
A nada de concluir la primera mitad del quinto año de gobierno, la «nueva gobernanza» ha quedado a deber eso de los «ejes tractores» de la economía, y aunque en 2025 hubo visos de mejora particularmente con la contención en la pérdida sostenida de empleos formales luego del dinamismo impreso por Jorge Miranda Castro al frente de la Secretaría de Economía (SEZAC), la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que publica el INEGI muestra un panorama difícil para Zacatecas.
Porque, al cierre de 2025, no sólo se estima que hay 427 mil 866 personas laborando en la informalidad (y que representan el 60.64% de la población ocupada en la entidad). También hay que considerar que el 53.27% de la población ocupada (unas 375 mil 846 personas) se desempeña en micronegocios, pequeños y medianos establecimientos (las llamadas Mipymes).
Únicamente 61 mil 190 personas trabajan en grandes establecimientos (apenas el 8.67% de la población ocupada), en contraste con 148 mil 583 personas (21.06% de la población ocupada) que se dedican al campo.
Los primeros tres años de administración se pudo hacer mucho y el entonces titular de la SEZAC, un tal Rodrigo Castañeda Miranda, junto a su compinche (y cómplice) Yannick Berchtold se dedicó a hacer «turismo institucional» (vacaciones con cargo al erario) en el extranjero, con resultados que apenas se tradujeron en «cartas de intención» para invertir en Zacatecas, pero cuyas inversiones nunca llegaron.
El reporte de la Secretaría de Economía federal sobre el Registro Nacional de Inversión Extranjera Directa (IED) muestra que Zacatecas ha tenido un deficiente desempeño en la materia. Porque con cifras preliminares, al tercer trimestre de 2025, nuestra entidad ya mostraba una caída de 48.2 millones de dólares en IED: apenas 287.8 millones de dólares como reinversión de utilidades que no compensa la caída de 335.9 millones de dólares por cuentas entre compañías. ¿Y las nuevas inversiones? En ceros.
De hecho, al tercer trimestre de 2025, Zacatecas ya era la segunda entidad con mayor caída en IED en todo el país, luego del estado de Durango que registró una disminución por 160.3 millones de dólares.
Mientras en el estado vecino las principales pérdidas se registraron en la industria manufacturera, en Zacatecas esta caída se registró en la minería (sobre todo en las inversiones provenientes de Estados Unidos). Y aunque es probable que ambos descalabros (como el de otras entidades, aunque en menor escala) se debieran a la política arancelaria impuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el fondo no ha mejorado el desempeño para atraer inversiones en otros sectores de la economía.
¿Se podría culpar a Jorge Miranda, que recién cumple un año en el cargo, como responsable del desastre heredado de tres años desastrosos con Rodrigo Castañeda al frente de la SEZAC? A estas alturas de la administración, prácticamente se hace lo que se puede.
Por supuesto, esa no es la respuesta que espera la iniciativa privada, que demanda condiciones para invertir y que esas inversiones luego se traduzcan en más empleos, incluso considerando la reciente reforma laboral por la que se reduce (aunque gradualmente) la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
Ciertamente, uno de los sectores más golpeados en Zacatecas ha sido el industrial, en especial durante el 2025 con las políticas arancelarias del presidente Donald Trump (que recientemente tuvieron un revés de la Corte Suprema).
De ahí la importancia de la reciente reunión que sostuvo el diputado federal Carlos Puente con el dirigente de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), Alejandro Malagón, a fin de buscar puntos de coincidencia y áreas de oportunidad que contribuyan a dinamizar el sector.
El diálogo se ha extendido también con el presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), Juan José Sierra, con quien el diputado federal ha tendido puentes de comunicación que abran las puertas a más oportunidades de inversión y empleo para las y los zacatecanos.
Al respecto, el también coordinador del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara de Diputados, ha insistido en que hay en Zacatecas espacios perdidos en zonas industriales que deben aprovecharse. Porque urge la derrama económica. Urgen los empleos. Pero también urge reducir la dependencia de recursos enviados por la Federación para dinamizar la economía.
Por ello Carlos Puente va integrando una agenda por el desarrollo económico de Zacatecas que contribuya particularmente al impulso de sectores como el industrial, el comercio, el turismo y particularmente el campo que requiere valor agregado.
El llamado es claro: romper inercias para vender mejor a Zacatecas. Algo en lo que no ha sido muy hábil el gobernador David Monreal, quien a pesar de sustentar su campaña a la gubernatura en los dichosos «ejes tractores» de la economía (cualquier cosa que eso signifique), no supo de la O ni por lo redondo. Pero, pues, cada quién…


