Pos como dijo Gloria Trevi…

Con muchísima pena (#nocierto), angustia (#tampococierto) y desesperación (#menos) me disculpo por mi ausencia en los últimos días, pero como ya les he comentado, en veces me da el “pa’bajo” anímico y pos en veces no me da la gana ni de respirar, menos de avisar lo que ando haciendo o pensando, pero lo chingón aunque usted no lo crea es que cuando uno conoce lo que le pasa a nuestras cabezas puede tener la madurez de saberse mal y el compromiso que el autocuidado requiere.

En fin, no me maté y ya regresé, no corregida y aumentada, porque en ese caso solo sería aumentada de peso, el caso es que me emociona mandar mis jaladas y pensar que mis dos lectores podrán leerme; pero me emociona más mucho que ya vamos pa una semana de estrenar Gober y ahora Deivis ya no es Deivis, sino el Gober Daví, porque aquí cuidamos las formas.

Pues nos ha tocado ver (al menos por medios digitales) algunos eventos del Gober, escuchado discursos y conocido a algunos de quienes trabajarán con él durante esta administración.

La entrega de poderes la noche del sábado 11 me gustó, solemne, cívica, normal, nada extraordinario; la toma de protesta, me gustó, solemne, protocolaria, normal.

Siendo honesta, en el evento de la noche del sábado me dio un poquis de hueva la conducción, reconozco en Sofía Gamboa a una mujer sumamente inteligente, entre las más inteligentes que conozco, amable, noble, sorora, cabrona pues, pero mostró que unas líneas discursivas no son la base de la conducción y presentación de eventos. No sé si seguirá en esa labor, pero estoy completamente segura de que, de ser así, será maravillosa.

En el segundo evento me pasó lo mismo, pero ahora con el Carlos, ¿qué pedo con Carlos? Que alguien me explique de onde salió con que tenía muletillas, porque yo recuerdo en él, un hombre ecuánime y harto versa’o.

Ah pero tenía que ocurrir…

Y ocurrió. Qué tal ha sido la sorpresa para quienes hemos estado viendo los destos eventos del Gober escuchar y ver de nueva cuenta en los bisnes de la presentadera al Beto Cervantes, en serio es un placer escuchar su voz y hasta ver al morro, porque cae bien el vato, la mera verdá, es chido y sabe hacer la chamba.

Lamentablemente no todo es la conducción, ojalá así lo fuera, debemos ser realistas y recordar que Zairo tienen broncas, muchas broncas ALV, pero como mencioné en mi anterior colaboración, no es un pedo que se vaya a solucionar en tres días, ni en tres semanas, ni en tres meses, es un pedo que tomará tiempo y que esperamos todos que las cosas se vayan mejorando o al menos no empeorando.

Todo este rollo sirva para decirles qué es lo que me hace feliz de que se haya ido Tello… ¿Recuerdan que se los había adelantado? No, no es que sea Pedro, tampoco me uní al clan de los aplaudidores, el pedo es mucho más sencillo de lo que creen:

Una vez que Tello ya no es Gober y por tanto no es el general chif del estado, ya puedo reconocer públicamente que durante toda su administración TODA, dije, acosaba (al menos en mi imaginación) a la Gober, osea su esposa, así que ahora puedo descargar fotos de ella y usarlas como fondo de pantalla en mi cel sin temor de que el entonces Gober se fuera a dar cuenta y me corriera porque le podía dar baje.

Pero el ex Gober puede estar tranquilo. No hay pedo, no se trata de baje, solo es una de esas muchas jaladas que ocurren en mi cabeza de vez en cuando, hay que recordar cómo comenzamos esta desta “CUANDO UNO CONOCE LO QUE LE PASA A NUESTRAS CABEZAS PUEDE TENER LA MADUREZ DE SABERSE MAL Y EL COMPROMISO QUE EL AUTOCUIDADO REQUIERE”.

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