Y siguen mintiendo con la nómina educativa

A nada de iniciar el quinto y penúltimo año de gobierno, en Zacatecas ya resulta chocante esa narrativa del gobernador David Monreal y la «nueva gobernanza» de seguir culpando al pasado por la ineficiencia e ineficacia en el presente, más cuando se supone que llegaron a la gubernatura para resolver y no para poner más pretextos.

Hoy el Ejecutivo estatal advierte que no está garantizado el cierre de año para el pago del magisterio y lo atribuye en parte a que la Federación no ha cumplido con el pago de un primer convenio por 1 mil 200 millones de pesos para la nómina magisterial estatal, ni ha firmado aún el convenio por los restantes 1 mil 300 millones comprometidos para la segunda mitad del año. Y ya estamos en agosto…

Eso sí, desde el pasado 15 de agosto, muy orondos, anunciaron (y ya daban por hecho) que iniciaba el proceso de federalización de al menos 983 plazas estatales que migrarían al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (FONE), un proceso que según ellos no se concretó entre el 2014 y 2015 por omisiones de las autoridades en turno, o sea, el exgobernador Miguel Alonso Reyes, quien ya hace tiempo aclaró que fue responsabilidad de líderes sindicales debido a que perjudicaría sus intereses.

Haiga sido como haiga sido, lo cierto es que el problema no inició en ese sexenio, sino en la administración que otorgó prestaciones a diesta y siniestra sin sustento financiero federal, eso que hoy llaman «herencias malditas», aunque lleven el mismo apellido.

Total, este miércoles el gobernador David Monreal insistió que no hay, no hay, no hay para el cierre de año en el magisterio, pero que se siguen tocando las puertas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) porque esos 2 mil 500 millones de recurso extraordinario ya los había prometido a Zacatecas la presidenta Claudia Sheinbaum.

En sus cuentas alegres, el gobernador dijo que de un primer convenio para recursos extraordinarios de este ejercicio fiscal por 1 mil 200 millones de pesos, aún faltaban de ministrar 200 millones, mientras que el segundo convenio por 1 mil 300 millones, correspondiente a la segunda mitad del año, aún no se había firmado y en ese monto se incluía no sólo el pago quincenal del gremio docente estatal, sino también el pago de su aguinaldo y otras prestaciones.

O su gabiente mal informa al gobernador, o sí sabe pero se hace el loco, pues la información que ha transparentado la Secretaría de Educación de Zacatecas en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) contradice las afirmaciones del mandatario.

Desde el pasado 15 de mayo se firmó el primer «Convenio de apoyo financiero de recursos públicos federales extraordinarios y no regularizables a través del Programa Presupuestario U080 en el ejercicio fiscal 2025«.

Registrado con el número 0546/25, dicho convenio era por la cantidad de 1 mil 200 millones de pesos, de los cuales 800 millones serían ministrados en ese mismo mes de mayo, y el resto en cantidades mensuales de 100 millones entre junio y septiembre de este año.

Si tomamos en cuenta las declaraciones del gobernador David Monreal, la Federación tiene pendientes por ministrar 200 millones que corresponderían a las transferencias de los meses de agosto y septiembre.

Nada más que según los informes de la SHCP, la Federación ha cumplido en tiempo y forma con esta ministración de recursos mes a mes, y se pensaría que el segundo convenio por 1 mil 300 millones de pesos restantes tendría que firmarse hasta concluido el primer convenio, es decir, a partir de octubre.

Y si nos remitimos a los registros históricos de estos convenios firmados con Zacatecas, normalmente estos recursos extraordinarios se transfieren entre noviembre y diciembre. Así que el anuncio alarmista del gobernador de que no está garantizado el cierre de año es un amago sin sustento que más bien huele a protección de la actual titular de la SEDUZAC, Gabriela Pinedo, quien ha priorizado los actos proselitistas (particularmente de una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas), en lugar de tocar puertas mes a mes ante la Secretaría de Educación y la SHCP para gestionar esos recursos comprometidos.

Más importante aún será que la «nueva gobernanza» ofrezca claridad y transparencia en el proceso que se realiza para la federalización de la nómina educativa, porque la Federación exige no sólo voluntad, sino también un proyecto concreto, y hasta donde se sabe, apenas se encuentran en la etapa de revisión de expedientes de quienes son susceptibles de incorporarse a la nómina federalizada.

Recordemos que parte de las condiciones que había impuesto la Federación para continuar con el apoyo extraordinario mediante el Programa U080 había sido el no incrementar la nómina estatal, condición que se incumplió cuando la actual diputada Maribel Villapando se desempeñó al frente de la SEDUZAC.

¿Será que esta enmarañada explicación sobre el retraso en la ministración de recursos es más un pretexto para evitar manifestaciones del magisterio el próximo 8 de septiembre, durante el cuarto informe de gobierno de David Monreal?