No a la violencia

El 2 de octubre es el aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, y en homenaje al líder del movimiento de la Independencia de la India y pionero de la filosofía de la no violencia, en resolución del 15 de julio del año 2007 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el día 2 de octubre como el “Día Internacional de la No Violencia”.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) realiza actividades culturales que promueven la cultura de paz, tolerancia y comprensión entre todos los ciudadanos del mundo e invita a todos los estados miembros a difundir el mensaje de la no violencia por medios como las actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública.

Violencia

Vivimos en un mundo que se percibe cada vez más violento, los tipos más comunes son: violencia contra la mujer o violencia de género, violencia racial, violencia religiosa, violencia homofóbica y en menor grado violencia criminal.

Aristóteles distinguía entre los movimientos naturales y los movimientos violentos. «Cuando una piedra se desprende de un tejado y cae al suelo, el movimiento de la piedra es natural. En cambio, cuando se arroja una piedra con la mano, el movimiento de la piedra es violento».

La noción de violencia ha sido usada también para referirse a actos ejecutados por seres humanos, tanto en sus relaciones interpersonales como sociales. Se ha estudiado la cuestión de la violencia en su empleo personal, es decir, en el uso de la violencia de una persona para con otra. Actos como matar, herir o simplemente causar daño son actos violentos.

Se ha distinguido entre el uso de la violencia como pura fuerza con el único propósito de dañar (lo que se estima inaceptable) y el uso de ella en defensa personal (lo que unos estiman aceptable y otros pueden considerar inaceptable en todos los casos).

Cabe hablar no sólo de grados de violencia, y de grados de justificación de la violencia, sino también de clases de violencia, por ejemplo: violencia física, económica, ideológica, mental, intelectual, entre otros. Desde el momento en que se constituye un Estado, con un aparato de gobierno, aparece el fenómeno de la violencia, ejercida por los que detentan el poder.

En el libro El futuro de la Universidad y otras polémicas, de José Luis Aranguren señala «Sobre la evitabilidad o inevitabilidad de la violencia». La implantación de todo Régimen, el poder es pura y simplemente violencia, pero el régimen, una vez establecido, se autolegitima. «La autolegitimada violencia de cada día aparece, pura y simplemente, como enforcement de la Ley, como defensa del orden público».

No Violencia

Mahatma Gandhi definió la no violencia como: «la mayor fuerza a disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre«. La adopción de esta política puede tener varios motivos: la idea de que la violencia engendra más violencia; la idea de que la no violencia o no resistencia son los procedimientos más eficaces para conseguir los fines buscados, o transformar a la sociedad y el hombre hacia un estado de paz.

El profesor Gene Sharp nos ofrece la siguiente definición, extraída de su obra Las políticas de la acción no violenta: «La acción no violenta es una técnica por medio de la cual las personas que rechazan la pasividad y la sumisión pueden llevar adelante su lucha sin violencia. La acción no violenta no es un intento por prevenir o ignorar el conflicto. Es una respuesta al problema de cómo actuar efectivamente en política, especialmente cómo ejercer el poder de manera efectiva».

Índice de Paz México 2023

El Índice de Paz México (IPM) 2023, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), señala que, en el año 2022, Colima se ubicó como el estado menos pacífico del país, seguido de Zacatecas, Baja California, Morelos y Sonora, con las tasas de homicidios más altas. Desde 2015, las tasas de Colima y Zacatecas han aumentado más del cuádruple.

En 2022, México se ubicó como el segundo país más mortífero del mundo para ser periodista, sólo detrás de Ucrania. Según datos del Comité para la Protección de los Periodistas, hubo 13 periodistas asesinados en el país en 2022, que es la cifra más alta registrada y representa casi el 20 % del total mundial.

La violencia contra las fuerzas de seguridad, periodistas y activistas sociales en México ha ido en aumento en los últimos años. En 2022, un total de 403 policías fueron asesinados, siendo Zacatecas el estado más mortífero para la policía. También en 2022 en Zacatecas se registraron 2,715 delitos con violencia.

Entre los municipios con las tasas de homicidios (homicidios por cada 100,000 habitantes) más altas durante 2022, se encuentran: Zacatecas con una tasa de homicidios de 143.7 ocupando el cuarto lugar; Fresnillo con 143.4 y se ubica en el sexto lugar y Guadalupe con 138.8, en séptimo lugar.

En 2022, la mayoría de los asesinados (63%) fueron policías municipales, seguidos de policías estatales (33%) y miembros de la Guardia Nacional (4%). Por primera vez, Zacatecas registró el mayor número de muertes de policías, con 60 oficiales asesinados.

El Informe señala que Zacatecas se ha convertido en un campo de batalla clave en el sangriento conflicto multiestatal entre el CJNG, el Cártel de Sinaloa y sus respectivos aliados, ya que las carreteras del estado son de particular importancia para el transporte de drogas hacia el norte a los Estados Unidos.

Se destaca que es probable que la tasa de homicidios de México esté subestimada ya que hay un número significativo de personas desaparecidas en el país, una proporción de las cuales pueden haber sido víctimas de homicidio, especialmente dada la tendencia creciente de que los cuerpos de las víctimas sean descubiertos posteriormente en fosas clandestinas y sin nombre.

Entre 2015-2022 Jalisco registró 10 mil 481 personas reportadas como desaparecidas, siendo el estado con la cifra más alta. En el mismo período, Zacatecas reportó 2,428 casos de personas desaparecidas ocupando el lugar once.

Durante los últimos ocho años, la tasa de delitos con violencia de México se ha deteriorado en un 18.1%, impulsada por aumentos en las tasas de violencia familiar y violencia sexual en treinta estados.

La violencia familiar se ha deteriorado en todos los estados menos en uno, Yucatán, y la violencia sexual se ha deteriorado en treinta estados, menos en Yucatán y Tlaxcala. Por el contrario, las tasas de asalto y robo mejoraron moderadamente en el mismo periodo, con descensos del 0.2 y el 12%, respectivamente.

En México, los delitos con violencia fueron una de las categorías de violencia más impactadas por los cambios en la vida cotidiana provocados por la pandemia del COVID-19, donde los asaltos y los robos registraron descensos sustanciales en 2020.

En estados donde el “cobro de piso” es más común, como Quintana Roo, Zacatecas y Guanajuato, pagar para ser “protegido” por los grupos de la delincuencia organizada se ha convertido en la norma y no en la excepción, especialmente cuando la organización ha ejercido dominio sobre el territorio.

En el año 2022, el costo económico de la violencia va desde 3.8% del PIB en Yucatán y hasta el 45% del PIB en Zacatecas. El modelo de impacto económico incluye los costos en los que incurren los hogares y las empresas para protegerse de los delitos y la violencia.

Los costos de protección ascendieron a 348 mil millones de pesos en 2022, 8% del total. Este indicador incluye seguros, gastos de seguridad privada, el costo de las armas de fuego para protección, cambio de lugar de residencia o negocio debido a la violencia y la instalación de alarmas, cerraduras, puertas, ventanas, rejas y cercas.

Los tres estados menos pacíficos de México (Colima, Zacatecas y Baja California) registraron el mayor impacto de la violencia per cápita en 2022, y en estos estados superó los 70,000 pesos por persona. En términos per cápita, el mayor efecto económico se presentó en Colima, con una incidencia de 102,426 pesos por persona y en Zacatecas, de 72,198 pesos por persona.

Durante los últimos ocho años, el impacto económico de la violencia ha mejorado en 11 estados mexicanos, pero se ha deteriorado en 21. Los cinco estados que registraron los mayores deterioros en la paz en los últimos ocho años fueron Colima, Zacatecas, Guanajuato, Baja California y Nuevo León.

Consideraciones finales

Una de las principales demandas de los mexicanos y especialmente la población de Zacatecas es la seguridad, ya que tanto el titular del Ejecutivo Federal como el Estatal nos han quedado a deber, pues la inseguridad ha venido empeorando.

Promover la No Violencia, ejercer mayores recursos en el fortalecimiento de la policía local y ejecutar acciones para brindar la seguridad pública a la población en forma eficiente, es una tarea pendiente del gobierno ya que no han implementado una estrategia que realmente funcione y se vean resultados tangibles.

Queremos vivir tranquilos, desplazarnos sin temor a ser víctimas de algún delito, recuperar la paz. La seguridad es un derecho de los ciudadanos y una obligación del gobierno otorgarla.