Se repiten los errores con la Presa Milpillas

O de plano no existe coordinación interinstitucional, o los hechos contradicen el discurso oficial con el tan llevado y traído proyecto de la Presa Milpillas, ese en el que dicen que se invertirán unos 9 mil 600 millones de pesos, de los cuales 2 mil millones estarían etiquetados para este año.

Como se recordará, durante la comparecencia de la secretaria del Agua y Medio Ambiente, Susana Rodríguez Márquez, con motivo de la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno, la funcionaria reconoció que a la «nueva gobernanza» le ha tocado dar la cara por los errores del pasado con dicho proyecto hídrico, errores que costaron la desconfianza de pobladores de Jiménez del Teúl.

En aquel entonces, octubre de 2025, la secretaria refirió que hasta ese momento se habían invertido unos 10 millones de pesos para adquirir parte de la reserva territorial donde se desarrollará el proyecto, y más de 5 millones de pesos para la elaboración del estudio técnico y ambiental, que se encontraba en etapa de validación por parte de la SEMARNAT.

Y luego pidió cambiar la narrativa sobre el proyecto: la Presa Milpillas representa una oportunidad de desarrollo para los cerca de 5 mil habitantes de Jiménes del Teúl, pues no sólo generaría 10 mil empleos, sino que esos trabajadores requerirían dónde comer, dónde dormir y dónde divertirse.

En una especie de «nada por la fuerza», Rodríguez Márquez también insistió en que «la gente de allá primero quiere su agua y quiere garantías de que no se le va a quitar su río«. Y enfatizó que «no ha habido ninguna presión, no hemos hecho ningún ato de represión, de avasallamiento (…) hemos estado platicando cara a cara con quienes nos lo han permitido, pero hay quienes se han resistido«.

Casi al finalizar su comparecencia, la titular de la SAMA reiteró que «no habrá inundación ni habrá desplazamiento de comunidades«. Y luego dejó una última reflexión: «¿Defender su río? Sí, nadie se los está quitando. ¿En el pasado se hicieron las cosas mal? Sí, asumimos lo que nos corresponde, pero hoy queremos hacer las cosas bien«.

Pues bien, tres meses después de aquella comparecencia, el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco rebatió aquel discurso al presentar una queja formal ante el procurador Agrario federal, Víctor Suárez Carrera, en contra del delegado en Zacatecas, Francisco Pérez Compeán, por su injerencia en diversos ejidos donde se pretende desarrollar el proyecto.

Esta afectación ha sido particularmente notable en el caso del ejido El Potrero, en Jiménez del Teul, en cuya queja dirigida al titular de la PA refieren que Pérez Compeán «se ha dedicado a visitar casa por casa para, por un lado, desprestigiar a nuestro movimiento y, por otro, promover el proyecto de la Presa Milpillas, intentando convencer a las y los ejidatarios de aceptarlo«, en lugar de «cumplir con su obligación de fortalecer a los ejidos y garantizar nuestros derechos como sujetos agrarios«.

En su queja, señalan que «como si fuera personal de la Secretaría del Bienestar, ha estado entregando butacas a algunas escuelas en actos que consideramos proselitistas y/o de coacción: acciones que parecen buscar abrir camino ante las elecciones próximas o presionar para que se acepte el proyecto«.

En el documento dirigido al titular de la PA acusan que el funcionario ha empleado un lenguaje intimidatorio para descalificar los acuerdos internos del ejido y condicionar la atención institucional futuro si persistía la negativa al proyecto hídrico. Y acusan que Pérez Compeán actúa en favor de intereses privados y de la familia Monreal.

Mientras se espera respuesta a la queja presentada por el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco ante estas acciones que contradicen las declaraciones de la titular de la SAMA, Susana Rodríguez, no se puede olvidar la relación que guarda el acusado con la hoy diputada local Maribel Villalpando y con la actual senadora Verónica Díaz Robles, mucho menos la polémica por su designación en una magistratura temporal durante el proceso de elección judicial.

Ese contexto es relevante para entender las acusaciones realizadas en contra de Pérez Compeán, pues según lo expuesto por las y los ejidatarios afectados, bien podría estar haciendo proselitismo en favor de una aspiración a una eventual candidatura, quizá en el ánimo de atribuirle la concreción del proyecto hídrico más importante para Zacatecas. Un acción que se extralimitaría de sus funciones como delegado de la PA y, por encima de todo, iría en contra de quienes debería defender.

Mientras esto ocurre con el único proyecto prioritario de la presidenta Claudia Sheinbaum con Zacatecas, el gobernador David Monreal sigue jugando al tío Lolo apelando a la sensatez de los sindicatos: con la Sección 34 del SNTE, para no ir a paro laboral; con la Sección 58, para aceptar el proceso de federalización de la nómina educativa; y con el sindicato de salud, para cejar en su reclamo del pago del programa de profesionalización.

Así concluye el primer mes del «Año del Progreso». Pero, pues, cada quién