Pésima ejecución del gasto en Fresnillo

El Ayuntamiento de Fresnillo encabezado por el alcalde Javier Torres no ejecutó más de 150 millones de pesos presupuestados para el ejercicio fiscal 2025. Es decir, se trataría de un enorme subejercicio que impacta directamente en las familias de El Mineral.

Esa fue la acusación que realizó el diputado local Martín Álvarez Casio, al reprochar falta de obra pública, rezago en los servicios públicos y la ausencia de desarrollo en Fresnillo, y sustentó su acusación en lo que se reporta en el informe de remanentes bancarios del Presupuesto de Egresos 2026, con particular énfasis en los recursos no ejercidos en el Fondo III y Fondo IV, que se destinan básicamente a infraestructura social básica.

El hecho de que exista tal cantidad en los remanentes bancarios, sin embargo, no necesariamente significa que dichos recursos no se hayan comprometido o devengado al 31 de diciembre, fecha límite según la normatividad federal, e incluso en tal supuesto habría un plazo hasta el 31 de marzo para ejecutarlos en su totalidad, so pena de devolver los recursos a la Federación, si es el caso.

El problema es que los informes financieros trimestrales que debe hacer públicos el Ayuntamiento de Fresnillo podrían confirmar las acusaciones del diputado local fresnillense.

Por ejemplo, de acuerdo con el último informe con corte al 30 de septiembre de 2025, de un presupuesto (modificado, por ampliaciones) superior a los 1 mil 277 millones de pesos, en los primeros nueve meses del año se devengaron 872.1 millones, lo que dejaba un remanente de 404.8 millones de pesos por ejercer en los últimos tres meses del año.

De ese remanente, 191 millones 636 mil 924 pesos corresponden únicamente al Capítulo 6000 para inversión pública (particularmente obra pública), lo que representa el 68.42% de lo etiquetado en dicho Capítulo, así como el 47.33% del total del subejercicio al 30 de septiembre.

Ese nivel de rezago sólo se explica con una mala planeación en la ejecución del gasto, pero también sugeriría un desastre administrativo que impacta en la calidad de vida de las familias, esas que pagan sus contribuciones locales y se quedan esperando todo el año a que sus impuestos se reinviertan en obras y servicios para su beneficio.

Así que no es menor la acusación que realiza el diputado local Martín Álvarez, mucho menos cuando sobre el alcalde Javier Torres y su administración pesan serias irregularidades en la aplicación del presupuesto, sobre todo cuando se trata de la contratación de servicios de sus familiares.

Uno podría pensar que este nivel de rezago podría ser generalizado en otros municipios; no obstante, en el caso del Ayuntamiento de Guadalupe que encabeza el alcalde José Saldívar (hoy ocupado en apagar infiernitos al interior de su administración mientras entrega el municipio al PAN), de un presupuesto (modificado, por ampliaciones) de más de 976.3 millones de pesos, al 30 de septiembre habían devengado unos 744.4 millones, lo que dejaba un remanente de 231.8 millones para los últimos tres meses del año.

De ese monto en subejercicio, casi 70.9 millones de pesos corresponden únicamente al Capítulo 6000, para inversión pública, lo que representa, sí, hasta 54.45% del total de subejercicios, pero sólo 30.57% del total de subejercicios al 30 de septiembre de 2025.

En el caso del Ayuntamiento de Zacatecas, ni siquiera vale la pena mencionarlo, pues con la extinción del Instituto Zacatecano de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IZAI), y con el cambio en su titular de la Unidad de Transparencia, el alcalde Miguel Varela ni se inmuta ni se ocupa en publicar sus informes financieros trimestrales, pues el último disponible para consulta pública es el correspondiente al segundo trimestre del año, cuando el próximo 30 de enero ya deberían estar publicando lo relativo al cuarto trimestre de 2025.

Pero tampoco es que exista un órgano garante para hacer cumplir con las obligaciones en materia de transparencia, pues a casi tres meses de vencido el plazo, la «nueva gobernanza» no ha movido un solo dedo para crear Transparencia para el Pueblo de Zacatecas ni muchos menos para designar titular.

En última instancia, estos vacíos en materia de transparencia claro que fomentan casos de opacidad como los ya mencionados, y por supuesto que limitan la vigilancia en la aplicación del recurso público como en el caso de Fresnillo, donde mucho tendrá que explicar el alcalde Javier Torres para tener niveles alarmantes de rezago en la aplicación del presupuesto. Pero, pues, cada quién…