Una fotografía peligrosa

Mientras este fin de semana en Coahuila se veían las consecuencias del desastre que dejó Andy López Beltrán a su paso como secretario de Organización de MORENA (por algo hace semanas emprendió la graciosa huida), en Zacatecas esas consecuencias apenas están por verse.

Como si fuera pan caliente, en redes sociales circularon profusamente diversas fotografías de una asamblea informativa de MORENA en el municipio de El Salvador, aunque con diversas narrativas, pero que en concreto exhibían a dos figuras opuestas en un mismo espacio: la senadora Verónica Díaz Robles y el diputado federal Ulises Mejía Haro.

Y es que en tiempos de la posverdad (demos gracias a la inteligencia artificial), surgía la duda sobre la veracidad de ver juntos al agua y al aceite, conociendo el historial de fricciones y sectarismos.

Se trató de una instrucción de la dirigencia nacional del partido, hoy en manos de Ariadna Montiel, quien más allá de ser uña y mugre de la exdelegada de Programas para el Desarrollo en Zacatecas, ha tenido que privilegiar la institucionalidad para tratar de mantener una pretendida unidad en MORENA.

Esa unidad con calzador, sin embargo, es un arma de doble filo para los dos perfiles que más aspiran a la candidatura a la gubernatura y que deja mucho qué pensar, a exactamente dos semanas de que se abran los registros para contender por la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la 4T (o lo que es lo mismo, la prepreprepreprecandidatura a la gubernatura).

A simple vista parecería que al interior de MORENA Zacatecas se hubieran resuelto las divisiones en pos de privilegiar el triunfo del partido en la elección de 2027. ¿Sería lo ideal? No necesariamente.

Porque sabido es que cada perfil representa proyectos diferentes, tan diferentes como los números de respaldo social que han mostrado las encuestas levantadas en los últimos seis meses.

Esta unidad con calzador difícilmente se traducirá en puntos a favor de la senadora Verónica Díaz Robles, en aras de convertirse en coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la 4T en las dos semanas que restan para posicionarse antes de que se abra la convocatoria correspondiente en el CEN de MORENA.

En cambio, en dos semanas el diputado federal Ulises Mejía Haro sí podría perder puntos con esta unidad con calzador. Porque no es secreto que la dirigencia estatal de MORENA le ha jugado en contra en los últimos años, en particular Rubén Flores Márquez.

Y mientras un proyecto dice encabezar un movimiento honesto, capitalizando los números que arrojan las dichosas encuestas y un pretendido respaldo presidencial, esa ventaja podría venir a menos al darle juego a otro proyecto que no ha podido desprenderse de una percepción generalizada de corrupción, impunidad, sectarismo y autoritarismo. Por decir lo menos.

¿En el proyecto honesto caben estos valores? Porque en MORENA ya sabemos que así es y lo han demostrado incontables veces al grito de «¡no estás solo!«. De hecho, el respaldo que aglutinaba ese proyecto honesto en gran medida se debía a que ha representado una resistencia frente a una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas.

Así pues, ¿la unidad con calzador pretendía ayudarle o perjudicarle? Porque, eventualmente, una vez que el CEN de MORENA designe a su coordinación estatal de los Comités de Defensa de la 4T (o esa preprepreprecandidatura a la gubernatura), uno u otro tendrían que acompañar a la persona designada en pos de ganar una elección. Y esa es una fórmula que resta, mucho más que sumar. Viéndolo así, no hablaba al tanteo el diputado federal Ricardo Monreal cuando decía que Ulises Mejía era «un joven muy disciplinado». Pero, pues, cada quién

Los carniceros de hoy…

En su conferencia dominical, el diputado federal Carlos Puente Salas cuestionó la disposición constitucional por la que, en Zacatecas, secretarios y subsecretarios del gobierno estatal deben separarse del cargo un año antes de la elección (plazo que se cumplió el pasado 6 de junio) si aspiran a una diputación local.

Dijo desconocer el contexto en el que se aprobó esta disposición, aunque la calificó como «un descuido legislativo» que no abona a profesionalizar el servicio público, pues más que facilitar la evaluación sobre el desempeño de una persona en un cargo público en un periodo inmediado, al separarles del cargo un año antes de una elección fomenta que, incluso con un mal desempeño, se presenten como una «nueva oferta».

Habrá que ver si en la 65 Legislatura, una vez que reanuden la sesión suspendida por falta de quórum hasta en dos ocasiones, reúnen los votos necesarios para que sea aprobado el dictamen con la reforma constitucional que corrige este plazo o si, por el contrario, se desecha ante la falta de votos y obliga a quienes aspiran a una diputación local a interponer un juicio para la protección de derechos político electorales (JDC).

No es gratuito que Puente Salas afirmara, que con esta disposición restrictiva, «los carniceros de hoy serán las reses de mañana«…

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