Pierde Zacatecas 6,123 empleos formales en el último año

El 2024 fue una burla con el cacareado «Año de la Paz» (aunque fuera por decreto). Porque la pacificación se redujo a la estadística de una disminución de 70% en los homicidios, pero nada se dijo sobre los resultados que la población esperaba en relación con la desaparición de personas.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, de la Comisión Nacional de Búsqueda, por momentos Zacatecas ha superado las 3 mil personas desaparecidas y no localizadas en lo que va de la «nueva gobernanza». Y por más reuniones que tengan las autoridades con colectivos de búsqueda, la tendencia estadística no parece cambiar.

Aun así, qué cinismo tendrán con la campaña lanzada por el gobierno para repetir una y mil veces que Zacatecas es ejemplo nacional en la estrategia de seguridad… aunque en todo lo demás siga siendo un desastre.

Veamos por ejemplo el «2025, Año del Bienestar», que de acuerdo con lo que se muestra en los informes financieros y la integración del Presupuesto de Egresos 2025, se reducirá a programas de transferencias de recursos. Y párele de contar.

Pero la verdad es que el primer paso para el bienestar es, por un lado, contar con servicios básicos (una responsabilidad de los municipios) y, por otro, que las y los zacatecanos cuenten con un empleo para así acceder a otros grados de bienestar.

Por eso preocupa que en la más reciente actualización de estadística de trabajadores asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zacatecas nuevamente se haya posicionado como la tercera entidad con peor desempeño en la generación de empleos formales.

Sí, porque entre febrero de 2025 y el mismo mes de 2024 se habrían perdido unos 6 mil 123 empleos formales, la cifra más alta de la última década para nuestra entidad. Y es más preocupante si se considera que en los 42 meses que van de la «nueva gobernanza», hoy en Zacatecas tenemos 1 mil 109 empleos menos que los que se tenían al inicio de la administración. O sea, vamos como los cangrejos.

Según el mismo reporte estadístico, en los primeros 42 meses de la administración de Alejandro Tello ya se habían creado 21 mil 589 empleos formales; y en el mismo periodo de la administración de Miguel Alonso Reyes, unos 17 mil 981 empleos. Y no es como que a cuatro años de la pandemia por el COVID-19 sigamos hablando de los efectos de la pandemia.

O quizá sí: son los efectos del gran mal que dejó la pésima gestión de Rodrigo Castañeda Miranda en la Secretaría de Economía, que no salía de su misma perorata de cadenas de proveeduría de las cuales nunca se vieron resultados tangibles.

Porque según la misma estadística del IMSS, con la «nueva gobernanza» ha dos sectores de la economía que simplemente no han arrancado: la industria de la transformación, que acumula 5 mil 619 empleos perdidos; y el sector de la Construcción, con una caída de 4 mil 438 empleos.

Más significativa resulta la estadística del INEGI sobre la Economía Informal, pues revela que entre el tercer trimestre de 2024 y el mismo trimestre de 2023, Zacatecas tuvo el mayor crecimiento a nivel nacional en el Valor Agregado Bruto (VAB) de la economía informal, con un 13.5% cuando el promedio nacional apenas alcanzó el 6.0 por ciento.

Y aún hay más, porque según la misma estadística, en los primeros nueve meses de 2024 en Zacatecas había 55 mil 675 puestos de trabajo remunerados en la economía informal: 36 mil 516 en actividades secundarias o industriales (que es donde se registran las mayores caídas en empleo formal) y al menos 19 mil 159 en las terciarias o de servicios.

Tan sólo en la construcción se tiene registro de unos 25 mil 172 puestos de trabajo remunerados en la economía informal. Habrá que preguntarse si el trabajador que sufrió un grave percance en las obras del Viaducto elevado en días pasados estaba asegurado o si se encontraba en la economía informal, sin prestaciones y sin acceso a servicios de salud.

A estas «herencias malditas» de Castañeda Miranda se suma que durante todo el 2024 no hubo registro de nuevas inversiones en materia de Inversión Extranjera Directa (IED), pues según la Secretaría de Economía federal, durante el año pasado en Zacatecas únicamente se captaron 115.7 millones de dólares en reinversión de utilidades y 15.3 millones de dólares como cuentas entre compañías. Así difícilmente se generarían los empleos faltantes para compensar las desastrozas pérdidas registradas en lo que va de la administración.

Va el primer mes de Jorge Miranda Castro al frente de la Secretaría de Economía y según la estadística del IMSS, tan sólo en el mes de febrero se lograron generar 389 empleos formales, insuficientes para compensar la pérdida de 1 mil 646 empleos perdidos en el mes de enero, o los 1 mil 468 que se perdieron en diciembre del año pasado.

El nuevo titular de la SEZAC ya ha dicho que una de las primeras medidas en materia de empleo «para el bienestar» deber ser concentrar los esfuerzos en contener la caída de empleos formales, aunado a detonar el sector de la construcción, que se traduce en más de 40 subsectores de la economía que se podrían dinamizar.

Sólo que, con 3 mil 650 millones de pesos detenidos en el Viaducto elevado que nadie pidió, se ve difícil la diversificación de la economía desde el sector de la construcción, más cuando la poca obra pública que se licita se asigna a un reducido grupo de constructoras.

Como quien dice, el tiempo de gracia se agota para que Jorge Miranda Castro comience a dar resultados en materia económica, no sea que el «Año del Bienestar» termine por ser el «Año del malestar, la desesperanza y el desempleo».