
A menos de una semana de que inicien las comparecencias con motivo de la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno, el gobernador David Monreal está más concentrado en otros temas que en este ejercicio que debería ser de rendición de cuentas, pero que en los últimos años se ha degradado a un mero foro de discursos vacíos y cifras sin ton ni son.
Muy confiado ha de estar en el documento entregado por su secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, el pasado 8 de septiembre a la 65 Legislatura, ese informe en el que tratan de maquillar los nulos avances en el cuarto año de administración exponiendo datos acumulados de los últimos cuatro años. Y vaya que hay omisiones…
Pero no, eso no le quita el sueño al gobernador David Monreal, sino la sucesión gubernamental, un tema en el que está particularmente concentrado luego de la última visita presidencial.
Con su reciente gira para asistir a los informes de sólo algunos presidentes municipales, puso una muestra de lo que viene para la «nueva gobernanza», una estrategia que hoy busca robustecer luego del ríspido momento que se vivió durante el informe de actividades legislativas del diputado federal Carlos Puente.
Dicho acto por supuesto que iba a tener consecuencias. Y éstas llegaron muy pronto, porque el gobernador David Monreal ya habría dado la instrucción a todo su gabinete (y eso es todo) para poner a todo el aparato del estado y los recursos y programas de cada dependencia a disposición de la actual senadora Verónica Díaz Robles, a quien deberán promover sí o sí en su aspiración a la candidatura a la gubernatura.
A diferencia de los años previos, en esta ocasión la instrucción al gabinete habría sido textual y en tono de advertencia. Porque seguramente pasaron cosas (un berrinche) entre aquella reunión de gabiente luego de su Cuarto Informe de Gobierno (donde dicen que estaba feliz, feliz, feliz) y el informe del diputado federal Carlos Puente.
Más allá del descaro en la instrucción, quedaría una importante interrogante: ¿estarán dispuestos a acatar la instrucción perfiles como Rodrigo Reyes, Bennelly Hernández, Maricarmen Salinas, Susana Rodríguez, Jorge Miranda o incluso Ernesto González Romo?
Porque no es como que pertenezcan propiamente a esa secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas y que se ha vuelto más radical en sus lealtades y complicidades. Si no, que le pregunten a las diputadas locales Susana Barragán y Georgia Miranda.
En cambio, hay otros que siempre están dispuestos a servir a tales intereses, aunque finjan distanciamiento, como un tal «Zuñi», quien además de ser el principal promotor del terrorismo laboral en la «nueva gobernanza», o de orquestar la triangulación en el presunto desvío de recursos con costos infladísimos (como la carísima impermeabilización de Ciudad Administrativa, por poner uno de los ejemplos más baratos), ahora hace movimientos de personal en las dependencias.
El primer cambio ya llegó con el nombramiento de la exservidora de la nación Martha Alicia Lira Gurrola como nueva coordinadora administrativa del INCUFIDEZ. Y el relevo llegará, dicen, a todas las dependencias para integrar a la nómina a incondicionales de esa secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas.
El cambio en la Coordinación General Jurídica tampoco fue gratuito. Ángel Muñoz podría ser de los primeros en sufrir las consecuencias de un David Monreal que ha perdido toda cordura, particularmente en el caso del fallido proyecto del Viaducto elevado que nadie pidió.
Se dice que hoy las empresas filiales de Grupo Hycsa que habían ganado la licitación (es un decir, porque fue prácticamente adjudicación directa) ya no demandan al gobierno del estado por el pago de la parte proporcional de las obras devengadas, sino la totalidad del costo del contrato, es decir, los 3 mil 650 millones de pesos proyectados para la obra. Algo que evidentemente enojaría a más de uno en la «nueva gobernanza».
En ese entendido, el exsecretario de Obras Públicas, Luis de la Peña, sería otro de los que sufriría las consecuencias de un gobernador muy molesto por todo lo que implicó el fallido proyecto. Y alguien la tiene que pagar.
Este enojo de David Monreal iría más allá, pues se sabe que en la «nueva gobernanza» ya cuentan con un largo, muy largo expediente para solicitar el desafuero del alcalde capitalino Miguel Varela y llevarlo a prisión. Que lo logren, ya es otro cantar. Dependerá del procedimiento que inicie el excelente penalista Armando Ávalos Arellano, hoy ungido como coordinador general Jurídico.
Mientras tanto, se auguran tiempos aún más turbios en la «nueva gobernanza», en especial con la burocracia que estará sujeta a las presiones e indicaciones del gobernador David Monreal, y en ese juego de declaración de lealtades es previsible un entorno de traiciones de quienes menos se espera.
Y todo por un capricho.


