El engañoso avance en la población ocupada

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al cuatro trimestre de 2025 y, para el caso de Zacatecas, en apariencia se muestran resultados positivos, con un incremento de 43 mil 233 personas que lograron posicionarse en un empleo en relación con los resultados del mismo trimestre de 2024.

Si bien en el mismo lapso comparativo hubo indicadores que mejoraron, como un incremento de 13 mil 366 personas ocupadas en el sector primario (10,001 hombres y 3,365 mujeres) o 32 mil 437 personas en el sector terciario de la economía (18,481 hombres y 13,956 mujeres), Zacatecas aún cojea en el sector secundario, donde perdieron su empleo unas 2 mil 442 personas.

Además, aunque el número de personas que percibe hasta un salario mínimo se redujo en 49 mil 455, el dato es engañoso, pues en el cuarto trimestre de 2024 hubo 528 mil 929 personas que reportaron ingresos, mientras en el mismo periodo de 2025 apenas 396 mil 213 personas reportaron ingresos.

De hecho, el número de trabajadores no remunerados se incrementó en 10 mil 976 personas entre un trimestre y otro.

Por otra parte, el incremento en el número de personas ocupadas también debe tomarse con cautela, pues quienes se ocuparon en el sector formal de la economía apenas se incrementaron en 4 mil 994 personas, pero la población en el sector informal aumentó en 38 mil 239 personas.

Y es precisamente en este indicador donde debe ponerse una alerta desde la «nueva gobernanza» donde jamás entendimos de qué se trataban los dichosos «ejes tractores» de la economía.

Porque al menos en lo que corresponde a trabajadores asegurados ante el IMSS, en el sector primario de la economía apenas representan el 2.97% de la población ocupada; en el sector secundario, el 45.05%; y en el terciario, el 29.35 por ciento.

Lo anterior no sólo se traduce en población ocupada que percibe ingresos, prestaciones o acceso a la seguridad social. También es un indicador de la base gravable para el pago de impuestos (como el ISR o en el caso local, el Impuesto sobre Nómina), lo que se traduce en que la recaudación de contribuciones se concentra en menos del 40% de la población ocupada, esa que labora en el sector formal de la economía.

Pero el crecimiento de la población ocupada tampoco es allgo fortuito. La carga tributaria a empleadores y empleados aún sigue siendo elevada (para el bajo porcentaje de quienes pagan contribuciones), con condiciones poco flexibles y tarifas que inhiben la formalización de empleos.

¿Cuánto representa para patrones y trabajadores el pago de cuotas al IMSS o al Infonavit (y en algunos casos, hasta el ISSSTEZAC), sin olvidar gravámenes como el ISR o el Impuesto sobre Nómina? Y súmele la carga por el pago de permiso, licencias, autorizaciones, etc., que también impactan en las unidades económicas.

Reducir la tasa gravable, ¿acaso no fomentaría una ampliación en la base de contribuyentes, sobre todo si se implementan esquemas más flexibles que atiendan a las dinámicas laborales de cada sector de la economía?

A lo anterior se agrega la discusión sobre la reducción de la jornada laboral de 40 horas (que también es engañosa porque incrementa el número de horas extra semanales), sin abordar esquemas flexibles para la formalización laboral (y el consecuente pago de cointribuciones).

En definitiva, tenemos un sistema que no sólo mantiene la precarización laboral, sino que incluso fomenta la informalidad y hasta la evasión fiscal. Pero, pues, cada quién

Consejo Consultivo, ahora honorífico

Este martes, en sesión de la Comisión Permanente, el diputado Santos González propuso una iniciativa por la que se busca que quienes integran el Consejo Consultivo de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ) tengan un carácter honorífico.

La propuesta no es cosa menor. La CDHEZ es la única en todo el país a cuyos integrantes del Consejo Consultivo se les paga una dieta que llega a representar hasta 1 millón 217 mil 505 pesos, tan sólo por la verificación de resoluciones.

O al menos en apariencia, porque en el caso de Zacatecas, se sabe que varios integrantes del susodicho Consejo Consultivo más bien utilizan al organismo (y la dieta que se les paga) para realizar actividades ajenas a su encargo o para intervenir en asuntos de interés particular.

El diputado Santos González lo explicó muy claro al presentar su propuesta: actualmente la ley local es contradictoria, pues establece que dichos cargos son honoríficos, pero también contempla el pago de dietas, un pago que hoy se pretende eliminar para dar coherencia jurídica al carácter ciudadano del órgano.

Y si a ello le sumamos que la CDHEZ, que ha enfrentado recortes presupuestales con la «nueva gobernanza», ahora se ahorraría más de 1.2 millones que se pagan en dichas dietas, esta nueva disposición también iría en sintonía con eso de la «austeridad republicana».