
Reza un viejo dicho que «del plato a la boca se cae la sopa» y en el caso de las protestas de productores zacatecanos (que iniciaron hace ya varios meses pero se radicalizaron en las últimas dos semanas), más convendría moderación y no celebrar triunfos anticipados.
Hoy se da a conocer la minuta de acuerdo a la que llegaron autoridades federales y representantes de las y los productores (ojo, sin intervención del estado) para el acopio de unas 2 mil toneladas de frijol a 27 pesos el kilogramo. Y desde este 20 de mayo comenzó la entrega de costales que serán recibidos en los centros de acopio a partir del próximo lunes 25 de mayo, más unas 75 toneladas las variedades bayo blanco, flor de mayo y flor de junio, con un plazo máximo al 1 de junio.
Hablamos de un acuerdo que beneficiaría específicamente a una lista autorizada por ambas partes de 120 productores, más los 118 a quienes ya se les habían entregado costales y, hasta ayer miércoles, mantenían tomadas las instalaciones de la Secretaría del Campo (SECAMPO).
A cambio, según la minuta de acuerdos, las y los productores se comprometían a liberar las instalaciones que mantenían tomadas en protesta, incluyendo el Congreso del Estado. Y así fue: a partir de que inició el reparto de costales en Calera comenzó la liberación de instalaciones y el levantamiento de las protestas.
Sin embargo, no es gratuito que aún haya desconfianza respecto a los acuerdos logrados, y poco abona a la certeza las inconsistencias en la información oficial por parte del Gobierno federal, en particular Alimentación para el Bienestar.
Como se recordará, el pasado 8 de mayo (un día antes de las detenciones arbitrarias en las inmediaciones del Multiforo), la dependencia federal emitió un comunicado en el que informaba que se había atendido a más de 12 mil pequeños productores zacatecanos, con un acopio cercano a las 18 mil toneladas de frijol y una inversión histórica cercana a los 2 mil 640 millones de pesos.
En el mismo comunicado, Alimentación para el Bienestar informaba de las nuevas reglas de operación publicadas el pasado 1 de mayo para acopiar hasta 10 mil toneladas a un precio de 16 pesos por kilogramo, con un presupuesto extraordinario al originalmente asignado.
Luego, el 12 de mayo (días después de las detenciones arbitrarias), la misma dependencia federal informó que ya se había atendido a 1 mil 588 productores y acopiado 7 mil 365.4 toneladas de frijol con las nuevas reglas de operación en las que se pagaría a 16 pesos el kilogramo.
Sin embargo, las y los productores seguían insistiendo en un pago de 27 pesos por kilogramo, como estaba proyectado originalmente en el programa federal (y del cual fueron relegados por prácticas de coyotaje institucional).
En ese ínterin, tanto el alcalde capitalino Miguel Varela como la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez, habrían ofrecido comprar su grano a productores zacatecanos, y aunque inicialmente se dijo que se pagaría a 20 pesos el kilogramo, luego bajó la oferta a 14 pesos; es decir, un costo menor al pago que ofrecía Alimentación para el Bienestar en las nuevas reglas de operación publicadas el 1 de mayo.
Es decir, los gobiernos del PAN ofrecían menos que los dos precios que manejaba el Gobierno federal con reglas de operación diferentes. Hagan de cuenta, cual viles coyotes. Al final, ¿cuántas toneladas compraron a productores zacatecanos?
Más allá de oportunismos y carroñería política, llama la atención que una vez llegados a acuerdos la madrugada de este miércoles y tras el levantamiento de protestas y la liberación de instalaciones, se siga insistiendo en endilgar el problema al gobierno estatal, cuando mucho se ha dicho que se trata de un programa exclusivamente federal y la «nueva gobernanza» no tuvo mayor intervención que «caer en provocaciones» (eufemismo para las detenciones arbitrarias del pasado 9 de mayo).
Pero como decíamos al inicio, «del plato a la boca se cae la sopa» y aún quedan pendientes sobre los cuales habrá que estar vigilantes, iniciando por el cumplimiento de la minuta de acuerdos y sus plazos (25 de mayo, para el acopio de frijol de los costales entregados este 20 de mayo y el 1 de junio para las 75 toneladas restantes de las variedades señaladas líneas arriba).
Además, el problema no termina con el acopio y pago pactados en la minuta de acuerdos mientras no se consume la destitución de Ángel Olais y haya consecuencias administrativas (o incluso penales) para servidores públicos y representantes populares que interfirieron en el programa.
También habrá que seguir exigiendo transparencia en los padrones de beneficiarios de las 98 mil toneladas que abarcó el programa, así como en los apoyos entregados (incluso entre las y los productores manifestantes).
Por último, no se puede omitir el hecho de que Alimentación para el Bienestar aún no ha publicado un comunicado alusivo a la minuta de acuerdo firmada por productores y representantes del gobierno federal (ojo: sin participación del estado).
Porque la dependencia federal aún debe aclarar y transparentar el acopio correspondiente a las reglas de operación publicadas el 1 de mayo para pagar a 16 pesos el kilogramo y acopiar unas 10 mil toneladas de frijol negro y pinto.
Finalmente, queda una duda que no se debe menospreciar: ¿y si el Gobierno federal nuevamente incumple con lo pactado?


