El grave déficit en abasto de medicamentos

Muy orondo, el pasado 19 de agosto el gobernador David Monreal se sumó al banderazo nacional de arranque a las Rutas de la Salud para la entrega de medicamentos, que en el caso de Zacatecas abarcaría a 151 clínicas del IMSS-Bienestar en el estado.

En sintonía con la mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, se informó que la estrategia consistiría en la conformación de paquetes de prearmados y homologados, y que cada uno incluiría 147 medicamentos autorizados para el primer nivel de atención, así como un volumen estandarizado de 1 mil 900 piezas por paquete que cubrirían la demanda mensual de cada centro de salud. Y que estos envíos se repetirían mes con mes para un abasto continuo.

Todo parecía muy bonito, como para disfrazar la indolencia de tanto tiempo con desabasto de insumos en unidades médicas que han motivado casi casi una protesta permanente del personal de salud, que no ha contado con los insumos básicos para hacer su labor.

Contrario al discurso oficial, desde este espacio hemos desmentido en varias ocasiones eso de que vamos mejorando en el sistema de salud, que en los delirios de grandeza de sabe quién sería mejor que el de Dinamarca.

El problema se veía crítico ya para el último cuatrimestre de 2024, como señalamos en su momento, pues entre septiembre y diciembre en Zacatecas apenas se había alcanzado un promedio general de 48.9% de surtimiento de medicamentos, un porcentaje menor al 55.2% que promedió el cuatrimestre anterior (mayo-agosto) y mucho menor al 64.4% que se obtuvo en el último cuatrimestre de 2023.

Lo anterior, con base en información oficial del Sistema Nacional de Indicadores de Calidad en Salud (INDICAS), sugería que este deterioro en el abasto de medicamentos al menos en Zacatecas ya tenía por lo menos dos años, y el problema estaba lejos de resolverse.

Para el primer cuatrimestre de 2025, también lo dijimos en su momento, el abasto de medicamentos en la Secretaría de Salud de Zacatecas apenas alcanzó un 42.3%, un valor mucho menor al 64.2% alcanzado en el mismo periodo de 2024. Y lo peor, que los pocos medicamentos disponibles se concentraban en almacenes centrales, sin distribuirse en las jurisdicciones sanitarias.

Y la situación era todavía peor en el caso del IMSS-Bienestar que dice encabezar Carlos Hernández Magallanes, donde apenas habían alcanzado 32.8% de abasto de medicamentos entre enero y abril de este año, cuando el promedio nacional del IMSS-Bienestar fue de 62.6 por ciento.

Pues bien, en un acto que podríamos denominar «de transparencia proactiva», el 15 de julio de este año la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de una plataforma para consultar el proceso de abasto de medicamentos en unidades de salud y que se actualizaría cada lunes.

Nada más que desde el viernes 15 de agosto no se ha actualizado la información, lo que significa que hasta en la transparencia sobre el abasto de medicamentos van con retraso en la actualización de la información.

Sin embargo, con la información disponible en la plataforma hasta el momento, es posible advertir la gravedad del desabasto en Zacatecas, al menos para el caso del IMSS y del IMSS-Bienestar, pues el ISSSTE no está contemplado en la plataforma debido a que su proceso de compra de medicamentos e insumos se realiza desde oficinas centrales y desde ahí se distribuye a los estados (aunque tampoco está exento de problemas graves).

Por ejemplo, del 1 de junio al 15 de agosto, en Zacatecas se registraron 8 millones 338 mil 420 solicitudes de insumos (medicamentos, equipo y/o material), de las cuales en 5 millones 173 mil 733 se cumplió con la entrega y 1 millón 294 mil 349 continúan en tránsito. Eso arroja un total de 1 millón 870 mil 338 solicitudes incumplidas, y este incumplimiento, según la plataforma, sería atribuible a los laboratorios responsables de surtir cada requerimiento.

En el desglose insumos solicitados por instituciones de salud de Zacatecas, hay 2 mil 699 registros con incumplimiento, de los cuales 2 mil 21 corresponden al IMSS-Bienestar y sólo 679 al IMSS. Y los diez productos con más piezas solicitadas (e incumplidas en su entrega) corresponden a:

  1. Electrolitos orales: 76,511 piezas.
  2. Telmisartán: 72,890 piezas.
  3. Gasas: 60,445 piezas.
  4. Pantoprazol/Rabeprazol/Omeprazol: 55,940 piezas.
  5. Metformina: 52,527 piezas.
  6. Complejo B: 45,408 piezas.
  7. Cepillos dentales: 40,585 piezas.
  8. Solución Hartmann: 35,769 piezas.
  9. Paracetamol: 33,592 piezas.
  10. Naproxeno: 32,338 piezas.

De acuerdo con la plataforma, estos productos habían sido solicitados desde junio y debían ser entregados a más tardar en la primera semana de agosto. Pero no fue así. Y lo preocupante es que entre los productos faltantes (y más demandados) hay cosas tan básicas como Paracetamol o Naproxeno, y hasta material de curación como las gasas que tanto demandan en unidades de salud. Ya no hablemos de medicamentos especializados que en el sector privado son carísimos. Pero a lo mejor esa es la idea del sistema universal de salud mejor que en Dinamarca

Un gallo que no sirve ni pa’ caldo

Para ser un aspirante que sueña con la candidatura a la gubernatura de Zacatecas, el primer informe de actividades del diputado federal Ulises Mejía Haro fue una triste llamarada.

Más allá de que gran parte de su discurso se concentrara en iniciativas colectivas de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados (incluyendo iniciativas remitidas por el Ejecutivo federal) donde no intervino, sino que únicamente levantó su mano para votar, no quedó claro si en este primer año de labores en la 66 Legislatura presentó aunque sea una sola iniciativa.

Más se concentró en presumir que había realizado más de 250 asambleas informativas y 50 ruedas de prensa (¡wow! ¡la panacea!), y muchas, muchísimas reuniones sectores productivos, académicos y comunitarios. Ah, y siete Ferias de la Salud en municipios en colaboración con el Club de Leones. Y párele de contar.

Lo demás fue un choro de lo que apenas (¡apenas!) harán en la Cámara de Diputados, y tampoco es que quedara claro si será por iniciativa propia o será como bancada oficialista (con eso de que ya cumplen nada más con colgarse del trabajo de otros al suscribirse a iniciativas).

La expectativa, claro está, se encontraba en las figuras políticas que respaldarían al exalcalde Capitalino, el mismo que en días pasados se codeó con un Miguel Varela que ahora envió en su lugar al secretario de Gobierno Erick Muñoz como representante. ¡Vaya cortesías!

A lo mucho estuvieron en el recinto del teatro Calderón el político Raymundo Cárdenas Hernández, así como Luis Medina Lizalde como primer dirigente estatal de MORENA, y por ahí medio perdido el dirigente estatal de Nueva Alianza Zacatecas.

Quizás las únicas dos figuras que pudieron levantarle el evento (la jueza federal electa Mara Muñoz y el subdelegado Administrativo del ISSSTE, Salvador Estrada) por allá quedaron relegados junto a los baños.

No importa los pretextos de invitados e invitadas que al final no asistieron al informe de actividades. Porque ese vacío es una muestra de un «político Sabritas«: más aire que contenido, aunque digan que encabeza encuestas y por mucho que le griten «¡gobernador!«.

La señal inequívoca de ese vacío es el abandono paulatino de quienes otrora fueran parte de su estructura, y la decepción de los perfiles (los peorcitos) que ha impulsado en cargos públicos, pero para servirse a sí mismos, como Gerardo Espinosa, quien a más tardar el 30 de agosto dejará su espacio en el Ayuntamiento de Pinos porque no dio el ancho. ¡Ah, pero cómo se sirvió con la cuchara grande!

En el fondo, la paulatina ruptura entre MORENA y el Partido del Trabajo (PT) tiene nombre y apellido: Ulises Mejía Haro. Si no, que le pregunten al diputado local Alfredo Femat. Por algo el diputado federal Ricardo Monreaal Ávila lo mantiene muy cerquita en la Cámara de Diputados: para bancarlo en el próximo proceso electoral, en la negocia de candidaturas y coaliciones. Y que nadie se diga sorprendido cuando eso pase.

Mientras tanto, así empieza la temporada de informes en Zacatecas, y de quienes aspiran porque respiran, aunque sus aspiraciones sean mero aire. Pero, pues, cada quién