
La tragicomedia que estalló con el «domingazo legislativo» el pasado domingo 16 de agosto está muy lejos de su capítulo final y aún no se dimensionan todas las consecuencias de lo votado en el noveno periodo extraordinario de sesiones de la 65 Legislatura.
En otro episodio más, ahora la dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Miriam Vázquez Cruz, puso en su lugar al presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), el morenista Jesús Padilla Estrada, por meterse donde no debe, tratándose de asuntos que competen a la vida interna de un instituto político y no a la función parlamentaria.
Todo se derivó por un oficio remitido por Vázquez Cruz a la presidenta de la Mesa Directiva, la morenista Imelda Mauricio Esparza, para informar que las diputadas y el diputado que integraban la bancada Verde habían dejado de pertenecer al PVEM, por lo que en adelante carecerían de la representación política y parlamentarias vinculadas con dicho instituto político.
Es decir, Lyndiana Bugarín, Georgia Fernanda Miranda y José Luis González ya no ostentarían la representación como bancada del PVEM, y en consecuencia, perderían su representación ante órganos legislativos como la JUCOPO, el Órgano de Administración y Finanzas (OAF) y las comisiones que hasta el momento presiden.
En el segundo oficio, ahora dirigido al diputado Padilla Estrada, la dirigente estatal del PVEM le advierte que «si las dos diputadas y el diputado insisten en conservar una representatividad que ya no les corresponde, su presencia y trabajos serán espurios, ilegítimos, irresponsables e ilegales«. Y de persisitir en esta necedad, «se impugnaría en sede jurisdiccional«.
Por supuesto que, en medio de un proceso interno de la coalición MORENA-PT-PVEM, esta ríspida relación que ha agudizado sus fricciones en lo local podrían tener repercusiones en el preámbulo del proceso electoral de 2027 por el que se renovará la gubernatura de Zacatecas y en el que, al interior de la coalición, el diputado federal Carlos Puente ha levantado la mano para buscar la candidatura.
Más allá de este intercambio de declaraciones que hoy ha subido de tono, finalmente el Ejecutivo estatal optó por agudizar la confrontación al no ejercer el llamado «veto de bolsillo» y publicar, en su lugar, el decreto correspondiente a la reforma electoral del «domingazo legislativo» en el Suplemento del Periódico Oficial.
El decreto, básicamente, expone el contenido de la reserva presentada por el diputado local Santos Antonio González y que de fondo cambiaba todo el contenido del dictamen original. De hecho, se trataba de la misma iniciativa que el propio diputado había presentado el pasado 14 de abril de este año, pero como reforma constitucional junto a su homólogo Jesús Padilla Estrada.
Y aunque la discusión se ha concentrado en las nuevas disposiciones para el reparto de 12 diputaciones por el principio de representación proporcional, las llamadas pluris, que según diversos líderes de oposición impugnarán ante tribunales, ese quizá no es el punto más grave y contradictorio de la reserva presentada por el diputado Santos González.
De acuerdo con el decreto publicado este miércoles en el Suplemento del Periódico Oficial, el segundo párrafo del artículo 17 de la Ley Electoral de Zacatecas ahora dispone que: «Los diputados podrán ser electos consecutivamente por un periodo adicional por el principio de mayoría relativa y de representación proporcional, incluidos los que tengan carácter de independientes. La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubiere postilado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato«.
O sea que muy pronto se les olvidó que uno de los postulados de la Cuarta Transformación, y del Segundo Piso de la Transformación, era la «no reelección», y la reserva aprobada en el «domingazo legislativo», a iniciativa del morenista, confirmaría aquella frase de que «sí van por cargos y oficinas«.
¿Pero sabe cuál es el principal problema en este párrafo en particular? El meollo radica en que la propia Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Zacatecas, en su artículo 51, establece que: «Las personas Diputadas no podrán ser reelectas para el periodo inmediato posterior al ejercicio de su mandato. Las personas Diputadas suplentes podrán ser electas para el periodo inmediato con el carácter de propietarias siempre que no hubieren estado en ejercicio, pero las personas Diputadas propietarias no podrán ser electas para el periodo inmediato con el carácter de suplentes«.
Es decir, nos encontramos en una gran contradicción de criterios en materia electoral. Y la gravedad del error de Santos González no queda ahí, pues fue precisamente el mismo diputado morenista el autor de la reforma constitucional por la que se reformaba ese párrafo para restringir la elección consecutiva de las y los legisladores, una reforma que es relativamente reciente, aprobada por el pleno de la 65 Legislatura en sesión del pasado 25 de febrero.
Que el principal autor de todo este desastre de reforma electoral incurre en estas gravísimas contradicciones, quizá apelando a la corta memoria de la población zacatecana (o incluso de la clase política), ya dice mucho no sólo de quien aspira a contender por la presidencia municipal de Zacatecas, sino quien ha emanado de la escuela del hoy presidente de la JUCOPO en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, quien aún imparte cátedra en la UNAM como constitucionalista.
Y recuérdese quién celebró la aprobación de esta reforma electoral, particularmente la reserva del diputado Santos González: el propio diputado federal Ricardo Monreal y la dirigente nacional de MORENA, Ariadna Montiel. Y súmele, que la lista de respaldo es larga, una lista que contradice el principio de MORENA sobre la no reelección.
Así pues, mucha razón tiene el Partido Verde en advertir que el diputado Santos González no será respaldado en sus aspiraciones políticas dentro de la coalición con MORENA y el PT por esta reforma electoral hecha con la ignorancia de quien aparenta principios y los contradice. Porque si de algo está cansada la población es de la estulticia en cargos públicos. Pero, pues, cada quién…


