
Por estar concentrados en intentar desmentir la alerta de viaje de Estados Unidos hacia Zacatecas por «actividades terroristas», alegando los resultados del «Año de la Paz» y la significativa reducción de homicidios dolosos (que no de personas desaparecidas), en la «nueva gobernanza» se olvidaron del «Año del Bienestar».
Porque ni un comunicado mereció la información que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre la medición multidimensional de la pobreza que hasta antes de su extinción elaboraba el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), y donde Zacatecas tuvo avances que valía la pena destacar.
Cierto es que en la última evaluación, nuestra entidad aún tiene retos importantes, como ser el octavo estado del país con mayor porcentaje de pobreza multidimensional (36.4%, algo así como 604 mil 870 personas). Es decir, se trata de población que enfrenta al menos una carencia y no cuenta con ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades.
Sin embargo, desde la última evaluación en 2022, Zacatecas sí tuvo avances notables en la reducción de la población que dejó de ser pobre o vulnerable por alguna carencia social, con casi 100 mil personas que mejoraron sus condiciones de bienestar en esos dos años.
De hecho, en ese lapso, la población en pobreza moderada pasó de 641 mil 717 personas en 2022 a 546 mil 709 en 2024, una reducción de más de 95 mil personas. En tanto, la población en pobreza extrema pasó de 83 mil 702 personas en 2022 a 58 mil 160 el año pasado, una diferencia de 25 mil 542 personas que dejaron este umbral.
No obstante, hubo un incremento de 50 mil 282 personas que agudizaron su vulnerabilidad por alguna carencia social, al pasar de 433 mil 282 personas en 2022 a 483 mil 564 el año pasado.
Y persisten rezagos singnificativos en el caso de la población con carencias por acceso a la seguridad social (52.9% de las y los zacatecanos), muy en sintonía con los niveles de informalidad laboral en la entidad; así como en la población que carece de acceso a los servicios de salud (33.8%).
Tampoco se puede omitir el hecho de que el 44.8% de la población zacatecana aún tiene ingresos inferiores a las líneas de pobreza por ingresos, o un 13% en el caso de la pobreza extrema. Esto significa población cuyos ingresos son insuficientes para satisfacer necesidades mínimas, básicas, incluyendo la alimentación.
Por supuesto que estos resultados aún son cuestionables, no sólo por el grado de confianza que pueda generar el INEGI al asumir por primera vez una evaluación que anteriormente realizaba otra institución (el CONEVAL), sino porque faltó ahondar en el impacto de los llamados «Programas del Bienestar» o los programas sociales de los estados, así como en las transferencias por remesas familiares, pues estos datos no se desglosan por entidad federativa.
A nivel nacional, únicamente se estima un impacto de entre 3 y 4 puntos porcentuales de los programas de gobierno (en cualquiera de sus tres niveles) entre la población con ingreso inferior a las líneas de pobreza y pobreza extrema por ingresos. Y un incremento general de 1% en el monto promedio mensual de remesas recibidas en los hogares, particularmente en los primeros cinco deciles, que corresponden a los de ingresos más bajos.
Sin embargo, no hay que olvidar que Zacatecas es la doceava entidad con mayor captación de remesas familiares y que las transferencias de recursos representaron hasta 78% de los ingresos familiares en el decil más bajo (el de menos ingresos), lo que llevaría a preguntarse por el impacto real de los programas sociales en nuestra entidad considerando en esa fórmula la incidencia de las remesas familiares.
Tampoco hay que perder de vista que en gran parte de los indicadores evaluados, Zacatecas apenas volvió a niveles prepandemia (2018) y en otros tuvo un incremento significativo, particularmente en el porcentaje de población con carencia por acceso a los servicios de salud.
Lo anterior responde a la desaparición del Seguro Popular y la transición al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), que terminó por fracasar para luego convertirse en el nuevo esquema IMSS-Bienestar… que sirve para lo mismo (y que tampoco modificó los resultados, pese al cambio en los cuestionarios para el levantamiento de la información).
A pesar de todo, que la «nueva gobernanza» y el gobernador David Monreal desdeñen los resultados de la última medición de la pobreza multidimensional (haiga sido como haiga sido), justamente en el «Año del Bienestar», ya es síntoma de que este sexenio vale para puritita… Pero, pues, cada quién…
Minería dinamizaría la economía

Durante la presentación del Encuentro de Negocios para la Minería 2025, a realizarse el 18 y 19 de agosto en el Centro Platero, el secretario de Economía, Jorge Miranda Castro, ofreció datos para reflexionar sobre una de las industrias que más impactan en Zacatecas: la minería.
Aunque las empresas mineras se aspire a lograr un 70% de proveeduría local para satisfacer sus necesidades en las unidades mineras, en Zacatecas apenas se llega al 10 por ciento.
Sin embargo, eso no significa que esta industria no tenga su impacto, pues se estima que la derrama económica derivado de las cadenas de proveeduría local generan ganancias hasta por 20 mil millones de pesos al año; es decir, casi la mitad del presupuesto anual de Zacatecas.
Actualmente en la Plataforma de Desarrollo de Proveedores se cuenta con unos 290 Mipymes inscritas para ofrecer sus servicios, una plataforma que ha sido bien aprovechada por las empresas mineras instaladas en la entidad y que podrían potenciar sus inversiones con más de 400 reuniones de negocios durante el Encuentro que se realizará en próximos días, lo que en mucho dinamizaría la economía local y quizá, con suerte, ayudaría a mermar el impacto que ha tenido la pérdida acumulada de empleos formales.
A menos que al gobernador David Monreal y a la «nueva gobernanza» se les haya olvidado que la minería es uno de los «cuatro ejes tractores» en los que cimentaron su campaña para ganar la gubernatura, como ha ocurrido en los últimos cuatro años.


