
El abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», en sendo operativo realizado el domingo 22 de febrero en el municipio de Tapalpa, Jalisco, dejó a su paso una muestra del grado de penetración que ha tenido el crimen organizado en todo el país.
De acuerdo con el último reporte de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), se registraron bloqueos carreteros hasta en 20 entidades, incluyendo Zacatecas, en una serie de hechos delictivos que incluyeron enfrentamientos entre grupos delictivos y fuerzas de seguridad federales, quema de vehículos, tiendas de conveniencia, farmacias, supermercados y lo más significativo: sucursales de Bancos del Bienestar en todo el país.
Para el caso de Zacatecas, según la información oficial, hubo bloqueos carreteros (incluyendo quema de vehículos) en Juchipila, Tlaltenango, Jerez, Jalpa, Momax, Tabasco, Villanueva, Moyahua, Teúl de González Ortega, Tabasco, Apozol, Nochistlán y parcialmente en la carretera Zacatecas-Aguascalientes. Por la tarde, se evitó la quema de un vehículo en el bulevar Centenario, en la Capital del estado.
Además, se registraron incendios y actos vandálicos en una farmacia en Jalpa, tiendas de conveniencia en Jalpa, Juchipila, Huanusco y Tepechitlán, así como el incendio de un supermercado en Tlaltenango la madrugada de este lunes.
Y lo más significativo: se documentó el incendio de sucursales del Banco del Bienestar en Apozol, Huanusco, Jalpa, Juchipila, Mezquital del Oro, Moyahua, Tabasco, Tepechitlán, Teúl de González Ortega y Villa García.
Aunque autoridades federales y estatales han informado que la situación ya está controlada en la mayor parte del país y en Zacatecas, la prudencia ha sido el distintivo como primera reacción.
En el caso de Zacatecas, el Poder Judicial de la Federación decretó suspensión de actividades este lunes 23 de febrero por motivos de seguridad, lo mismo que el servicio de guarderías del IMSS en Jerez y Tlaltenango, así como 17 módulos itinerantes del INE.
También se informó suspensión parcial o total de actividades en los gobiernos municipales de Tabasco, Atolinga, Tlaltenango, Moyahua, Jalpa, Juchipila, Tepechitlán, Santa María de la Paz, Teúl de González Ortega, Apozol y Villanueva.
En el ámbito educativo, el llamado principal fue a evitar traslados y, en la medida de lo posible, valorar las clases en línea desde el nivel básico hasta instituciones de educación superior en diversos municipios, principalmente en aquellos que se vieron afectados con algún hecho de inseguridad.
Hasta aquí los hechos, la información concreta que se ha dado a conocer a través de fuentes oficiales, y aunque la comunicación en momentos de crisis siempre puede mejorarse (particularmente en Zacatecas), también es preciso señalar que poco abonó a controlar la crisis la infodemia fomentada a través de las redes sociales y que sólo agudizó el caos.
Porque en mucho ha hecho falta construir una cultura de la información en momentos de crisis: saber qué se comparte, cuándo se documentan los hechos y dónde, corroborar la veracidad de la información compartida (de preferencia a través de los canales institucionales) o si ésta, lamentablemente, es producto de una acción dolosa realizada con inteligencia artificial (a eso hemos llegado).
No es menor lo ocurrido este domingo y claro que hay muchos factores a considerar, desde la intervención del gobierno de Estados Unidos (y hasta qué punto, si fuera más allá de la colaboración en materia de inteligencia), si fue una decisión oportuna para evitar algún intervencionismo yanqui alegando «terrorismo», o incluso si fue una medida de presión para dar certeza en las condiciones de seguridad ante el próximo Mundial 2026.
Lo cierto es que en esta acción la presidenta Claudia Sheinbaum recibió el reconocimiento de las y los 32 gobernadores del país a través de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), que se suma al llamado a la paz desde la Conferencia del Episcopado Mexicano, sin olvidar el respaldo de numerosos sectores, fuerzas políticas e instituciones nacionales e internacionales. Algo hizo bien la primera Presidenta de México.
No obstante, estos hechos también exigen responsabilidad y transparencia, sobre todo en materia informativa. La población demanda certeza, aspirar a una paz que vaya más allá del recuento de los daños. Y sobre todo, en la antesala del proceso electoral 2026-2027, que de verdad haya acciones reales contra eso que han denominado la «narco política«.
¿En ese contexto se ha de entender la reciente declaración del diputado federal Carlos Puente, para poner filtros de seguridad a las candidaturas?
Por encima de todo, el abatimiento de uno de los líderes criminales más buscados, en un operativo federal en el estado vecino de Jalisco, no será cosa menor para Zacatecas. Será la principal prueba para la estrategia de pacificación.


