
Mientras se desmentía en redes el supuesto ingreso del expresidente Andrés Manuel López Obrador a un Hospital Militar por complicaciones de salud, MORENA realizaba su Asamblea Nacional en la que dio a conocer las reglas y calendarios para la selección de sus coordinadores de los Comités de Defensa de la 4T, o lo que es lo mismo: sus preprepreprecandidaturas para el proceso electoral de 2027.
En dicha Asamblea, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, fue enfático: se debe dejar de lado el oportunismo y las aspiraciones políticas personales. Una declaración que muchos y muchas atribuyeron a un solo destinatario: el senador Saúl Monreal Ávila, terco como una mula en su intención de pelear la candidatura a la gubernatura de Zacatecas, pese al candado «antinepotismo» al interior del partido (no así en la Constitución) y a que en tres ocasiones la presidenta Claudia Sheinbaum le ha dicho que espere seis años más.
Detrás de la fotografía de sonrisas y promesas de unidad durante la Asamblea Nacional de MORENA, se sabe de sendas fracturas y jaloneos que eventualmente podrían exhibir las «debilidades internas y tentaciones que surgen del cálculo mezquino» (Durazo dixit). Y fue una pedrada para muchos y muchas aspirantes, principalmente a las candidaturas a las 17 gubernaturas que estarán en juego el próximo año.
En apariencia, lo importante fue el anuncio del calendario para la selección de las coordinaciones de los Comités de Defensa de la 4T:
- 22 de junio, para las coordinaciones estatales en los 17 estados que renovarán gubernatura (o sea, las candidaturas a las gubernaturas).
- 3 de agosto, para las coordinaciones distritales federales (o sea, las diputaciones federales).
- 21 de septiembre, para las coordinaciones municipales (o sea, las presidencias municipales y alcaldías).
- 8 de noviembre, para las coordinaciones distritales locales (o sea, las diputaciones locales).
Además, a quienes pretendan participar en las respectivas convocatorias (una vez que sean publicadas) se les advirtió sobre nueve puntos que deberán respetar sí o sí:
- Promover su imagen a través de anuncios espectaculares bajo cualquier modalidad.
- Incurrir en actos anticipados de campaña o violentar leyes electorales.
- Utilizar recursos públicos de cualquier naturaleza.
- Entregar despensas, artículos electrodomésticos o cualquier otra dádiva.
- Realizar actos o eventos dispendiosos o desplegar campañas de comunicación ostentosas.
- Realizar expresiones de desprestigio descalificación o agresión contra otras personas participantes o alentar entre sus simpatizantes el ataque, la calumnia, la confrontación o la violencia.
- Difundir información falsa.
- Organizar o promover campañas de acoso, desprestigio o linchamiento digital en redes sociales.
- Evaluar la pertenencia a un grupo vulnerable para obtener ventajas competitivas.
Si luego de leer estos nueve puntos usted piensa en una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas, está en lo correcto. Porque sobran las evidencias que hoy ya obran en poder de la dirigencia nacional de MORENA, pero también al interior de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) que encabeza Rosa Icela Rodríguez e incluso en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) que dirige Omar García Harfuch.
Pero esa secta no es la única bajo investigación. De hecho, la dirigencia nacional del partido que sigue encabezando Luisa María Alcalde (aunque le duela a las y los aliados de Andy López Beltrán, que va de salida) ha tenido bastante trabajo debido a los conflictos que ya se generan en las 17 entidades que renovarán gubernatura (en unas más, en otras menos).
En la antesala de la segunda de tres encuestas que pretende levantar el partido para la selección de candidaturas a las gubernaturas, encuesta que se realizaría este mes de marzo, MORENA ya enfrenta serios problemas particularmente en Chihuahua, Guerrero, Querétaro y sobre todo en Baja California.
Y aunque los conflictos son generalizados en las 17 entidades cuya gubernatura estará en juego, porque en prácticamente todas las dirigencias estatales enfrentan pleitos con diputados y diputadas, senadores y senadoras, y hasta con presidentes y presidentas municipales; al problema se agrega el estira y afloja de Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Adán Augusto y demás morenistas que buscan imponer a sus gallos en las candidaturas. Sin importar el riesgo de la reforma electoral. Sin importar la pretendida coalición con el PT y el PVEM. Así empezó el declive del PRD, hoy ya extinto. Pero, pues, cada quién…
En todo este entramado, el principal interés de la presidenta Claudia Sheinbaum no sólo es impulsar perfiles que le sean leales, sino también cerrarle el paso a quienes tienen algún vínculo con la delincuencia organizada. Y ahí es donde Baja California, hoy gobernado por Marina del Pilar, está en la cuerda floja porque prácticamente todos los perfiles de aspirantes tienen expedientes de investigación abiertos ante la Fiscalía General de la República (FGR) que encabeza Ernestina Godoy.
Y en el resto de los estados que renovarán gubernatura, como en Zacatecas, no deberían confiarse demasiado en sus aspiraciones, pues hasta donde sabemos la dirigencia nacional de MORENA no sólo se ha valido de lo que informan medios de comunicación nacionales y locales para documentarse sobre las y los aspirantes a las gubernaturas o a los demás cargos que estarán en juego en la elección de 2027.
También ha recurrido a informes de la SEGOB (particularmente del Centro Nacional de Inteligencia), o los informes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y demás reportes que han facilitado la FGR y hasta Omar García Harfuch desde las SSPC, quien ya tiene sus propios expedientes y líneas de investigación sobre los perfiles que han alzado la mano para contender. Haga de cuenta como el filtro de seguridad que planteaba el diputado federal Carlos Puente.
Restan poco más de tres meses para la selección de coordinaciones estatales de los Comités de Defensa de la 4T (sus preprepreprecandidaturas). Para entonces, en medio de la efervescencia por el Mundial de Futbol, y ya con los resultados de la segunda y tercera encuestas, la dirigencia nacional de MORENA realizaría la famosa tómbola una vez depurados los perfiles que eventualmente estarían en la boleta.
Sin embargo, a estas alturas del proceso interno hay quien ya siente la candidatura ganada pese a que en otras ocasiones «ya la tenía» y se la quitaron. ¿De quién hablamos?


