
Al igual que en años anteriores, el proyecto de Paquete Económico 2026 tiene una perspectiva moderada o conservadora frente al optimismo mostrado a nivel federal en sus proyecciones de crecimiento económico.
Este punto es sustancial para entender parte de lo que expuso la secretaria de Finanzas, Ruth Angélica Conteras, durante su comparencia ante el Pleno de la 65 Legislatura para dar a conocer los pormenores de la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos y la miscelánea fiscal propuestos para el próximo ejercicio fiscal 2026.
Parte de su exposición ya la detallamos en este espacio el pasado 1 de diciembre, como los pormenores respecto a la recaudacion federal y los ingresos propios, así como la distribución del presupuesto, estímulos fiscales, multas y demás.
Al respecto, la titular de la SEFIN precisó que para el próximo ejercicio fiscal no se crean nuevos impuestos, aunque sí incrementa la recaudación de ingresos propios como una medida para reducir la dependencia de ingresos federales, un criterio de política económica que se ha incentivado incluso desde la Federación, al menos desde la administración anterior.
En particular, Ruth Angélica Contreras explicó por qué en algunos conceptos se proyectan reducciones, como en el caso de las Aportaciones debido a la transferencia de recursos al esquema IMSS-Bienestar, o en los Aprovechamientos derivado de coberturas de los llamados SWAPS (o seguros de la deuda) que dejarán de recaudarse.
Sin embargo, sí se fortalecen los ingresos de gestión (o recaudación propia) para garantizar la suficiencia de recursos y cumplir con el Presupuesto de Egresos proyectado, sobre todo ante eventuales riesgos macroeconómicos expuestos al inicio de su comparecencia y que no deben dejarse de lado.
Por ejemplo, sobre las proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB), mientras este año se estima en 2.0% a 3.0%, para el próximo año tendría una ligera caída, para oscilar entre 1.8% y 2.8 por ciento. La inflación, por otra parte, pasaría de un promedio de 3.5% este año a 3.0% el próximo año, mientras la tasa de interés pasaría de un promedio de 8.9% a 6.6% (y eso también podría impactar en la deuda pública de Zacatecas).
En cambio, ante un escenario de posible recesión o desaceleración en la economía de Estados Unidos, se prevé que el tipo de cambio pase de 18.7 pesos por dólar a 19.3 pesos por dólar.
Lo anterior tendría relación directa con la producción de petróleo; por una parte, el precio por barril pasaría de 57.8 dólares a 54.9, aunque la producción se vería mermada (según proyecciones federales), al pasar de 1,891 millones de barriles diarios a 1,794 mbd.
Eso significaría que, tan sólo en producción petrolera, ya se avizora un déficit por cerca de 143 mil millones de dólares para el próximo año, y podría ser mayor, aunque sin duda esto repercutirá en la recaudación federal participable que obligaría a la Federación a subsidiar, por enésima ocasión, a Petróleos Mexicanos (PEMEX).
De ahí la importancia de fortalecer los ingresos propios para garantizar la sostenibilidad y equilibrio de las finanzas estatales, que eventualmente se traducirán en una mejora presupuestal desde la Federación para ejercicios fiscales futuros.
Además, recordemos que Zacatecas ya cuenta con instrumentos legales denominados «antiquebranto» (que incluyen a municipios), pero también para la responsabilidad y disciplina financiera que ya son ejemplo a nivel nacional. Y lo más importante: sin recurrir a nueva deuda.
Si bien la distribución del proyecto de Presupuesto de Egresos es cuestionable en algunas dependencias o conceptos (sobre todo por incrementos en algunas partidas), en general cuenta con un balance positivo.
No obstante, habrá que ver si durante el análisis del proyecto de Paquete Económico (particularmente el Presupuesto de Egresos) las y los diputados determinan una redistribución de recursos en temas que podrían preocupar.
Porque a pesar del incremento sustancial en la inversión destinada a la educación, no se hace justicia propiamente a la asignación presupuestal a la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), aunque después del desastre que heredó el exrector Rubén Ibarra, tampoco es que la Máxima Casa de Estudios goce de las mejores condiciones para negociar un incremento más sustancial, y prueba de ello es el emplazamiento a huelga para febrero del 2026 ante la falta de respuestas concretas para el SPAUAZ.
Por otra parte, hubiera sido importante que durante su comparecencia, la secretaria Ruth Angélica Contreras hubiera detallado lo relativo a los compromisos plurianuales, como fue el caso del Viaducto elevado que nadie pidió, presentado en ejercicios fiscales anteriores; o la relación de fideicomisos y los recursos que se les pretende inyectar.
Y aún más importante habría sido ofrecer mayor claridad respecto al impacto presupuestal que tendría la federalización (o no) de la nómina educativa.
Más allá de lo expuesto por la titular de la SEFIN durante su comparecencia, todo indica que las y los diputados de la 65 Legislatura tienen prisa por cerrar el año y estarán sesionando hasta tres o cuatro veces por semana para desahogar tantos asuntos pendientes que no se atendieron en el año.
¿Aprobarán el paquete económico sin recurrir a periodo extraordinario? Está por verse. Mientras tanto, este miércoles parece que habrá humo blanco respecto a la designación de la nueva presidencia en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ). ¿Repetirá en el cargo Maricela Dimas?, ¿o habrá consensos para designar en su lugar a Claudia Lizbet Soto o a Ivonne Nava?


