Zacatecas, para Verónica Díaz

A dos meses de que inicie el proceso para la selección de coordinaciones estatales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en MORENA (o lo que es lo mismo: las preprepreprecandidaturas a las gubernaturas), según el calendario dado a conocer en la última asamblea nacional, la dirigencia nacional del partido guinda enfrenta resistencias difíciles de salvar.

La presión de gobernadores y gobernadores actuales en los estados que renovarán el cargo en 2027, así como los intereses de otras figuras nacionales que juegan en las mesas donde se toman las decisiones, llevaron a cancelar el levantamiento de lo que sería la segunda encuesta para la selección de perfiles a posicionar para las candidaturas a las gubernaturas.

Si bien durante el mes de febrero se realizó un sondeo para evaluar las condiciones en cada una de las 17 entidades que renovarán gubernatura el próximo año, cuyos resultados anticipaban algunos cambios en las eventuales postulaciones, los conflictos internos que ha tenido que enfrentar Luisa María Alcalde para conservar, primero, la coalición con el PVEM y el PT y luego, con las diferentes fuerzas políticas al interior del movimiento, han complicado su margen de operación para cumplir lo prometido a la presidenta Claudia Sheinbaum: un proceso transparente, claro y basado en las dichosas encuestas.

Sin embargo, esto no necesariamente se traducirá en un relevo en la dirigencia nacional para ceder el espacio a la actual secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, una versión que más bien promueve el grupo de la principal piedrita en el zapato para Alcalde Luján: Andy López Beltrán, aún secretario de Organización, cuyos días sí estarían contados en la dirigencia nacional de MORENA.

Hoy lo importante es la manera en la que sortearán el proceso interno de selección de aspirantes a las candidaturas sin que se fragmente lo suficiente el partido. Porque fracturas las hay, a tal grado que se determinó cancelar la segunda encuesta y todo indica que también la tercera y última, a realizarse en el mes de junio de este año, en el preámbulo del inicio formal del proceso electoral 2026-2027.

Por lo que sabemos, según fuentes del círculo más cercano a Luisa Alcalde, estas decisiones se basarán en los resultados de la primera encuesta, levantada al cierre de 2025, pues reduciría el margen de movimientos y fricciones a sólo cuatro candidaturas de las 17 que estarán en juego para las gubernaturas: Baja California Sur, Campeche, Nuevo León y Sinaloa. Y se mantendría una claúsula específica para prohibir la postulación (por aquello del «antinepotismo») de Félix Salgado Macedonio, Saúl Monreal Ávila y Ruth González Silva.

Y aunque Félix Salgado ya ha dicho que acatará la instrucción de la dirigencia nacional para no participar en el próximo proceso electoral, mientras el PVEM insiste en postular a la senadora Ruth González en San Luis Potosí para suceder a su esposo Ricardo Gallardo, vayan o no en coalición con MORENA y el PT, el senador Saúl Monreal podría decantarse por la impugnación al proceso interno y un juicio de protección de derechos político electorales para abrirse camino a la candidatura a la gubernatura de Zacatecas.

Legalmente, Monreal Ávila tendría la razón, sin embargo, lo anterior no sólo debilitaría y fragmentaría al partido; también implicaría abrir un frente innecesario con la presidenta Claudia Sheinbaum y, en última instancia, podría perder la postulación en tribunales en caso de que la eventual candidatura sea encabezada por una mujer, pues podría configurar un caso de violencia política en razón de género: bajar a una mujer para postular a un hombre.

Ahí es donde el proceso interno de MORENA se pone interesante para Zacatecas, pues según los resultados de la primera encuesta realizada al cierre de 2025 (y sobre la cual se basarán las eventuales candidaturas), la dirigencia nacional ya se habría decantado por la senadora Verónica Díaz Robles, pese a no encabezar las preferencias.

Lo advertimos en este espacio desde enero pasado: aunque en el primer filtro resultaron como semifinalistas Díaz Robles y el diputado federal Ulises Mejía Haro (con un crecimiento sostenido en las preferencias), la dirigencia nacional de MORENA habría optado desde entonces por la senadora zacatecana porque era la mejor alternativa frente a las fricciones con los diferentes grupos en disputa.

Su eventual postulación, en caso de concretarse, tampoco significaría necesariamente que con ella ganarían la gubernatura de Zacatecas. Pero viendo la caballada famélica entre la oposición para sus preprepreprecandidaturas, el panorama se muestra más optimista para el oficialismo en el 2027. Más si insisten en postular hombres y no mujeres para el próximo proceso electoral.

Por supuesto, no son buenas noticias para nuestra entidad, mucho menos porque implica la continuidad de una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas. De hecho, una administración así se asemejaría muchísimo a la gestión de la gobernadora morenista de Baja California, Marina del Pilar. Sólo hay que ver por qué ésta se encuentra en la mira de Estados Unidos.

Viendo este escenario como el más probable para MORENA en Zacatecas, ¿cuáles serían los pros y los contras de postular eventualmente a la senadora Verónica Díaz para la gubernatura?, ¿qué factores incidirían para lograr su triunfo en las urnas?, ¿qué alternativa tendría la oposición para hacer frente a una a»estructura de estado»?

Finalmente, y no menos importante: en caso de concretarse su postulación, ¿Verónica Díaz sería factor de unidad dentro del movimiento?, ¿o fortalecería el sectarismo que ha caracterizado al partido en los últimos años?

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