El surrealismo legislativo

Hoy les iba a contar mi maravillosa experiencia (sin sarcamos) en el IMSS durante el fin de semana, estaba muy sentadita pa comenzarla a redactar mientras escuchaba la “interesante” sesión para la aprobación de ésa a la que han llamado #LeyTello.

Ya les he contado que desde que comenzó la pandemia por Covixxx en la entidad y que nos mandaron a la casa me pongo a hacer boletines y “cositas” del jale mientras veo las novelas, es que hay unas bien chidas hasta me dan ganas de que ya se terminen para saber cuál sigue.

Hoy no fue así, hoy me conecté unos minutos antes de que comenzara la novela de las 2 a ver la sesión del congreso del esta’o y la mera verdá estuvo mucho mejor que cualquier producción de Televisa, de Caracol, de Telemundo, de cualquier lado donde salgan telenovelas, me sirvió harto pa lavar los trastes, hacer de comer, limpiar la cocina, hasta las cobijas lavé.

Yo siempre he pensado que cuando yo sea diputada, no habrá un solo día (hasta que me desafueren) que los medios no digan cosas “horribles” de mí, tales como: “Siempre llega borracha a las sesiones”, “no entiende nada del presupuesto”, “anoche andaba en la chunguis oyendo a Los Invasores bien juerte” “¿supieron que contrató a los Tigres del Norte para que dieran un concierto privado? Dicen que porque era la única forma en que iban a bailar con ella”, “lo único que espero es que lo haya contratado con su dinero”, “cuál pinche dinero si nunca tuvo ni pa’ comprarle llantas a la chunguis” y cosas así de feas, entiéndase feas como algo real.

En fin, ayer me di cuenta que quizá yo no sería nada extraordinario, para muestra:

La diputada Karla Valdez Espinoza, cuando iban a hablar de la #LeyTello, leyó una iniciativa que ya habían aprobado desde hace sabe cuánto y que el pleno optó por votar a favor algo que ya habían aprobado, cuando terminaron de votar la diputada ¡PUM! Pide a la presidencia de la dejen leer el correcto porque “Nadie se fijó, ni nos fijamos” ¿Es neta?

En fin la dejan que lea la correcta y pos no la votaron porque ya la habían votado.

Luego llega la “neo morena”, acá toda emocionada a hablar del día del hombre, mija mija, que llega acá a la tribuna y que se quita el cubrebocas, osea, el súper pedo por el uso del cubrebocas y ella se lo quita pa hablar… en fin, la hipoglucemia.

Y después de eso la siempre extraña Mónica Borrego con la máxima de: “No somos nada las mujeres sin los hombres” luego de una incómoda pausa de quizá un par de segundos dice “y los hombres sin las mujeres”.

Y de pronto el diputado Héctor Menchaca, con su “hasta nos regalas una rosa”, pero eso no fue nada, viene un grupito de diputados varones entre los que destacan Felipe de Jesús Delgado y Jesús Padilla que les caló bien culero que los medios los mencionaran, vieran cómo les calo, vieran cómo se la pasaban diciendo que pinchis medios, bueno, no, la mera verdá no tan así, pero por ahí iba.

Me dio mucha risa la sesión, en mi colaboración pasada les comentaba lo surrealista de la seguridad pública municipal de Zacatecas, pero hoy veo que el surrealismo no se detiene en eso, lo llevan a niveles máximos en el Poder Legislativo, discuten durante horas, no por la ley, sino porque los criticaron por no ponerse a chingarle rápido, se enojan porque los “someten” a burlas y críticas, se enojan porque los medios, las redes, la gente les pide cuentas, hay algunos en los que incluso, yo con mi mente cochambrosa me puse a pensar ¿será que se enojan porque siendo morenistas se sentían siempre amados por el pueblo?

En fin, la hipocondría y locura.

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