Ni divisiones, ni rupturas

Así se resume el mensaje político de la presidenta Claudia Sheinbaum en su segundo informe de gobierno, un acto en el que fueron notables las ausencias de quienes han dinamitado a la 4T, particularmente en el proceso interno de MORENA para la designación de sus coordinaciones estatales de sabe qué tanto.

La sola expresión podría ser o una afirmación (a la que faltó contundencia) o una advertencia (a la que faltó precisión). Porque el contexto y la intención determinarían cómo han de entenderse las palabras de la Presidenta.

No sería lo mismo si el mensaje (¿o advertencia?) hubiera ido con dedicatoria a la oposición o si, por el contrario, el destinatario hubiera sido la militancia que aspira a participar en la contienda del 2027, cuya rebatinga hace meses ha evidenciado las diferencias entre grupos al interior del movimiento.

Este proceso interno de MORENA, como era de esperarse, derivaría en posicionamientos de respaldo por doquier a Sheinbaum Pardo y los resultados del segundo informe, aunque sólo unos cuantos fueron invitados al acto protocolario, un evento al que asistieron al menos tres zacatecanos.

A diferencia de sus homólogos que también aspiran a la coordinación estatal de sabe qué tanto, el diputado federal Carlos Puente tuvo la oportunidad de hablar desde otra tribuna: la Cámara de Diputados. Su mensaje iba en sintonía con los reiterados llamados a la unidad en la coalición MORENA-PT-PVEM.

Pero que la unidad de la coalición se mantenga en lo federal no necesariamente equivale a la unidad en lo local, sobre todo cuando una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas fue la primera en traicionar alianzas.

En la antesala del próximo anuncio sobre las restantes 12 coordinaciones estatales de sabe qué tanto (las prepreprepreprecandidaturas a las gubernaturas), y dicen que ya con una decisión tomada que no cambiará, hubo caras largas en San Lázaro para la misma secta que se ha empeñado en pelear cargos y oficinas.

Si Zacatecas atiende o no el mensaje (¿o advertencia?) de la presidenta Claudia Sheinbaum, de que no hay divisiones ni rupturas en la 4T, ya se verá este viernes con la visita presidencial como parte de su gira con motivo del segundo informe de gobierno. A menos que algún suceso extraordinario obligue a cambiar agenda, como ha ocurrido en las últimas visitas presidenciales.

En todo caso, la visita de Sheinbaum Pardo se daría luego de los hechos ocurridos en Ojocaliente y que ponen en duda la pacificación de Zacatecas (¿también del país?). Omitir el tema en su visita a nuestra entidad también diría mucho de quien hoy conduce los destinos del país.

Desde este martes, eso sí, en la «nueva gobernanza» se giraron instrucciones en todas las dependencias para la organización de esta visita presidencial, una visita en la que no deberán participar quienes aún aspiran a la coordinación estatal de sabe qué tanto, como establece la Base Octava de la convocatoria publicada en junio de este año por MORENA.

Lo anterior no evitará que la secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas insista en las aspiraciones de una sola persona, en parte responsable de las fallas que ha tenido la actual administración, más conocida por sus negativos que por sus resultados.

La expectativa sobre esta visita presidencial, además, se concentra en posibles anuncios de inversiones para Zacatecas, considerando que en próximos días se presentará el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2027.

Porque más allá de haber relegado a nuestra entidad de los llamados «Polos de Desarrollo» (o algo así), el gran pendiente ha sido el futuro del proyecto de la Presa Milpillas, que va por su tercera administración sin poder concretarse (no hay que olvidar que el proyecto surgió durante el sexenio de Miguel Alonso Reyes).

Ya eso de esperar un rescate financiero de la Universidad Autónoma de Zacatecas, que año con año agudiza su crisis, eso ya es avaricia.

Mientras tanto, y a propósito del caso Ojocaliente, es pertinente destacar las primeras detenciones relacionadas, las acciones inmediatas para atender a las víctimas, así como la prudencia en las declaraciones (al menos por la mayoría de los actores).

Lo más significativo, quizás, ha sido la claridad en el manejo de la información, aunque genere polémica (como el «tanque de gas» de la FENAZA 2024). Porque sólo hablando con la verdad se puede aspirar a una legitimidad.

A reserva de que se informe a cuánto ascienden los daños por el atentado, habrá que preguntarse de dónde saldrán los recursos, pues aunque la exdiputada local Cuquita Ávalos (relegada de la secta desde hace rato, luego de haber traicionado al PRI) pedía que los cuestionables subsidios de vivienda otorgados a servidores públicos de primer nivel se canalizaran a atender a las familias afectadas por el «coche bomba», el problema es que dichos subsidios están sujetos a reglas de operación.

En cambio, hay que ver los saldos en los recursos etiquetados en fondos para contingencias, o aquellos que permanecían en el Fideicomiso para el Viaducto elevado que fueron transferidos a principios de este año a un nuevo Fideicomiso de ejecución de proyectos de inversión pública productiva, con saldo de 1 mil 572 millones 482 mil 698 pesos, pero cuyas reglas de operación o el decreto de su creación aún no se ha publicado en el Periódico Oficial. Pero, pues, cada quién

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *