¡Ay, Guadalupe!

De los tres municipios con mayor población en el estado, Guadalupe se cuece aparte en este proceso electoral no sólo por ser el municipio donde se ha enquistado la secta, sino por la decadencia en la que hoy viven los guadalupenses gracias a la frivolidad de Julio César «N», José Saldívar Alcalde y César Artemio González Navarro, los tres alcaldes que ha tenido el municipio en los últimos cinco años y medio.

En Guadalupe se ha pretendido desarrollar proyectos como el cacareado C5i o la construcción de una nueva clínica del IMSS, pero que en su cochinero no han tenido buen tránsito al pasar por el pleno de la 64 Legislatura, ahí donde se aprobó el desafuero contra un exalcalde hoy prófugo de la justicia por su presunta responsabilidad en el homicidio del abogado Raúl Calderón Samaniego.

Guadalupe sigue siendo el dormitorio de quienes laboran día a día en la Capital ante la falta de desarrollo. Guadalupe no ha dejado de ser la tierra de los baches, y a pesar de haber privatizado el servicio de recolección de residuos sólidos, las calles siguen siendo un cochinero porque nadie pone atención al servicio de limpia.

No es gratuito el enojo de quienes puntualmente pagan sus impuestos cada año, pues no se han visto reflejados en mejoras en sus respectivas colonias o comunidades, ahí donde las tareas de bacheo se limitan a parches mal puestos que a la primera lluvia dejan sendos cráteres intransitables.

Tampoco es que los impuestos como el predial se vean invertidos en el rescate de espacios públicos, y el más claro ejemplo está en el «área verde» (es un decir) en la colonia Camilo Torres, a espaldas de una de las instituciones eduativas privadas que en su momento fue de las de mayor renombre en la entidad.

Porque muy bonita quedó la leyenda de «espacio recuperado», aunque los juegos estén para llorar, sin pasto, sin una plantita que dé verdor, pero eso sí: con muchos tiliches y escombro.

En la tierra donde pretenden «seguir haciendo historia» en el «Año de la Paz» (aunque sea por decreto) no hay colonia que no presente algún problema, desde la falta de mantenimiento en luminarias (esas que nos vendieron como espejitos), la deficiente recolección de basura, la inseguridad, los espacios públicos vandalizados, los baches y, por encima de todo, el crítico abastecimiento de agua potable, cuando la hay.

Ante estos reclamos, resulta hasta grotesca la sonrisa del alcalde José Saldívar, más falsa que los productos light, heredero de una candidatura que ni merecía ni la había trabajado.

Su caso es el más claro ejemplo de que en la coalición «Sigamos robando más» (o algo así) la verdadera militancia de MORENA queda relegada a aplaudir y llenar eventos, mucho más que hacerles partícipes de la democracia interna que debería prevalecer en dicho instituto político.

Farsantes, al fin y al cabo, por mucho que sigan esperando el regreso de su Mesías, hoy prófugo de la justicia. Por eso no es gratuito que cuadros importantes de MORENA hoy tomen distancia en este municipio, como el caso de Marco Ruelas, quien aspiraba a ser el candidato a la presidencia municipal de Guadalupe.

Sus acusaciones ya habían sido vertidas también en la tribuna legislativa por la diputada local Priscila Benítez, hoy también candidata a diputada por el Distrito 4 por la coalición «La esperanza nos une»: anomalías en los procesos internos para la selección de candidatos en Guadalupe; que José Saldívar es títere del gobernador David Monreal (¿no sería más bien títere de la secta?); que se han violado los principios de «no mentir, no robar y no traicionar al pueblo» (y la «nueva gobernanza» no se queda atrás); etcétera, etcétera, etcétera.

Con Marco Ruelas, quien no es la primera vez que busca la candidatura a la presidencia municipal, también se marchan de MORENA otros líderes sociales de todos los gremios que han sido perseguidos por este gobierno, y hacen un llamado a la militancia de MORENA a «reconsiderar su camino y a reconstruir el partido desde sus cimientos, rescatando los ideales de honestidad y justicia que inspiraron su creación«.

Como dijera sabe quién: «muy tarde«, pues mientras la dirigencia estatal del partido siga en manos de la secta que mece la cuna, difícilmente se puede creer en la democracia interna en MORENA, más cuando desde lo federal quedó claro que el democrático método de las dichosas encuestas para elegir candidatos fue suplido por una mesa de negociaciones (acuerdos, les llaman) donde se impusieron en las candidaturas «lo mismo y los mismos».

Y a propósito de dichosas encuestas, trascendió que el INE respondió a una solicitud del PRD para «informar si la empresa Bendita Red Zacatecas cuenta con registro ante este instituto electoral; en su caso, si ha entregado ‘Estudios y Soportes Metodológicos’ de las encuestas que, se supone, ha levantado y se han publicado en Zacatecas«.

Como era de esperarse, la autoridad electoral dijo que no había evidencias de algún estudio rendido por la referida empresa, contraviniendo las diposiciones electorales en la materia. ¿Pero qué tiene que ver este caso con el municipio de Guadalupe? La respuesta viene desde la Secretaría de Economía que dice encabezar Rodrigo Castañeda Miranda.

Ya desde el pasado 8 de noviembre de 2022, en este espacio dábamos a conocer el resultado de la licitación pública estatal SAD-932079957-19-2022, relativa a la “contratación del servicio de diseño e implementación de la plataforma MIPYME Zacatecas”, la cual fue publicada un día después de la comparecencia del titular de la SEZAC con motivo de la glosa del primer informe de gobierno.

Y resulta que el fallo de dicha licitación favoreció a la única empresa participante: Wotbi SA de CV, con una propuesta por 1 millón 749 mil 280 ya con impuestos, una empresa representada legalmente por Octavio Duarte Vázquez, que también representa a Deep Learning S de RL de CV y a Benditared SA de CV, esta última un medio de comunicación cuya fanpage en la red social de Facebook apenas fue creada en agosto del 2021, es decir, días antes de iniciar la «nueva gobernanza».

Lo anterior no ha evitado que Benditared SA de CV haya obtenido convenios de publicidad a partir del cambio de administración con los municipios de Jerez, Fresnillo, Guadalupe (especialmente en este municipio) y Zacatecas (en algunos casos con pagos superiores a los 20 mil pesos mensuales), o con la misma «nueva gobernanza» con montos que superan los 200 mil pesos. Vaya que fueron rentables las “benditas encuestas” denominadas “Tiempos y Movimientos”…

Además, a través de Wotbi SA de CV, Octavio Duarte Vázquez ya había obtenido convenios para la prestación de servicios en informática y computacionales con el Issstezac y la JIAPAZ, sobre todo para el desarrollo de bases de datos o aplicaciones móviles. Y todo esto está documentado en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).

Tan eficientes han sido en el gasto público en la «nueva gobernanza» que nunca les pasó por la cabeza que ahí tienen el Laboratorio de Software Libre (Labsoft) para el desarrollo de las aplicaciones que han licitado (es un decir). Será que Castañeda Miranda, íntimo del exalcalde hoy prófugo de la justicia, tenía especial interés en la empresa que finalmente ganó dicha licitación para la plataforma Mipyme. ¿Coincidencias?

Ya para rematar, los de MORENA son bien graciosos en eso de la «austeridad republicana» cuando la candidata a diputada local por el Distrito 3, Violeta Cerrillo Ortiz, expriísta y hoy con la playera guinda en la fórmula para Guadalupe, hace campaña «de a pie» en un vehículo Cupra último modelo con valor superior al millón de pesos. Vaya que deja eso de los «cargos y oficinas»….