
Tres son quienes aspiran a ocupar la Secretaría General del Comité Ejecutivo del Sindicato de Personal Académico de la UAZ (SPAUAZ) para el periodo 2026-2029. Se trata de Sonia Viramontes (única mujer candidata), Hugo Pineda y Carlos Aréchiga, quienes este miércoles participaron en la primera asamblea delegacional de confrontación o, lo que es lo mismo, el primer debate entre contendientes que buscan relevar en el cargo a la actual líder sindical Jenny González Arenas.
Aunque el formato es un poco rígido y limita la interacción entre contrincantes (lo que no evitó alusiones e indirectas durante cada intervención), se trató de un primer acercamiento para conocer quiénes representan una alternativa favorable para la vida sindical y quiénes, como lobos en piel de corderos, podrían abrirle la puerta a la Rectoría que hoy encabeza Ángel Román para seguir violentando el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
Una de las preocupaciones cuestionadas durante el primer debate fue la certeza laboral (particularmente de los llamados «tiempos determinados») y la defensa del CCT, cuya respuesta requería conocimientos técnicos y jurídicos, no improvisación y demagogia, como dejó ver el de la planilla «Acción Sindical Independiente», que de independiente parece que sólo tiene el eslogan, pues Carlos Aréchiga más parecía concentrado en la defensa de las jubilaciones dinámicas (que son las de mayor impacto en la Universidad) y poco en aquellos docentes con cuentas individuales que representan hoy el grueso de la comunidad docente.
Independencia sindical fue quizás la expresión más utilizada durante todo el debate, aunque utilizada en contextos distintos. Mientras Sonia Viramontes y Hugo Pineda apelaban a esta independencia y a la unidad sindical como base para la defensa del CCT y que así se garantice el cumplimiento de todas las cláusulas, a la par acusaban que el principal obstáculo era quienes, en lo oscurito, negociaban su certeza laboral directamente con la patronal (particularmente en periodo electoral), lo que había derivado en contrataciones unilaterales, sin convocatoria, atropellando los derechos laborales de quienes llevaban años como tiempo determinado buscando una basificación.
Al respecto, y muy perdido en su desconocimiento, Carlos Aréchiga insistía en que se hiciera valer el CCT para quienes hoy cotizan con desesperanza en cuentas individuales y no aspiran a una pensión como la del décimo transitorio y mucho menos a una jubilación dinámica.
En cambio, Hugo Pineda proponía vinculación con otras redes sindicales en el país y sumarse a la lucha por revertir la reforma a la Ley del ISSSTE que impactó en las jubilaciones por cuentas individuales.
En tanto, Sonia Viramontes planteó la incorporación de estos «tiempos determinados» a través de algo en lo que ha insistido la actual dirigencia sindical: procesos de convocatorias para basificaciones, promociones, incorporaciones y adscripciones. Sólo así se podrían beneficiar con otra modalidad de jubilación que no fueran las cuentas individuales por las cuales la patronal (es decir, la Rectoría) ha retenido cuotas a docentes, pero no las entera a la autoridad. Así que sus ahorros para el retiro son prácticamente nulos.
Si bien hubo coincidencias (o complementariedad) en puntos de vista entre Sonia Viramontes y Hugo Pineda, y dejaban ver su conocimiento del CCT teniendo los pelos de la burra en la mano, el contraste fue marcado frente a un Carlos Aréchiga a quien ganaban los nervios y la impovisación, exhibiendo una ignorancia que no debería pasar por alto al momento de ir a las urnas el día de la elección.
Lo más significativo de las diferentes intervenciones fue lo que en el fondo planteaba cada aspirante a la dirigencia sindical. Por una parte, Carlos Aréchiga recurrió a la estrategia de infundir miedo para ganar adeptos, particularmente con la amenaza de que habría docentes que perderían su trabajo.
Su postura más parecía contraria a la actual dirigencia sindical de Jenny González (de cuyo Comité Ejecutivo forma parte Sonia Viramontes), al prometer una auditoría integral, así como transparencia en el manejo de recursos y el patrimonio del SPAUAZ. ¿Sería acaso por la polémica adquisición del inmueble adquirido en esta administración al ISSSTE Zacatecas?
En cambio, Hugo Pineda alcanzó a reconocer avances y logros de la actual dirigencia, y más allá de los puntos de coincidencia, insistía en ampliar el margen de acción al buscar vinculación con otros sindicatos educativos para llevar la lucha más allá de la vida universitaria.
Finalmente, Sonia Viramontes no sólo expuso avances con la actual dirigencia sindical, particularmente con la recuperación de la Comisión Mixta que permitió dar certeza laboral en muchos casos y exhibir otros tantos en los que administraciones pasadas habían recurrido a contrataciones unilaterales, sin convocatoria, afectando los derechos del gremio.
Así concluyó el primer encuentro entre quienes aspiran a encabezar la defensa del gremio sindical, y mientras en algunos hay mayor credibilidad al hablar de independencia y autonomía, en otros francamente representan volver a los tiempos de títeres y privilegios para unos cuantos. Pero, pues, cada quién…



Hugo Pineda es un descarado y sus escrúpulos son inexistentes. Fue denunciado y exonerado porque así es el poder, por un asunto de violencia sexual. Amén de ser despota y corrupto representante patronal en la comisión mixta de admisión adscripción y promoción en tiempos de Rubén Ibarra. Debería estar fuera de la contienda pero así es la UAZ. #fueravioladores