos en su cotidianidad. Así pueden pensar muchos sobre Zacatecas, una tierra de contextos terribles en nuestra cotidianidad, pero que vista de lejos guarda sendas bellezas que nos cautivan.

2 comentarios en “Mi tierra”

  1. ELIZABETH CASTILLO RUEDA

    Buenos días hermosas tus Palabras y un gran relato de tu vida primo que te lleva hacer alguien en tu vida y gracias a tu madre que se sacrificó y pasó por tantas cosas difíciles que la admiro y ati también porque gracias a Diós y su esfuerzo ahora tu eres una gran persona en sociedad y como ser humano Diós te siga bendiciendo y a toda la familia te mando un fuerte abrazo con mucho cariño. LQM.🙏🙅♥️

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