
Desde el jueves 2 de octubre había visos de una intentona por boicotear la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, Arturo Medina Mayoral, con motivo de la Glosa del Cuarto Informe de Gobeirno. Emular lo que ocurrió el 5 de octubre de 2023, cuando el mismo secretario iba a rendir cuentas ante la 64 Legislatura, cuyo Pleno no reunió el quórum legal para sesionar y se dio por satisfecha la comparecencia haiga sido como haiga sido.
Con antelación ya habían presentado justificante para ausentarse de la sesión los diputados Karla Rivera (presidenta de la Mesa Directiva), Jaime Esquivel, Ma. Elena Canales, Dayanne Cruz, Marco Vinicio Flores y Ana María Romo. Y el mismo viernes, ya con el secretario de Seguridad en el Pleno a punto de rendir su informe, presentó justificante el diputado Jesús Badillo. La diputada migrante Ma. Dolores Trejo Calzada ni siquiera presentó el documento para justificar su ausencia.

A diferencia de las comparecencias previas que iniciaron con relativa puntualidad, el pasado viernes se reunió el quórum para sesionar cuando ya habían transcurrido unos 30 minutos de la hora de convocatoria, dicen, luego de que oficialismo y oposición se pusieron de acuerdo sobre el espectáculo que darían en las horas posteriores.
Los bloqueos carreteros de esa madrugada, con todo y vehículos incendiados, por supuesto que fueron oro molido para la carroña política que se concentró en lo obvio y no en lo importante, con discursos fundados en lugares comunes, demagogia y más demagogia. Aunque hubo algunas excepciones.
Durante su exposición, Arturo Medina Mayoral destacó los principales resultados en materia de seguridad, como la reiterada reducción de homicidios dolosos, que Zacatecas alcanzó el top ten de los estados más seguros del país, un desglose sobre operativos realizados, detenciones, incautaciones, aseguramientos… capacitación y certificación policial, homologación salarial de policías, equipamiento, armamento, inversión en infraestructura (principalmente el C5), labores de proximidad social, y particularmente la liberación de 74 víctimas de secuestro virtual, así como de 72 personas privadas de su libertad.
Sobre los hechos ocurridos esa madrugada, el titular de la SSP aprovechó para hablar del «Protocolo Antibloqueos», que básicamente es un recuento de daños, más que despliegue policial en cuestión de minutos, pues aunque los bloqueos carreteros ocurrieron de madrugada, pasaron más de cinco horas para liberar la vías y eso paralizó a gran parte del estado, en otro ejemplo de la facilidad con la que el crimen organizado puede poner de rodillas a un gobierno.
Más allá de que las víctimas de desaparición forzada hayan sido las grandes ausentes en la comparecencia de Medina Mayoral, un problema que se ha hecho más visible (y a niveles alarmantes) durante los primeros cuatro años de la «nueva gobernanza», hubo legisladores que exigían respuestas ante las constantes violaciones a derechos humanos en Zacatecas.
A nadie quedó claro qué es eso del «humanismo policial» que pretendía exponer el secretario de Seguridad cuando fue cuestionado sobre las manifestaciones donde la Policía Estatal ha hecho uso excesivo de la fuerza, empezando por el 8M de 2024, pero también contra las madres buscadoras que se manifestaron el pasado 8 de septiembre durante el Cuarto Informe de Gobierno de David Monreal, o el abuso policial en el marco de la FENAZA.
En respuesta a la pregunta expresa de la diputada Renata Ávila sobre su opinión respecto a los movimientos sociales y su derecho a la libre manifestación, el secretario indicó que se trabaja en protocolos para permitir la libre manifestación y que para eso «llevamos todo el año en una materia que se llama ‘humanismo policial’; ese es el humanismo policial».
Luego incurrió en algo que podría ser considerado violencia política de género cuando afirmó que la diputada petista estaba «muy bien documentada, cuando me pidan mi opinión, aquí la voy a recomendar a usted«.
La diputada Karla Estrada fue más concisa: «¿Usted cree que la ciudadanía confía en la FRIZ?«. Y la respuesta fue de no creerse: «De 1 millón 600 mil habitantes que tiene Zacatecas, 1 millón 400 mil confían en nosotros; los demás son porque forman parte de la delincuencia o porque apoyan a los delincuentes». En conclusión: «sí quieren a la FRIZ».
Fue el diputado Eleuterio Ramos (que llegó casi a punto de concluir la comparecencia) quien preguntó lo que todos han querido saber: «¿Quien dio la orden?«. En respuesta, Medina Mayoral fue escueto y vago: «¿Quién da la orden? Hay veces que no hay orden, hay protocolos«. Pero, finalmente, quien tiene que dar la cara por los errores de su dependencia es el mismo titular. O al menos eso sugirió en sus intervenciones.
Revelador resultó que por estas violaciones a derechos humanos por el actuar de las Fuerzas de Reacción Inmediata Zacatecas (FRIZ) no haya casos ante la Comisión de Honor, pero sí los haya por «policías flojos» (Medina Mayoral dixit). Un indicio de que en la formación militar, las violaciones a derechos humanos son justificables y menos graves que las faltas administrativas.

No se puede dejar de lado una mención que hiciera el titular de la SSP cuando se refirió al secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza (presente durante la comparecencia), a quien reconoció el trabajo «de una persona valiente, inteligente, con visión futurista (…) quien ha sido una pieza fundamental en esta estrategia«.
¿Sería un guiño esa «visión futurista» hacia su aspiración a ser candidato en el 2027? Pues vaya credenciales…


