Entre perros hay razas

Aunque al inicio parecía que la Cuarta Transformación era un solo proyecto con los ideales de nación de Andrés Manuel López Obrador, pronto se cayeron las máscaras y se evidenció que hay una 4T acorde a los intereses de cada grupo, en un discurso que ha hecho desconfiar cada vez más de un movimiento que quizá tuvo sus orígenes en demandas legítimas y honestas.

Hoy, servidores públicos y representantes populares de todos los niveles en todo el país, colgados de la bandera del lópezobradorismo y una 4T cada vez más surreal, han dado muestra de que prevalecen las mismas prácticas que se juró erradicar, aunque todavía quedan quienes siguen apegados a los principios originales de este movimiento y que luchan por que estos principios se mantengan a pesar de la perversidad de los “arrejuntados”.

Reza un viejo dicho: “aquel que no tuvo y llega a tener, loco se quiere volver” y muchos van demostrando que están muy lejos de cumplir con los principios originales de la 4T, que los adaptaron a su circunstancia para curarse en salud y seguir viéndole la cara a la gente que confió en ellos y en todo un movimiento. Pero el voto de castigo, ese que capitalizó MORENA en el 2018, también exige una rendición de cuentas y ahí muchos han quedado a deber. La suma de fallas también será cobrada en el 2021.

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