
Lo dijimos en este espacio desde diciembre de 2024: para el «Año del Bienestar», Zacatecas tendría un presupuesto muy alejado de las proyecciones mucho muy optimistas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sobre el crecimiento económico, la bonanza y la prosperidad que tanto ha pregonado la 4T.
Sin mayores cambios, la 65 Legislatura aprobó una Ley de Ingresos para este ejercicio fiscal con una recaudación proyectada en unos 40 mil 122 millones 468 mil 266 pesos, lo que representaba un crecimiento de apenas 3.75% respecto al paquete económico de 2024 (unos 1 mil 450 millones 688 mil 887 pesos más).
De esos ingresos, los de orden federal tendrían un incremento anual de apenas 2.27% (algo así como 794 millones 872 mil 28 pesos), mientras la recaudación propia crecería un 17.88% (unos 655 millones 796 mil 859 pesos).
Pero esas proyecciones eran a la baja si se compara con otros ejercicios fiscales. Por ejemplo, entre 2023 y 2024 se tuvo una variación de 4.27% (1 mil 433.9 millones de pesos) en la recaudación de ingresos federales; y de 13.11% (425.2 millones de pesos) en el caso de la recaudación propia.
Para este ejercicio fiscal (lo advertimos en su momento) el principal cambio para dar aparente estabilidad a las finanzas locales frente al recorte federal se sustentaba en un incremento en la tasa de cobro del impuesto sobre nóminas (uno de los principales ingresos propios del estado), que representaba hasta 380 millones de pesos más (33.79%) que lo recaudado por este concepto en 2024.
Transcurrido el primer trimestre de este año, el gobernador David Monreal alegaba desde su burbuja del bienestar que las finanzas de Zacatecas iban de maravilla porque los ingresos propios se habían incrementado en un 100% (no se ría) y que eso era señal de fortaleza económica. Y que quien alegara lo contrario se trataba de puras mentiras.
Pero sus propios informes financieros (y los de la SHCP) decían lo contrario. Desde este espacio también advertimos en su momento que durante el primer trimestre del año Zacatecas ya cargaba con una caída en sus ingresos totales por más de 168.6 millones de pesos respecto al mismo periodo de 2024, equivalentes a una contracción de (-)1.49 por ciento.
De hecho, la caída más importante en valores nominales correspondía a transferencias federales, particularmente en el caso de las Aportaciones, con un déficit por 497.4 millones de pesos respecto al 2024, lo que ponía en aprietos el financiamiento para obras de educación, salud e infraestructura.
La recaudación tampoco pintaba bien en el caso de los ingresos de gestión, con una caída de (-)39.36% en el caso de los aprovechamientos; y de (-)56.36% en lo correspondiente a los productos. En especial, había un descalabro por (-)97.87% en el caso de la recaudación de impuestos sobre los ingresos respecto al primer trimestre de 2024.
Pues bien, ya con la información financiera del primer semestre de este año disponible para consulta pública, hoy sabemos que las finanzas de Zacatecas marchan muy apenitas, con variaciones insignificantes respecto a los ingresos recaudados en los primeros seis meses de 2024.

De enero a junio, Zacatecas tuvo ingresos por poco más de 22 mil 798.3 millones de pesos, que representan un crecimiento de apenas 3.98% respecto a la recaudación de igual periodo de 2024 (algo así como 872 millones de pesos más).
De esta variación, la mayor parte corresponde a ingresos federales, principalmente en las Participaciones que tuvieron un crecimiento de 569.1 millones de pesos respecto a 2024, así como a Convenios de coordinación con una variación positiva de 163.7 millones. En ese periodo, la única caída se registra en el caso de las Aportaciones (otra vez), aunque por apenas 18.8 millones de pesos.

Sin embargo, en el caso de los ingresos propios, apenas tuvieron un incremento de 146.4 millones de presos (5.48%) respecto al primer semestre de 2024, con todo y el incremento a la tasa de cobro del impuesto sobre nóminas.
De hecho, hay caídas acentuadas en la recaudación de Productos por (-)38.27% (unos 51.5 millones de pesos); y en los Aprovechamientos por (-)30.68% (85.5 millones). En el caso de los impuestos, continúa el déficit en la recaudación de impuestos sobre los ingresos por (-)96.54%, equivalentes a 43.9 millones de pesos que, paradójicamente, no se han recaudado en seis meses en los que seguramente se han registrado rifas, sorteos, loterías, apuestas, juegos y concursos. Porque a esas alturas del año, en el 2024 ya se habían recaudado 45.5 millones de pesos por este concepto.


No quisiéramos pensar que esos recursos se han cobrado en efectivo (como acostumbran, por ejemplo, en el Sistema Estatal DIF), sin ingresar a las arcas de la Secretaría de Finanzas, para parar en los bolsillos de vaya usted a saber quién, incurriendo en delitos de evasión fiscal.
Tampoco es que vaya muy bien la recaudación de los impuestos de remediación ambiental, mejor conocidos como impuestos ecológicos, pues en los primeros seis meses del año apenas se han recaudado poco más de 60 millones de pesos, es decir, (-)30.90% menos (algo así como 26.8 millones de pesos) que lo recaudado en igual periodo de 2024. Y la meta anual es de 300 millones…
Mejor desempeño ha tenido la recaudación del impuesto sobre nóminas, pues al 30 de junio ya llevaban cobrados 945.1 millones de pesos respecto a los 1 mil 504 millones proyectados en la Ley de Ingresos 2025, lo que representa unos 202.7 millones de pesos más (27.31%) que en el mismo periodo de 2024, aunque no necesariamente signifique que haya más contribuyentes, considerando el alza en la tasa de cobro que aprobaron en la 65 Legislatura.
Todo lo anterior que se reporta en los informes financieros trimestrales que publica la Secretaría de Finanzas (SEFIN) complementa otras estadísticas, por ejemplo, sobre el empleo formal que sigue con un déficit importante en lo que va de la administración, o el desempeño de la actividad económica en Zacatecas (impulsado mayormente por la minería o el campo), aunado a los visos de estanflación y casi casi recesión a nivel nacional, que dejan a las finanzas locales con la soga al cuello.
Y no es como que la economía de las y los zacatecanos goce de su mejor momento, o que exista mayor voluntad de las y los contribuyentes para pagar sus impuestos, menos cuando el tufo de corrupción y desvío de esos recursos recaudados es cada vez más evidente (y burdo) en la «nueva gobernanza», como informaremos en días posteriores desde este espacio.
Con este balance financiero, ¿se imagina hasta qué punto aliviaría las finanzas locales si se liberara el remanente de recursos del Fideicomiso para el Viaducto elevado que nadie pidió? Porque descontando el anticipo pagado en vano a las empresas asociadas de Grupo HYCSA, y según lo que se ha reportado en los anexos al Paquete Económico 2025 y en los saldos de fideicomisos, habría algo así como 1 mil 500 millones de pesos que bien podrían reinvertirse en el bienestar de la población.
Pero, pues, cada quién…


