S.O.S. Tierra

El planeta tierra nos pide que actuemos, que la ayudemos. La naturaleza es atacada por el desequilibrio ecológico, los incendios forestales que se han presentado y han afectado una gran cantidad de hectáreas.

Por poner un ejemplo, solo en el Cerro de la Bufa se tienen cuantificadas 102 hectáreas afectadas. En el mundo se presentan incendios de igual magnitud e importancia, así como invasión de langostas en Kenia, sin olvidar que seguimos enfrentando la pandemia del COVID-19, una emergencia sanitaria mundial, con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.

El cambio climático y los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como las acciones que desequilibran la biodiversidad, como la deforestación, cambio en el uso de suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos, también conocido como Zoonóticas.

De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada cuatro meses; de estas, el 75% son proveniente de animales, esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y vegetal.

El impacto visible y positivo del virus, ya sea a través de la mejora de la calidad del aire o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, no es más que temporal, ya que se debe a la trágica desaceleración económica y la preocupación de los humanos para no contagiarse.

Se acerca el Día Internacional de la Madre Tierra, por lo que debemos generar un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Es necesario promover una armonía con la naturaleza y la tierra.

El brote del Coronavirus representa un riesgo enorme para la salud pública y la economía mundial, pero también para la diversidad biológica. Sin embargo, la biodiversidad puede ser parte de la solución, ya que una diversidad de especies dificulta la propagación rápida de los patógenos.

El informe de evaluación global sobre la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas del Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), advierte que un millón de especies están en peligro de extinción, más que en cualquier otro momento en la historia de la humanidad, debido a los impactos de la actividad humana.

Además, los cambios en la biodiversidad afectan al funcionamiento de los ecosistemas y pueden ocasionar alteraciones importante en los bienes, servicios, que estos proporcionan.

Los vínculos específicos entre la salud y la biodiversidad incluyen posibles impactos en la nutrición, la investigación sanitaria y la medicina tradicional, la investigación sanitaria y cambios significativos en la distribución de plantas, patógenos, animales e incluso asentamientos humanos, algo que puede que puede ser alentado debido al cambio climático.

Este año el Día Mundial de la Madre Tierra coincide con el Año de la Biodiversidad, que centra la importancia de esta como un indicador de la Tierra. A pesar de los esfuerzos actuales, la biodiversidad se está deteriorando en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia humana.

Con este panorama general y el escenario del COVID-19, pero a largo plazo, es importante atender y disminuir la pérdida del hábitat y biodiversidad.

A 50 años del primer llamado a proteger el planeta, estamos frente a un problema epidemiológico mundial. Las poblaciones más desprotegidas también enfrentan el impacto del cambio climático, la hambruna, carencia de agua y enfermedades, y los animales enfrentan todos los días la amenaza de extinguirse por la actividad humana. Protejamos nuestro planeta, respondamos a este grito de ayuda de la Madre Tierra.

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