
Ciudad de México.- La Senadora Amalia García Medina afirmó que Manuel Camacho Solís fue una de las figuras políticas más relevantes en la construcción democrática contemporánea de México, al destacar su disposición permanente al diálogo, a propiciar la negociación política, a la rendición de cuentas y a la construcción de acuerdos entre actores con visiones distintas.
Durante el homenaje realizado con motivo del undécimo aniversario luctuoso de Manuel Camacho Solís, la ex Gobernadora de Zacatecas agradeció la invitación del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar y del senador Higinio Martínez, y recordó diversos momentos de la vida pública del político mexicano que contribuyeron de manera decisiva a la transformación democrática del país.
Amalia García señaló que uno de los legados más importantes de Manuel Camacho Solís fue su participación en la reforma democrática de la Ciudad de México. Recordó que durante la época en que ambos formaron parte de la vida política de la capital, los habitantes del entonces Distrito Federal no podían elegir a quien gobernaba la ciudad, ya que el titular del Ejecutivo local era designado directamente por el Presidente de la República.
En ese contexto, destacó que Manuel Camacho impulsó mecanismos de diálogo y rendición de cuentas inéditos para la época, como la comparecencia y el debate público ante la entonces Asamblea de Representantes del Distrito Federal. “Había debate auténtico, preguntas, respuestas y confrontación de ideas. Se entendía que la democracia debía construirse con pluralidad y transparencia”, señaló.
La senadora recordó también el movimiento ciudadano que impulsó la realización del plebiscito del 21 de marzo de 1993, mediante el cual más de 400 mil personas expresaron su deseo de elegir democráticamente a sus gobernantes. Subrayó que Manuel Camacho Solís escuchó ese reclamo ciudadano y decidió convertirlo en una reforma democrática que sentó las bases para la elección de las autoridades de la capital del país.
“Desde el poder pudo haber dicho simplemente no. Sin embargo, optó por dialogar, escuchar y construir acuerdos. Esa decisión permitió que los habitantes de la Ciudad de México dejaran de ser considerados súbditos para convertirse plenamente en ciudadanos”, afirmó.
Amalia García destacó además el papel desempeñado por Manuel Camacho Solís en 1994, cuando fue designado comisionado para el diálogo con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en uno de los momentos más complejos de la vida nacional. Señaló que su capacidad para escuchar, negociar y construir acuerdos fue fundamental para abrir canales de comunicación y privilegiar la vía política frente a la confrontación.
Asimismo, recordó los esfuerzos que encabezó en el año 2000 para acercar a fuerzas políticas ideológicamente distintas y construir acuerdos en torno a un proyecto de nación. Aunque aquellas negociaciones no prosperaron, destacó que su visión siempre estuvo orientada a fortalecer la democracia mediante el diálogo entre diferentes.
“Manuel Camacho Solís entendía que la pluralidad no era un obstáculo, sino una riqueza para la vida pública. Creía en el debate democrático, en el respeto a las diferencias y en la construcción de consensos”, expresó.
Finalmente, la legisladora señaló que en un contexto de polarización y confrontación política, el ejemplo de Manuel Camacho Solís conserva plena vigencia. “La nación mexicana es plural y diversa. Por ello, el diálogo sigue siendo indispensable. Entre diferentes se puede y se debe dialogar. Ese fue uno de los grandes legados de Manuel Camacho Solís y una de las lecciones que hoy debemos recordar”, concluyó.
