Un C5 para «el estado más seguro y pacífico»

¡Pero qué desastre el proyecto del C5! Lo de menos es que le agreguen o le quiten la «i» de «inteligencia» a conveniencia (o cuando bien se acuerdan). Porque como todo en esta «nueva gobernanza», las cosas se hacen con torpeza (para decirlo educadamente).

Este jueves, un día antes de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum y del arranque de la Feria Nacional de Zacatecas (FENAZA) 2025, el gobernador David Monreal inauguró la primera etapa del dichoso proyecto más ambicioso en materia de seguridad, en el que supuestamente se invirtieron más de 1 mil millones de pesos.

Según esto, en esta primera etapa «se habilitaron áreas especializadas para procesamiento de datos, videovigilancia, coordinación táctica y logística, diseñadas para atender contingencias tanto de seguridad como de desastres naturales».

A la par, el gobernador «también encabezó la ceremonia de colocación de la primera piedra de la segunda etapa de construcción de este centro, denominado ‘La Fortaleza'»

Muy bonito todo, incluso los empujones «de cortesía» durante el acto de inauguración y los anuncios de millonarias inversiones para la pacificación de Zacatecas, declaraciones que contrastan con un pertinente cuestionamiento de colectivos de búsqueda de personas: «Si Zacatecas es el estado más seguro y pacífico de México, ¿para qué un centro de vigilancia de más de 900 millones de pesos?«.

Ah, es que la respuesta está probablemente en el negociazo que ha representado el proyecto más ambicioso en materia de seguridad, en especial para Manuel Flores Sonduk como secretario ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública.

Más allá de los visos de corrupción en el equipamiento tecnológico del C5, como en su momento expuso Gabriel Contreras en su portal Agenda Política, en este espacio también dimos a conocer desde hace ya un par de años el cochinero legal que entrampó el proyecto desde antes de la colocación de la primera piedra aquel 6 de marzo de 2023.

Porque hasta el 8 de junio de ese año el Poder Legislativo recibió la solicitud del Ayuntamiento de Guadalupe para autorizar la donación del terreno correspondiente al polígono del Cerro San Simón para la construcción del C5, pero para entonces la «nueva gobernanza» ya había invertido al menos 95 millones 83 mil 684 pesos sin siquiera tener certeza jurídica sobre el terreno, una autorización que aprobó la 64 Legislatura hasta noviembre de ese año.

Las contradicciones continuaron en el 2024 al que denominaron «Año de la Paz». Como se recordará, a finales de enero de ese año el gobernador David Monreal encabezó un acto protocolario para presentar la llamada «Agenda por la Paz 2024», entre cuyas acciones se contemplaba poner en marcha el C5 en el primer semestre del 2024, acción que no se cumplió hasta más de un año después, apenas este 4 de septiembre de 2025.

Bien raro que cuando se presentó el proyecto de Paquete Económico 2025 ante el Poder Legislativo, en el Anexo 10 del Presupuesto de Egresos no había modificaciones en el proyecto plurianual denominado «Solución Tecnológica Integral de Monitoreo y Atención Ciudadana para el Estado de Zacatecas» (otro nombre para el cacareado C5), mucho menos en la inversión programada para cada ejercicio fiscal entre el 2022 (cuando inició el proyecto) y el 2027 (cuando se ha estimado su conclusión).

Pero sigamos con las contradicciones de la «nueva gobernanza», porque si nos remitimos a la octava sesión del Consejo Estatal de Seguridad Pública y Plenaria Municipalista realizada en enero de este año, ahí se informó que se invertirían unos 294 millones 769 mil 684 pesos en la segunda fase (ojo, ni siquiera habían inaugurado la primera etapa y ya se hablaba de una segunda etapa) del complejo de seguridad C5i (ahí sí le incluían la «inteligencia»), a pesar de que en los anexos del Presupuesto de Egresos 2025 la inversión global del proyecto apenas alcanzaba los 255 millones 77 mil pesos y concluiría hasta 2027.

En ese entrampado de contradicciones, tampoco se puede olvidar que hasta julio de este año se realizó un acto protocolario de entrega de escrituras del polígono donado correspondiente al Cerro San Simón, lo que significa que transcurrieron más de dos años de trabajo en la construcción del C5 sin tener la certeza jurídica sobre los terrenos y bienes inmuebles, con cifras alegres de inversión que no corresponden a lo que muestra el Anexo 10 del Presupuesto de Egresos 2025 (ni de los ejercicios fiscales anteriores).

Porque si nos remitimos a dicho documento (no transparentado en ninguna plataforma), para este 4 de septiembre en que se inauguró la primera etapa (¿o ya era la segunda?) del C5, la «nueva gobernanza» apenas habría invertido 135 millones 83 mil 684 pesos, más la parte proporcional a los 40 millones de pesos etiquetados para este ejercicio fiscal. Y aún quedaría pendiente otra inversión cercana a los 80 millones de pesos para los años 2026 y 2027.

En medio de estas cifras alegres y discursos triunfalistas sobre la reducción de homicidios dolosos, habrá que preguntarse si ahora sí funcionarán las cámaras de videovigilancia en caso de que estalle algún carrito de tamales en el perímetro de la FENAZA. No vaya siendo…