
Aún falta poco más de un año para el inicio formal del proceso electoral 2026-2027, y mucho más para la sucesión gubernamental, pero el desastre en la gestión de David Monreal y la «nueva gobernanza» sólo ha adelantado los tiempos para quienes aspiran porque respiran.
Periodos llegan de saturación de encuestas que no salen de los mismos nombres de siempre, a veces con una que otra novedad, pero que van impregnando el ambiente de tiempos electorales donde se capitaliza el hartazgo hacia la actual administración.
Sin embargo, el tablero de Zacatecas depende de los movimientos en lo nacional que impactan en decisiones locales, y no es como que la dirigencia nacional de MORENA esté pasando por momentos tersos, de unidad y armonía.
Y la situación del senador Adán Augusto López a raíz de las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con grupos criminales en el estado de Tabasco son apenas la puntita de las fracturas internas en el Movimiento.
No es secreto que hoy MORENA tiene a dos corrientes enfrentadas: quienes no dejan su lealtad al expresidente Andrés Manuel López Obrador y aquellos que respaldan a la actual presidenta Claudia Sheinbaum.
Las bases del Movimiento, por supuesto, ven más allá de las figuras que lo encabecen, pues creen en un Movimiento (vaya la obviedad), una perspectiva que no comparten quienes hoy toman las decisiones del partido político que surgió de dicho Movimiento (ojo, son dos cosas distintas).
Así, hemos transitado del «llegamos todas» al «no estás solo» de Cuauhtémoc Blanco y Adán Augusto López. Pero la tolerancia de Sheinbaum Pardo también tiene un límite y poco a poco empiezan a surgir las consecuencias de la disputa entre obradoristas y claudistas.
Al inicio de su administración, parte del gabinete presidencial estuvo integrado por perfiles mayormente identificados con Andrés Manuel López Obrador, a quien seguían (y siguen) respondiendo pese a que su gestión ya había concluído. Sin embargo, paulatinamente han empezado los relevos en el gabinete para integrar a perfiles de toda la confianza de Sheinbaum Pardo. La tolerancia tiene sus límites y estos se extienden también a la cúpula partidista.
La figura de Andrés Manuel López Beltrán, Andy para los cuates, en mucho ha agudizado las fracturas al interior del partido y hoy la Presidenta exige la lealtad que se le debió desde el inicio de su mandato.

No es gratuito que en la próxima plenaria de MORENA a la que ha convocado el diputado federal Ricardo Monreal, a realizarse el 30 de agosto, se haya excluido a Luisa María Alcalde y a Andy López Beltrán.
En el caso de la primera, su exclusión representaría una medida de presión de Claudia Sheinbaum para que la dirigente nacional del partido defina sus lealtades, empezando por tomar distancia de Andy López Beltrán (y el desastre que representa). La condición: de su lealtad dependerá la eventual postulación de Zoé Robledo a la gubernatura del estado de Chiapas.
Respecto al papel que juega Ricardo Monreal en esta nueva etapa, por una parte, ha seguido la instrucción de Sheinbaum Pardo en una muestra de que su lealtad hoy está con ella. Por otra, esa lealtad (una de las primeras muestras en los próximos movimientos en el tablero) le granjearía al zacatecano llevar mano en la designación de candidaturas del próximo proceso electoral.

Además, tendrá en sus manos (otra instrucción presidencial) llevar a buen puerto la eventual reforma electoral anunciada en semanas pasadas, lo que implicará sentarse con sus partidos aliados: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Y claro que hay maneras de persuadirles para respaldar la iniciativa que será enviada al Congreso de la Unión.
El anuncio de la plenaria de MORENA (y los perfiles excluídos) coincidió con la última visita de Ricardo Monreal a Zacatecas, donde aprovechó para hablar de las aspiraciones del hoy secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, en lo que muchos entendieron como el espaldarazo para la candidatura a la gubernatura en el 2027. Pero por algo tiene el mote de El Chamuco.

Hace meses, el diputado federal y patriarca de la familia Monreal Ávila definió al perfil que impulsará a la gubernatura. No será postulación de MORENA, sino que se siglará al PVEM. Y será mujer quien ocupe la candidatura a la gubernatura, una mujer que hasta hoy sigue sin figurar en las encuestas que han circulado aquí y allá en el último año.
Pero estar fuera del radar no implica que no esté trabajando por dicha postulación. De hecho, en los últimos meses ha bajado gestiones en promedio de 15 millones de pesos en medicamentos para cada municipio que ha visitado en su trabajo en territorio. Y hoy sabemos que la atención en salud es uno de los temas que hoy más demanda la sociedad.
El padrinazgo de Ricardo Monreal no es el único con el que cuenta, sino que ha sabido rodearse de empresarios, líderes políticos y religiosos, dirigentes sindicales, entre muchos otros perfiles que influyen en la toma de decisiones en las cúpulas partidistas. En términos muy sencillos: la senadora Geovanna Bañuelos se queda corta en sus relaciones públicas en las esferas nacionales.
Y por encima de todo, es la enemiga número uno de quien han pretendido impulsar a la candidatura a la gubernatura, incluyendo al gobernador David Monreal (que no tendrá mano en la postulación de perfiles en lo nacional): la senadora Verónica Díaz Robles.
De hecho, el nombre de la exdelegada de Programas para el Desarrollo en Zacatecas desde hace meses está vetado para cualquier futura postulación en el Comité Nacional de MORENA, más ahora que la presidenta Claudia Sheinbaum exige definición de lealtades a la dirigente nacional Luisa María Alcalde y al resto del partido.
Este veto, sin embargo, no necesariamente implica que la secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas esté muerto para el próximo proceso electoral. Sus tentáculos hoy tienen coptada la dirigencia local del partido y, para no variar, impondrán a sus perfiles en las candidaturas de mayoría relativa y algunos de representación proporcional… con la salvedad de las condiciones que imponga la eventual reforma electoral.
La decisión sobre la postulación a la gubernatura de Zacatecas se tomó hace varios meses y difícilmente cambiará, pues hasta cuenta ya con el respaldo de Luisa Alcalde. Así que buena suerte a quienes todavía pretenden derrochar dinero (público y privado) en buscar esa aspiración, aunque se apelliden Monreal Ávila.


