Y llegaron los reyes magos

O tal vez no, porque con esto de la pandemia, a lo mejor les tocó un retén, o no pasaron el filtro sanitario, o tuvieron que pagar mochada, o la pandemia los dejó en la calle y les robaron hasta la estrella de Belén. Esa es la realidad de este 2021, en una bonita tradición que permitía compartir en familia, pero que hoy deja muchas sillas vacías.

Ya desde el fin de semana se veía uno que otro puesto ambulante con montones de roscas en oferta y las promociones en las redes sociales no se hicieron esperar. Tradicionales, de chocolate, rellenas de crema, de nuez, de mermeladas, con cajeta de guayaba y de membrillo, gourmet, de tacos de pastor y tripitas, de roles de canelas y un sinfín de variedades que llegaron al extremo sustituyendo el tradicional Niño Dios por el bebé Yoda (o como se llame).

La verdad es que con este frío zacatecano, la tradición se antoja para sopear una pieza de pan hecha por manos zacatecanas y un rico chocolate casero, disfrutando en casa y siguiendo los protocolos sanitarios para evitar que alguien más nos llegue a faltar.

Con suerte, este 6 de enero esperaremos la bendición del Niño Dios para seguir manteniendo la esperanza en que esta pandemia pasará y saldremos adelante, porque más allá de las prácticas religiosas y las doctrinas, en este inicio de año hacen falta motivos para creer que estaremos bien y que a pesar de lo vivido en el 2020, aún hay mucho por hacer.

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