Orden y sostenibilidad financiera

Nadie va a pelearse con quien maneja los dineros en Zacatecas. Al menos esa ha sido una máxima que aunque no obra en papel, se ha aplicado en cada glosa de cada administración, lo que no evita declaraciones desafortunadas como las ya vividas en el primer día de comparecencias con motivo del Cuarto Informe de Gobierno.

No es como que Zacatecas viva en la bonanza, pero de los pocos aciertos que ha tenido esta administración destaca el darle orden a las finanzas públicas y garantizar la sostenibilidad pensando en el bienestar a futuro de la entidad.

Antes de que Ricardo Olivares dejara la Secretaría de Finanzas (SEFIN) para ceder la estafeta a su actual titular, Ruth Angélica Contreras, se aprobaron al menos cuatro instrumentos legales encaminados a esta ruta, de los cuales destaca la llamada Ley Antiquebranto (una para el estado y otra para municipios), además de otras normas para restringir la contratación de deuda mientras no se tengan ciertas condiciones de solvencia y estabilidad financiera, aunado a fondos contingentes para hacer frente a posibles déficits en la ministración de recursos federales o para el saneamiento y rescate financiero de los municipios.

Estos principios, más eso de la austeridad y la disciplina en el gasto (aunque eso está en veremos en algunas dependencias), han tenido continuidad bajo la conducción de Ruth Angélica Contreras al frente de la SEFIN, quien ha tenido retos importantes para este ejercicio fiscal.

No es secreto que la deuda pública de Zacatecas es carísima, con la tasa de interés más alta en el país, lo que ha llevado a que hoy se pague hasta cinco veces más en intereses que en amortización de la deuda (pago a capital).

Por mucho que la oposición reniegue y patalee exigiendo que se diga realmente cómo fue la contratación de deuda en cada administración (tan fácil como consultar la información en el portal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público), lo cierto es que se tiene una deuda pública de largo plazo, pagadera hasta el 2037. Y hoy el saldo por cuatro créditos de largo plazo (contratados en administraciones anteriores) asciende a 6 mil 573 millones de pesos.

Pero el cumplimiento de la actual administración con estas obligaciones le ha valido un reconocimiento de la SHCP al calificar de «estables» las finanzas de Zacatecas, con niveles sostenibles entre el recurso comprometido sobre ingresos de libre disposición y sobre sus ingresos totales. Y algo similar ha pasado con las calificadoras

Parte de estos resultados se debe al crecimiento de los ingresos propios, entre los cuales destaca el Impuesto sobre Nómina. Tan sólo este año los ingresos propios ascienden a 4 mil 552 millones de pesos recaudados a la fecha, que representan un crecimiento del 97% respecto al inicio de la administración.

Ciertamente, según la lógica de la SCHP, este crecimiento debería verse reflejado en un incremento en participaciones y aportaciones federales; no obstante, éste ha sido limitado, con la excepción de los recursos extraordinarios que se gestionan mediante el Programa U080 para compensar el déficit en la nómina magisterial.

Y para el gremio docente, Ruth Angélica Contreras anunció buenas noticias, pues se tiene garantizado el recurso para el cierre de año gracias a un segundo convenio por 1 mil 300 millones de pesos con el que se cubrirán salarios y prestaciones, y desde ya se trabaja en la proyección de estos recursos extraordinarios para el ejercicio 2026 mientras simultáneamente se inicia el proceso para la federalización de poco más de 900 plazas magisteriales.

Por supuesto que durante la comparecencia de la titular de la SEFIN hubo preguntas muy básicas (algunas repetidas en varias ocasiones) que no tenían razón de ser si nuestros diputados y diputadas hubieran puesto atención al mensaje inicial de la secretaria.

Sin embargo, más allá de enfrascarse en una estéril discusión sobre la deuda pública y de qué color se veía, al menos hubo legisladores que preguntaron por lo importante: qué va a pasar con el Fideicomiso del Viaducto elevado que nunca fue y que nadie pidió.

La secretaria de Finanzas fue muy puntual: el Fideicomiso se creó con un fin específico (construir el cuestionadísimo Viaducto elevado); con el convenio de terminación anticipada del contrato, deberá iniciarse el proceso de extinción del Fideicomiso y el saldo actual (1 mil 595 millones de pesos, más rendimientos) sólo podrá destinarse al mismo concepto: inversión pública productiva. Pero esto no se podrá hacer hasta que concluya el proceso entre la Secretaría de Obras Públicas y las empresas contratadas.

Por otra parte, sobre la insuficiencia presupuestal para algunos organismos públicos como el IEEZ, Ruth Angélica Contreras fue muy breve y concreta: en diciembre se analizará si hay recursos disponibles y se valorarán ampliaciones presupuestales, y aunque desde este miércoles se dispersó lo correspondiente al pago de personal operativo (no así para directores y consejeros, ni para el pago de servicios), advirtió que «el ente público debe tener una política de austeridad y disciplina financiera». Porque sí: mantener al árbitro de la democracia sale caro.

Por lo demás, la comparecencia de la titular de la SEFIN dejó en claro que a muchos y muchas diputadas les hace falta dejar un poquito la demagogia y sentarse a estudiar sobre finanzas públicas para entender que si algo bueno ha tenido la «nueva gobernanza» es cimentar las bases para darle orden, estabilidad y sostenibilidad a futuro a las finanzas públicas, sin contratar nueva deuda y sin solicitar adelanto de participaciones.

Certeza jurídica, otro legado

Por la tarde, la comparecencia de la secretaria de Administración, Maricarmen Salinas, tuvo menos audiencia que la titular de la SEFIN, también con preguntas repetitivas (algunas casi casi nada más por tener algo qué preguntar).

Si bien la secretaria dio cuenta de resultados en materia de incremento salarial (superior al promedio de otros años), capacitaciones y certificaciones, o del pago puntual en seguridad social, o de los ahorros en combustible (71 millones de pesos) y arrendamientos (eso también es relativo, como ya hemos expuesto en este espacio), o que actualmente no hay laudos (pero hay demandas laborales que siguen en proceso), o de las acciones para digitalizar trámites y servicios a la población, hubo otros resultados que vale la pena mencionar.

Por una parte, el hecho de que 76% de los procedimientos de adquisiciones fueron por licitación (aunque habría qué precisar en cuántos fue mera simulación, con una sola propuesta técnica y económica), o que el 42.7% de los proveedores son zacatecanos (y habría que puntualizar si no se trata de los mismos, pero asociados con diferente nombre).

Por otra parte, sobresale el avance del 99% en dar certeza jurídica a 480 bienes inmuebles, especialmente a aquellos con valor histórico, como el Palacio de Gobierno o el Palacio de la Mala Noche (que alberga todavía al TSJEZ), pues esto facilitará la atracción de recursos para darle mantenimiento a edificios con valor histórico y del patrimonio cultural de Zacatecas.

Por lo demás, no hubo respuesta sobre la exorbitante cantidad que habría recibido su antecesora, Verónica Yvette Hernández López de Lara, por liquidación al dejar el cargo, y nada se dijo sobre la continuidad de los Estímulos por Responsabilidad en el Cargo, mejor conocidos como «nómina secreta» que representan hasta 12.5 millones de pesos por año.

La secta contraataca

No, no se trata de otra película de la saga de Star Wars. Es un nuevo episodio de vendettas acumuladas de la secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas.

Porque si alguien pensaba que el agravio durante el informe de actividades del diputado federal Carlos Puente se iba a quedar así, estaba muy equivocado, pues al parecer, por las malas, esa secta tan mustia comenzó a quitar las bardas promocionales del diputado federal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para mejor anunciar a la senadora Verónica Díaz Robles. Sin contar con los permisos que sí tramitó en su momento el PVEM.

¿Cuál sería la justificación, si el periodo de informes legislativos concluyó con el mes de septiembre (ya estamos cerrando la primera semana de octubre) y, hasta donde se sabe, la senadora no hizo este ejercicio de rendición de cuentas al pueblo de Zacatecas (ni siquiera para simular)?

Pero, pues, cada quién con sus berrinches