
En ocho días más, el próximo lunes 22 de junio, la dirigencia nacional de MORENA abrirá el registro para aspirantes a las coordinaciones estatales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, un eufemismo para sus prepreprepreprecandidaturas a las gubernaturas de las 17 entidades que renovarán el cargo en 2027.
Aunque existe la posibilidad de un cambio de fechas en el calendario aprobado por el Consejo Nacional de MORENA, antes del relevo en la dirigencia nacional, lo más probable es que los plazos no cambien.
En este escenario, para quienes aspiren a una de estas prepreprepreprecandidaturas, esta será la última semana en sus respectivos cargos, pues una de las condiciones para poder registrarse en la convocatoria correspondiente es precisamente no estar ocupando un cargo público o de representación popular, una condición que dejó muy clara la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Desde entonces vinieron las primeras renuncias: Tathiana Clouthier al Instituto de los Mexicanos en el Exterior, para buscar la prepreprepreprecandidatura al gobierno de Nuevo León; Esthela Damián dejó la Consejería Jurídica para buscar el mismo espacio pero en Guerrero; y Rafael Marín se separó de la Dirección de la Agencia Nacional de Aduanas para hacer lo propio en el estado de Quintana Roo.
Si bien aún no está claro si dicha condición también aplicaría para aspirantes que emanen de los partidos con los que van en coalición (PVEM y PT), sí se sabe que para esta primera convocatoria las aspiraciones se cierran a seis espacios por entidad: tres postulaciones de mujeres y tres de hombres, independientemente de que en cada entidad se tengan más de seis aspirantes.
Así pues, para el caso de Zacatecas, estas aspiraciones se reducirían a perfiles como las senadoras Verónica Díaz Robles y Geovanna Bañuelos, así como la exsecretaria de las Mujeres, Zaira Ivonne Villagrana Escareño (a menos que la diputada federal Julia Olguín Serna aún mantenga sus aspiraciones); así como a los diputados federales Ulises Mejía Haro, José Narro Céspedes y Carlos Puente Salas, dejando fuera al diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar (quien hace tiempo que se bajó del barco sin aviso previo) y el senador Saúl Monreal Ávila (por la disposición «antinepotismo electoral»).
La mayoría (por no decir todos y todas) hoy ocupa un cargo público de representación popular, lo que obligaría a que renunciaran a sus espacios esta misma semana y que éstos sean ocupados por sus suplentes: en el caso de Díaz Robles, su escaño sería ocupado por la actual secretaria de Educación, Gabriela Pinedo Morales; con Bañuelos de la Torre, el lugar sería ocupado por Hime del Carmen Redin Morales; con Mejía Haro, heredaría su escaño a su padre Antonio Mejía Haro; y con Puente Salas, dejaría su espacio a Francisco Xavier Diez Marina Palacios.
Más problemática sería la separación del cargo del diputado federal José Narro Céspedes, quien actualmente es suplente del diputado federal Jorge Alberto Mendoza Sánchez, mientras que en el caso de la senadora Verónica Díaz, su renuncia al escaño necesariamente obligaría a un relevo en la SEDUZAC, aunque todo indica que quedaría en manos de Armando Delgadillo.
Lo anterior inauguraría el último año para la «nueva gobernanza» y dejaría abierta la pregunta sobre cuáles serán los perfiles que acompañarán al gobernador David Monreal a cerrar el sexenio, en especial porque el último año de cada administración ha sido históricamente el más fiscalizado y porque sabido es que varios perfiles que ocupan secretarías y subsecretarías eventualmente buscarían algún cargo de elección popular, ya sea en alguna diputación federal o local, o alguna presidencia municipal, convocatorias que abrirá la dirigencia nacional de MORENA en agosto y septiembre de este año.
Lo cierto es que, para el caso de la convocatoria a las coordinaciones estatales (o las prepreprepreprecandidaturas a las gubernaturas) que se abrirá el lunes 22 de junio, los seis perfiles validados para cada entidad participarán en una única encuesta de la cual emanará la eventual candidatura a la gubernatura. Y ese resultado, que puede transparentarse o no (ya vimos antecedentes en el proceso electoral de 2021), podría anunciarse este mismo mes de junio.
Para el caso de Zacatecas, luego de la polémica reforma constitucional que corrigió los plazos de renuncia para quienes aspiren a una diputación local, aún se está en espera de que el gobernador David Monreal replique el llamado que hiciera la presidenta Claudia Sheinbaum para que quienes tengan aspiraciones de participar en la próxima contienda se separen de sus respectivos cargos en el gobierno estatal. Porque «no se puede ser servidor público y al mismo tiempo candidato o precandidato«.
Si hacemos cuentas, antes del quinto y penúltimo informe de gobierno estas renuncias tendrán que haberse hecho efectivas (de acuerdo con el calendario aprobado por el Consejo Nacional de MORENA), y para entonces la «nueva gobernanza» ya debería tener el gabinete con el que cerrará el sexenio, esos perfiles que no sólo darán la cara y llevarán la responsabilidad de responder por los cinco años previos, sino que estarán más que vigilados en lo que comúnmente se conoce como «el año de Hidalgo».
Por lo pronto, veamos quién de las y los que aspiran a la candidatura a la gubernatura de Zacatecas se separa primero de su cargo. Porque esa será la primera señal de que aquí se acata el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum.


