¿La tercera es la vencida?

Este lunes 28 de septiembre la dirigencia nacional de MORENA dará a conocer las siete coordinaciones restantes de su proceso interno para las preprepreprepreprecandidaturas a las gubernaturas que se disputarán en 2027, un proceso interno que, más que fortalecer al movimiento, ha evidenciado fracturas que no les hacen muy diferentes a las prácticas de otros partidos políticos.

Al ser MORENA el de mayor aceptación entre la población, aunque en menor proporción que en otros procesos electorales producto de un desgaste en corto tiempo, es evidente que hoy lleva la voz cantante en la definición de perfiles con los que integrarán su baraja de candidaturas para la elección del próximo año.

De ahí que la oposición aguardara los tiempos para hacer también lo propio en la definición de sus aspirantes con los que jugarán en el tablero electoral de 2027, como ocurrió este fin de semana una vez que MORENA definió su apuesta para Zacatecas en una decisión que llevó a la inconformidad de su militancia con decisiones cupulares han afectado su proceso interno.

Tanto lo que pasa en MORENA como lo ocurrido este fin de semana en la sede estatal del PRI son ejemplos de lo que se conoce como pragmatismo político y que eventualmente pondrá a las y los votantes en una encrucijada: ¿votar por un partido aunque no haya coincidencias con el perfil postulado?, ¿o votar por un perfil con respaldo social, aunque sea postulado por un partido con el cual no se está de acuerdo?

Por un lado, la apuesta de MORENA ha sido la designación de la senadora con licencia Verónica Díaz Robles como coordinadora estatal de sabe qué tanto; por el otro, Adolfo «Fito» Bonilla Gómez es la carta con la que jugará el PRI tras ser designado defensor estatal de sabe qué tanto.

La primera, más que representar unidad, ha generado controversia y visos de ruptura incluso con partidos coaligados, siendo un perfil que ya arrastra desde este momento el estigma de una decisión cupular, más que de respaldo social, y sus vínculos con la actual administración estatal y la familia Monreal no ayudan precisamente a identificarle con los principios de MORENA.

El segundo, más allá de aglutinar respaldo social (incluyendo de quienes simpatizan con el oficialismo), cargará a cuestas el estigma de un PRI que ha cometido errores graves en 97 años de historia y, por lo mismo, acumula un alto rechazo de la población.

Sin embargo, lo de Fito Bonilla se abre más como una alternativa que pueda capitalizar el rechazo a la administración estatal actual, y/o al monrealismo en particular. La pregunta sería si de aquí al 6 de junio de 2027 lograría unificar el llamado voto de castigo en las urnas.

No es el único perfil con el que podría jugar la oposición en el próximo proceso electoral. Ahí tenemos al alcalde capitalino Miguel Varela, cuya administración ha sido también un desastre, y aunque parece pisarle los talones a Bonilla Gómez, en la última elección casi la pierde (vaya, la tuvo que ganar en tribunales).

Claro que aún falta tiempo en los calendarios oficiales de la autoridad electoral, y ese margen deja en el aire varias definiciones entre los partidos políticos rumbo a la elección de 2027.

Mientras el proceso electoral federal inició a principios de este mes, en lo local el proceso iniciará en menos de dos meses (20 de noviembre). Hacia enero del próximo año es el plazo que tendrán los institutos políticos para presentar ante la autoridad electoral su intención de ir o no en coalición. Y febrero y marzo vendrá la última etapa de definiciones.

Por algo la historia nos dice que no hay que dar algo por sentado, más tratándose de política. Recordemos que, en el caso de Fito Bonilla, ya ha buscado la candidatura a la gubernatura en 2016 y en 2021. Los resultados son harto conocidos.

La diferencia en este proceso electoral es que, al menos en el PRI, parece haber una real convicción para pelear la gubernatura. Y recordemos cuáles han sido las condiciones para la alternancia en Zacatecas.

Si la oposición de verdad quiere el triunfo en 2027, deberá ir con más cautela que el oficialismo para no ventilar sus fracturas. Por el contrario, tendrá que ratificar una y otra vez que en la oposición sí hay unidad en torno al proyecto con más posibilidades de ganar, incluso si eso implica ceder.

De continuar los escenarios como hasta ahora, la gubernatura se decidirá en torno a dos proyectos: uno basado en la política social (para unos cuantos) y otro centrado en la reconciliación con todos los sectores. La experiencia entre uno y otro perfil, eso sí, no tiene punto de comparación. Al final la pregunta que más deberá importar a las y los votantes será ¿qué necesita Zacatecas?

Finalmente, para Fito Bonilla hoy se plantea la misma interrogante que en su momento fue para David Monreal: ¿la tercera es la vencida?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *