Democracia contra populismo

La “democracia” es una forma de gobierno donde el poder es ejercido por el pueblo, lo que significa que todo ciudadano a partir de que cumple la mayoría de edad, tiene derecho a elegir mediante su voto (sufragio) libre y secreto a un representante entre varias opciones para un período determinado.

En la democracia, todos los ciudadanos tenemos derecho a participar con propuestas, por ejemplo, respecto a las necesidades de servicios en nuestra comunidad y someterlas a consulta para priorizar las más importantes y urgentes y se deciden con un voto mayoritario.

Para que exista democracia no basta que exista el sufragio, en una democracia deben existir: igualdad, que significa que el estado debe garantizar que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y obligaciones, independientemente del color de la piel, sexo, religión; debe ser incluyente, brindar el mismo trato y las mismas oportunidades a todos los ciudadanos.

En una democracia debe haber justicia para todos, respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos, debe existir el Estado de derecho y legalidad. Debe haber respeto y tolerancia, que nos permitan convivir de manera respetuosa y armoniosa, valoramos nuestras similitudes y respetamos nuestras diferencias de ideas, gustos.

El derecho a la libertad de opinión y de expresión; incluyendo no ser molestado a causa de sus opiniones y difundirlas, por cualquier medio, como la libertad de prensa, donde las personas pueden informar a la población y expresar libremente sus opiniones sin temor a represalias o a que se ejerza la violencia por emitir su opinión.

En cambio, el “populismo” es un fenómeno que afecta a algunos líderes políticos, se dicen “amigos del pueblo” resultando una estrategia utilizada para acceder al poder. El populismo es “popular”, el populista se “preocupa” por beneficiar a través de programas sociales a grandes cantidades de la población, descalificando a quien le antecedió por no haber podido resolver y/o atender las demandas ciudadanas.

Ahora en el poder, mucho de lo que critica el populista al que me refiero, podríamos decir “dime de qué presumes y te diré de qué careces”, ya que contradice lo que pregona. Critica la opacidad y corrupción en la adjudicación directa de obras públicas y vemos que sigue imperando la corrupción en adjudicación directa de contratos con PEMEX; contratos para estudios, asesoría jurídica y desarrollo del plan maestro para la construcción del Tren Maya, por mencionar algunos.

En gobiernos anteriores existía más libertad de prensa. Al inicio de la administración federal, el populista sostuvo que “el gobierno federal se conducirá con pleno respeto a la libertad de prensa y de expresión” y aseguró que ejercería su derecho de réplica de manera respetuosa, cosa que no ha hecho.

En las conferencias mañaneras, el Ejecutivo federal es el protagonista, critica los gastos en difusión de las entidades, pero ¿cuánto cuesta la transmisión de las mañaneras? Lo peor de todo es que es poco el mensaje que hay que difundir.

Ahora quiere acabar con los organismos autónomos, afirma que “no son imprescindibles”, al tiempo que aseveró que presentará una propuesta de reforma para que los organismos autónomos sean fusionados a alguna Secretaría de Estado, con la justificación de que cuesta mucho mantenerlos.

Esto significa que la transparencia ¿será a conveniencia?; las estadísticas ¿serán a modo?; en la defensa de los derechos humanos ¿serán juez y parte?; en la evaluación de la política de desarrollo social, afirmará que con la ampliación de “transferencias de recursos” a través de los programas sociales ¿disminuirá la pobreza?; las elecciones federales, estatales y municipales, ¿serán transparentes, legales y darán certeza y seguridad?

Me queda claro que quiere centralizar todo. El Ejecutivo Federal ha enfermado de un poder desmedido, quiere mantener el control en todo como en una dictadura.

El pueblo demanda el derecho al acceso a la información, exige imparcialidad, rectitud, justicia, respeto, un gobierno que brinde soluciones, que fortalezca la salud, la educación, que impulse la economía, que sume y no que reste.

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