El canto del silencio

Hay amigos que se convierten en familia, es como un regalo de la vida. Recordar instantes vividos con una persona querida que fallece es una forma de honrar su vida.

Sábado 20 de febrero por la tarde. Suena mi teléfono. Era Margarita, a ella la conocí hace más de 30 años, me identifiqué con ella inmediatamente, coincidimos en gustos, compartimos experiencias similares y proviene de una familia tan unida como la mía. Al poco tiempo de conocernos su familia me adoptó como parte de ellos.

En cuanto recibí la llamada pensé en Chato (Raúl Valadez González). Así pasaba últimamente, siempre se me venía a la mente ¿está bien Chato? A veces me decía: está con buen ánimo, le sigue echando ganas. En esta ocasión escuché esa palabra compleja que encierra tantos sentimientos encontrados: “falleció”.

Cuando estaba en la primaria nos decía la maestra que la vida era algo parecido a las estaciones del año: naces, creces, te reproduces y mueres. Con el tiempo me di cuenta que lo más seguro es que si naces, algún día vas a morir, pero no todas las personas crecen ni en altura ni en experiencia y no todos pueden o no todos se quieren reproducir.

En la antigüedad decían que el tiempo era circular, era un ciclo que se repetía, no tenía fin, era un eterno retorno, mientras que la visión cristiana del mundo dice que el tiempo es lineal, todo tiene un principio y un fin.

Chato llevaba años luchando contra en cáncer, tenía días buenos en los que se motivaba a cantar, pero también había días de tristeza y desconsuelo o días en los que no quería comer, porque algunas veces con la quimioterapia perdía el sentido del gusto o sentía que cambiaba el sabor, por ejemplo, decía que la carne le sabía a metal o que sentía náuseas.

Me dejaba sin palabras, ¿cómo puede una persona que lucha por sobrevivir a una enfermedad, alegrarte la vida? Pues sí pasa, lo he vivido muy de cerca, con una hermana que siempre nos hace reír con sus ocurrencias y con Chato que nos deleitaba con su canto, porque él disfrutaba cantar, lo hizo desde muy joven en el grupo Tiks.

Recordé cuando Eli nos invitó a la playa, fuimos Margarita, sus hermanas y hermanos, todo el camino Beto, que recién cumplió tres años de haber partido, nos hizo reír muchísimo con sus ocurrencias. Quico, que también ya se nos adelantó, no paraba de reír y Chato cantando ¡disfrutamos tanto ese paseo!

Desde que vivían sus padres tenían la costumbre de reunirse los sábados. Ellos fallecieron y continuamos con esa práctica. Cuando ponía sus pistas cantaba después de comer, nosotros aplaudíamos y él se motivaba a seguir cantando. Conchis siempre le pedía que cantara “Cóncavo y convexo”, le decía que era su fan número uno.

Cuando llevaba a Chato de pasada a su casa, en el trayecto me hablaba de su familia, quería mucho a Lupita su esposa y se cuestionaba, porque sentía que no le había dado la felicidad que ella merecía y que al afrontar su enfermedad le preocupaba ser una carga para su familia.

Yo le decía: claro que no, ¿tú crees que te hubieran dejado solo? Son tu familia, te quieren y les importas, como nos importas a todos tus hermanos, primos, sobrinos y amigos. Tú alegras con tu canto nuestras reuniones familiares, cumpleaños, nos das vida.

Luego me hablaba del amor por sus hijos y sus nietos, en especial sus ojos se iluminaban cuando hablaba de su nietecita Paulina, orgulloso porque había participado en varios recitales de piano. Sin duda heredó el gusto por la música como su abuelo.

Cuando hay una persona enferma, muchas veces pensamos que el médico puede predecir si tiene probabilidades de recuperarse o cuánto tiempo puede vivir con la enfermedad, la verdad es que nadie sabe cuándo morirá un enfermo y menos si es de cáncer.

Hoy estamos de duelo por el deceso de Chato, es complicado porque es una situación dolorosa pero también de tranquilidad porque él ya está descansando. Hay que aceptar la pérdida de un ser querido, para algunos la sensación de impotencia por no haberlo podido acompañar en sus últimos momentos para despedirse, asumir el dolor y la tristeza, sin embargo, rememorar y compartir los recuerdos que tenemos de él reconforta un poco.

Tu cuerpo ha muerto y tu canto se convirtió en silencio, te estarán recibiendo con cariño tus padres, Beto te hará alguna broma como siempre solía hacerlo y Quico te estará esperando con esa gran sonrisa que siempre lo caracterizó y nosotros te seguiremos recordando y escuchando tus grabaciones y tu canto permanecerá intacto en nuestro pensamiento y en nuestros corazones. Ahora estás donde no hay dolor, ni angustia, ni pesar. Descansa en paz, Chato Valadez.

11 comentarios en “El canto del silencio”

  1. Dina
    De verdad qué maravilla que puedas expresar lo que Chato sentía y nos hacía sentir. Sin duda lo recordaremos, como a todos con mucho cariño y nostalgia. Y a ti muchas gracias por ser parte de esta familia.

  2. Noemí Rubio Bobadilla

    Chato y yo compartimos una enfermedad cabrona pero tambien la hemos enfrentado con una actitud chingona. Hasta pronto Chato. Gracias mi querida hermana Dina por tu cariño

  3. ABRAZOS!! EL TALENTO DE CHATO ESTÁ EN MIS PRIMOS Y AHORA SUS NIETOS. SU VOZ Y SU MANERA DE PLATICAR TAN ÚNICOS SE QUEDARÁN EN NUESTRO RECUERDO. GRACIAS DINA

  4. Muy acertada tu Reflexión de la sentida pérdida del buen amigo y Gran Rockero Chato Valadez, QEPD Y aceptación y consuelo a su Familia, amigos y fans

  5. Carlos Acuña Collazo

    De forma breve y sentida encuentro la descripción que se hace del paso de Chato Valadéz por este mundo terreno, he de decir que para quienes tuvimos la oportunidad de convivir con el desde la escuela primaria y a lo largo de su existencia, y más aún años y años disfrutando la rocanroleada o las «tocadas» como siempre decíamos, sería casi interminable hacer una descripción completa de lo interesante, amenos y felices días, meses y años que compartimos nuestra amistad. Adiós para siempre querido y apreciado amigo.

  6. Hermosas palabras que dan testimonio de una una persona que entrego su canto a la vida ! Dando alegria a quienes tuvieron la fortuna de escuchar ….¡ En gloria de Dios descanse en paz !

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