Encuestas confiables vs. fraudulentas

Además de las encuestas económicas y sociales que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tenemos las encuestas políticas que miden la opinión pública sobre preferencias electorales, grado de confianza en las instituciones, entre otros.

Hace algunos años participé en el taller: “Técnicas de Muestreo con Enfoque Estadístico”, en la Unidad de Matemáticas de la UAZ. Estas técnicas describen las etapas a seguir en la realización de una encuesta y permite la obtención de datos de una gran variedad de temas.

Cuando se trata de encuestas políticas sobre las preferencias de líderes políticos o evaluación de la gestión pública, generalmente se elige una técnica de muestreo probabilístico, lo que hace que la probabilidad de selección de las personas sea igual para todas; la muestra puede ser aleatoria simple, estratificada o de conglomerados.

Las encuestas confiables deben incluir su método de muestreo e informar el margen de error que debe ser aceptable +/-5, este margen de error muestra cuánto podrían variar los resultados de la encuesta con respecto a la realidad. Se realizan con una metodología apropiada y funcionan bien gracias a la estadística inferencial y debe tener un diseño eficiente y neutral de las preguntas, sin sesgos y trabajada por especialistas en el tema.

Hace tres décadas había pocas empresas encuestadoras que medían de manera periódica temas como la aprobación gubernamental, preferencias de candidatos o intención del voto, tales como: Buendía Laredo, Consulta Mitofsky, Parametría, Covarrubias, ARCOP, Mendoza Blanco y Asociados (MEBA), Demoscopia Digital y Demotecnia. Se realizaban encuestas telefónicas y en viviendas.

Además, periódicos como Reforma, El Universal, Milenio, El Financiero se sumaron a las empresas encuestadoras. Otras más actuales como Massive Caller, Statistical Research Corporation (SRC) y México Elige y muchas más.

Con el avance de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y robóticas, las empresas encuestadoras se han transformado, automatizando sus procesos con inteligencia artificial (IA) realizando encuestas a través de dispositivos móviles, online.

En la actualidad, muchas encuestadoras usan para sus encuestas un programa informático que llama a números telefónicos y les aplica un cuestionario automatizado, el cual es un método muy cuestionado.

Ha aumentado el número de encuestas que se publican en las redes sociales. En el mes de julio me apareció una encuesta en Facebook y claramente estaba dirigida al partido en el poder, la mayor parte la respondí en sentido negativo. Hace un par de semanas vi otra encuesta de la misma empresa correspondiente al mes de septiembre y cuando traté de responderla, inmediatamente me apareció el siguiente mensaje:

¡Lo sentimos! Lamentablemente no eres apto para responder a esta encuesta. Te invitamos a seguir participando en nuestras encuestas futuras. Es obvio que identifican a quien no responde como desean y bloquean para que ya no conteste la encuesta, señal de una encuesta manipulada.

Es por eso que debemos estar alertas, antes de responder una encuesta, informarnos sobre la trayectoria y reputación de la empresa, si publica la metodología, quién está detrás de la encuesta (quién la financia); ser analítico y crítico y tomar una decisión informada, responsable y consciente.

Las encuestadoras han perdido prestigio y credibilidad, en parte por el uso político que se ha venido haciendo, ya que al ser financiadas por determinado partido o candidato o por empresas o medios de comunicación ligados al partido en el poder, se llega a pensar que pueden ser manipuladas por intereses políticos, bajo la idea de que la publicación de los resultados puede influir en las preferencias de los electores. Por otra parte, en la actualidad proliferan las encuestas falsas que buscan tergiversar la realidad.

En un contexto donde los ciudadanos se sienten amenazados por un gobierno para el cual trabaja y la falta de certeza en conservar su trabajo si manifiesta una opinión contraria al partido en el poder, o los beneficiarios de programas sociales que temen les retiren los apoyos sociales si se expresa en contra a los intereses del gobierno, son aspectos que pueden provocar que no respondan libremente su punto de vista real.

Ya circulan varias encuestas para conocer las tendencias para la elección de gobernador en el proceso electoral para el 2027 en Zacatecas. Algunas encuestadoras (generalmente “patito”) son contratadas por partidos políticos y muchas falsean los sondeos a petición de sus clientes. Estas encuestas a modo buscan manipular las preferencias electorales de los ciudadanos y principalmente incidir en el voto de los indecisos.

No hay que olvidar la información importante que debe incluir una encuesta confiable: nombre de la encuestadora (que sea reconocida y con credibilidad); una ficha técnica que contenga: tamaño de la muestra, fecha y lugar en que se realizó la encuesta y metodología; y quién pagó la encuesta.