¿Coincidencia tardía?

La última semana de febrero fue por demás importante para el CEN de MORENA que encabeza Luisa María Alcalde Luján (no el aún secretario de Organización, Andy López Beltrán).

Porque, como lo adelantamos en este espacio, realizó un sondeo previo al levantamiento de la segunda encuesta mediante la cual se definirán los perfiles finalistas que podrían lograr la candidatura a la gubernatura en las 17 entidades donde se renovará el cargo, como Zacatecas.

Este diagnóstico preliminar, si bien incluye a los semifinalistas que destacaron en la primera encuesta realizada a finales de 2025 (un hombre y una mujer por cada entidad federativa), también midió factores clave que podrían incidir en el resultado de la elección en 2027. Y sí: se evaluó hasta dónde impactará lo bueno y lo malo de las administraciones actuales.

Sobra decir que el gobernador David Monreal representó bastantes puntos negativos en este sondeo previo a la segunda encuesta que se levantará durante el mes de marzo y en la cual empezaría una parejera no sólo entre aspirantes de MORENA, sino también de sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Así pues, para el caso de Zacatecas, es muy probable que para la segunda fase de depuración de perfiles se mida la competitividad y preferencias electorales no sólo de los semifinalistas de MORENA, la senadora Verónica Díaz Robles y el diputado federal Ulises Mejía Haro, sino también la senadora Geovanna Bañuelos por parte del PT, y el diputado federal Carlos Puente, como representante del PVEM.

Con tal de posicionarse rumbo a esta medición interna, los hay quienes al más puro estilo del PRI (y también del PAN) se dedican a repartir despensas y programas sociales adquiridos con recursos públicos, condicionados y repartidos a conveniencia para favorecer sus aspiraciones, violando diversas disposiciones.

En cambio, hay quienes se enfocan en tocar puertas que abran oportunidades para Zacatecas, oportunidades que se dejaron pasar en cinco años de administración (y contando).

Y también los hay quienes se enfocan en cumplir la encomienda actual para la que fueron electos: legislar y difundir el por qué de lo votado en el Congreso de la Unión, así como los beneficios que traerá para las y los votantes.

A estas alturas, todos y todas jalan agua para su molino. Sin embargo, el diputado federal Ulises Mejía da visos de buscar unidad en este proceso de selección de la candidatura a la gubernatura, como la convocatoria a una convención estatal de MORENA el próximo 28 de marzo en la que se busca construir una agenda para la entidad por los próximos seis años.

Tampoco seamos ingenuos. Se trata de un foro en el que se pretende acopiar propuestas con las que se construya en Plan Estatal de Desarrollo para la próxima administración y no llegar en blanco al proceso electoral 2026-2027. Y Mejía Haro ha lanzado la convocatoria junto a su homólogo zacatecano Alfonso Ramírez Cuéllar.

No podemos hablar de declinaciones porque ni siquiera ha iniciado formalmente el proceso electoral ni mucho menos el proceso interno de MORENA o de la coalición con el PT y el PVEM. No obstante, el gesto dice mucho en estos momentos de definiciones y proyectos.

Lamentablemente, el dichoso foro o convención a la que han convocado los apestados por una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas llegará muy tarde, porque se llevaría a cabo cuando el CEN de MORENA ya haya levantado la segunda encuesta por la que se definirán los perfiles finalistas que aspirarían a las candidaturas a las gubernaturas.

En el hipotético caso de que ambos legisladores federales llegaran a sumar el respaldo de otras y otros aspirantes durante el mes de marzo, ¿sería suficiente para mover la balanza?, ¿y esta balanza sería en favor de quién?

Porque partimos de que la senadora Verónica Díaz hasta el momento sigue siendo la favorita del CEN para encabezar dicha postulación, según la primera encuesta, pese a que los números, esos que ganan en las urnas, los trae el diputado federal Ulises Mejía. Y eso que Díaz Robles no ha sido factor de unidad ni convocatoria, mucho menos la secta que tiene coptada la dirigencia estatal de MORENA.

Ah, pero es que el destino de Zacatecas también depende de los resultados de la segunda encuesta en el resto de los estados que renovarán su gubernatura, porque el género aún podría cambiar en cuatro entidades, incluyendo a Zacatecas. ¿Y tendrán las y los aspirantes la influencia necesaria para que eso ocurra?

Por lo pronto, la convocatoria de Ulises Mejía y Alfonso Ramírez es un acto simbólico y significativo en tiempos de fracturas. Y si en el fondo lo que se busca es construir un proyecto de gobierno, ojalá sea a partir de la realidad de Zacatecas y no en el idealismo discursivo sobre el cual se fundó la «nueva gobernanza» que decepcionó desde el primer año de gobierno.

De otro modo, podrían ser otros seis años de decepción. Pero, pues, cada quién