Y sigue mintiendo la nueva gobernanza

La nueva gobernanza apenas lleva casi tres meses y parece que no se cansa de mentir una y otra y otra vez, uno de los tres principios fundamentales de la Cuarta Transformación: “no mentir, no robar y no traicionar”.

¿Por dónde empezar? Quizá por las primeras manifestaciones con las que arrancó la actual administración, principalmente debido al retraso en el pago de salarios a miles de burócratas, docentes, trabajadores del ISSSTEZAC y jubilados.

Se dijo que no había dinero, pero la nueva gobernanza inició con un superávit por más de 2 mil millones de pesos, y según los informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a la entidad le transfirieron más de 800 millones de pesos tan solo del Ramo 28 en el mes de septiembre.

Pues en la última actualización de estadísticas oportunas de la misma dependencia federal se informa que Zacatecas recibió al menos 763.8 millones y 1 mil 146.7 millones de pesos de los ramos 28 y 33 (participaciones y aportaciones) durante el mes de octubre. ¿Qué tal?

Recuérdese que en aquel entonces hasta el gobernador David Monreal insistía en que la Federación se había cobrado a lo chino por no haber pagado el Impuesto sobre la Renta (un recurso que es susceptible de devolución) y tal vez tenía razón, pues durante el mes de octubre la Federación solo canalizó a Zacatecas 29.1 millones de pesos del Fondo del ISR. Pero en nada se compara ese ínfimo monto con los casi 2 mil millones de pesos en participaciones y aportaciones. ¡Sopas!

El pueblo se rebela

Pues a propósito de estas injusticias, como la afectación en el pago de “pensiones doradas” (como llegaron a decir el gobernador y el director del ISSSTEZAC, José Ignacio Sánchez), este martes la diputada Cuquita Ávalos decidió darle voz en tribuna a un docente a quien se estaban violando sus derechos con la retención de su pensión tan solo porque superaba lo que moralmente puede aceptar la nueva gobernanza.

En la misiva, el docente señalaba que después de poco más de 38 años de servicio ininterrumpido logró una jubilación acorde a todos los logros que había alcanzado en su trayectoria magisterial, lo que implicó muchos años de preparación y dedicación. Pero estos méritos siguen pareciendo inmorales a ojos de la nueva gobernanza…

“Las declaraciones del propio gobernador y del director del ISSSTEZAC calan hondo y se alejan de la legalidad. Nada fuera de la Ley, argumentan en aras de hacernos ver como los responsables de la situación de nuestro Instituto, omitiendo que los verdaderos culpables  son quienes lo han administrado mal y dilapidado sus recursos descaradamente”.

Así continuaba la carta leída por Cuquita Ávalos, en la que además se deja en claro que en los jubilados afectados por estas decisiones arbitrarias en general se trata de adultos mayores, un grupo vulnerable que también ha visto mermada su salud ante estas circunstancias. Lo peor: la mayoría votó por la nueva gobernanza y tal parece que “amor no se paga con amor”.

¿Y también la Legislatura?

En uno de esos hechos que vale la pena conservar para el recuerdo, al menos 29 de 30 diputados locales de todas las fracciones políticas decidieron poner pausa a sus fricciones de grupo y sumar esfuerzos para que a Zacatecas le vaya bien con un presupuesto acorde con las necesidades de la población.

Todavía no se sabe si el mensaje de unidad implicará moverle o no a la propuesta de paquete económico enviada por el gobernador David Monreal. Lo cierto es que a casi tres meses de iniciada la 64 Legislatura, y luego de tantas discusiones entre bloque oficial y bloque plural, por fin hay algo en lo que pudieron ponerse de acuerdo porque quizás hay un interés en común.

Previamente, el diputado Ernesto González salió a defender el recorte presupuestal que sufriría el Poder Legislativo el próximo año, de más de 14% respecto a lo aprobado para este año, equivalente a casi 70 millones de pesos, al asegurar que se eliminaban partidas para uso discrecional, como la contratación de servicios legislativos, gastos en comisiones oficiales, bonos, entre otros.

Sin embargo, quizás al legislador de MORENA le hace falta documentarse más sobre el presupuesto, pues la propuesta enviada por el gobernador también esconde ese tipo de partidas y por montos mucho más escandalosos de los que ha mencionado en sus ruedas de prensa.

Bien valdría analizar hasta qué punto se alegra el diputado en que ese recurso que se recortaría al Legislativo se destine a una nueva gobernanza donde hoy hay al menos cuatro funcionarios de primer nivel implicados en la “estafa legislativa” que él mismo denunció, que administrarían y ejecutarían esos recursos. ¡Ups!

El presupuesto, ¿en manos de Laviada?

El enemigo personal de Ernesto González tal parece que tendría en sus manos la posibilidad de proponer todas las modificaciones y adecuaciones al presupuesto que considere la ciudadanía, y todo porque en la repartición de comisiones legislativas nadie pensó la importancia que tendría la que preside el diputado Enrique Laviada: la comisión de Parlamento Abierto.

En dicho órgano se somete a consideración de toda la sociedad los temas de coyuntura e interés público, y si de verdad la nueva gobernanza está comprometida con la participación ciudadana, que intervenga en la distribución, ejecución y fiscalización del recurso público, por supuesto que no se opondrá a que en el tema del presupuesto para el próximo año la propuesta del Ejecutivo sea sometida a la valoración de asociaciones, colegios de profesionistas, cámaras empresariales, instituciones educativas, sindicatos y demás grupos sociales con tal de que sea un presupuesto que integre de verdad la visión de todos los sectores.

Y tampoco es cualquier cosa. Recuérdese la instalación de dicha comisión en la que Laviada Cirerol logró convocar a representantes de asociaciones civiles como AMANC, incluyendo a los padres de hijos con cáncer que no han recibido sus medicamentos; colectivos de la diversidad sexual, grupos feministas, la Comisión de Derechos Humanos y hasta el propio obispo Sigifredo Noriega Barceló.

Sin embargo, la señal enviada este martes por diputados de todas las fracciones políticas para trabajar en unidad parece un buen indicio de que hay voluntad para una discusión con altura de miras, que no deje de lado lo que la propia ciudadanía pueda aportar.