El domingo inició la farsa de la elección judicial.
Es la venganza personal del expresidente Andrés Manuel López Obrador contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), por ser la única institución que hizo valer la división de poderes para detener los actos arbitrarios del intento de dictador morenista.
Morena destruye 200 años de historia e independencia del Poder Judicial. Ese es el costo de la osadía por defender la democracia. Ningún país democrático elige por voto popular a sus juzgadores, porque les somete a las codicias e intereses de sus promotores.
La elección judicial es la antítesis de la impartición de la justicia en México. El trasfondo es imponer juzgadores a modo que, con sus decisiones tendenciosas, legitimen las acciones y opacidad del régimen en perjuicio del pueblo.
En la Cámara de Diputados el PAN denunciamos el origen viciado y la corrupción que hubo en el proceso legislativo. Todo comenzó con una mayoría artificial oficialista, que en una sesión violó todos los procedimientos y sin análisis aprobó la iniciativa presidencial proveniente de la legislatura anterior.
Siguió con el registro de aspirantes. Muchos fueron aceptados sin cumplir los requisitos. Continuó con los Comités de Selección en los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, integrados por afines a Morena, que aprobaron candidaturas de cercanos al oficialismo. Se extendió a la aberrante tómbola, en la que había registros duplicados, incorrectos, exclusiones y “bolas” que cayeron al piso.
El primer día de campaña dejó al descubierto la corrupción e inequidad. Las candidatas oficialistas Lenia Batres, hermana de conocido político; Loretta Ortíz, que dijo la llamaban “justita”; y Jasmín Esquivel, famosa por plagiar su tesis, quieren repetir como magistradas y ocupar la Presidencia de la Suprema Corte.
En el arranque hicieron gala del derroche de recursos, con acarreos, tamalizas y uso de sindicatos de trabajadores y docentes. Además, está la promoción de la Presidenta en flagrante violación a las reglas del INE y lo complejo que al elector le resultará votar, entre otras irregularidades.
Entre los 3 mil 422 aspirantes participan candidatos turbios, algunos ligados a narcotraficantes; hay otros, acusados de abuso sexual de menores; hay familiares de morenistas e imposiciones del régimen; y gente simpática; pero, que no es la mejor opción para juzgar. Y todo este cochinero en un ambiente de inseguridad.
Pero, también está la alerta del INE por la falta de recursos para la elección judicial del 1 de junio en la mayoría de los 19 estados que deberán asistir a las urnas. Mi querido Zacatecas está en la lista, porque el Gobierno del Estado no le ha dado presupuesto al Instituto e incluso se lo disminuyó en un 59 por ciento.
En el PAN rechazamos la elección judicial, porque es un mimodrama, donde todo el cuerpo del régimen se mueve, haciendo señas y gestos para destruir al Poder Judicial, sin decir palabras sobre su verdadera intención: destruir la República y la división de poderes.
