Llegan al «Año del Progreso» con «obra negra»

Tal vez nuestros lectores recuerdan aquel 24 de enero de 2024, cuando en el Palacio de Convenciones el gobernador David Monreal presidió la presentación de lo que denominaron «Agenda de la Paz».

Se trataba de un documento con más de 300 actividades a desarrollar, en el marco de la declaratoria (por decreto) del «2025, Año de la Paz», pero que básicamente consistía en acciones que ya se venían realizando o que son obligaciones constitucionales, con la diferencia de que ese año les agregarían el mote «de la paz».

La pretendida estrategia de pacificación no vio resultados hasta el 2025, «Año del Bienestar», cuando se logró una reducción de homicidios dolosos en más de 70% y casi se disminuyó a la mitad la cifra de personas desaparecidas y no localizadas. Sólo que otros delitos no tuvieron la misma dinámica, por algo no son incluidos en las campañas de difusión de resultados sobre la pacificación del estado.

Si bien durante el 2025 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó por primera vez la medición sobre la pobreza que anteriormente realizaba el (extinto) Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), con algunos avances para Zacatecas, no hay que olvidar que gran parte de esos avances corresponden más al gobierno federal y no tanto al estatal, que se ha quedado al margen de una política integral de bienestar.

Así pues, este jueves 22 de enero, también en el Palacio de Convenciones, el gobernador David Monreal presentará la «Agenda del Progreso», alineada a esa declaratoria del «2026, Año del Progreso» (cualquier cosa que se entienda por «progreso» cuando Zacatecas camina como los cangrejos).

Porque a estas alturas del sexenio, en el año que debería representar el cierre de una administración (recuérdese que el último año de cada gobierno pasa de noche por periodo electoral), la «nueva gobernanza» llega sin aquello que luego suelen denominar «la obra del sexenio», que en este caso pudo ser (y no fue) el Viaducto elevado que nadie pidió, o la Presa Milpillas que sigue en veremos.

Y ni qué decir de aquella promesa de reparar el 100% de las carreteras del estado, cuando al poco tiempo se olvidaron del mentado «carreterómetro» (o «kilometrómetro«, ya no sabemos cuál era el trabalenguas que usó finalmente el gobernador). Y están los informes financieros trimestrales o las licitaciones públicas que se difundieron en el portal de la Secretaría de la Función Pública (SFP) para demostrar la ineficiencia de la estrategia de atención a las carreteras (y hasta con visos de corrupción y presunto desvío de recursos en varios casos).

Porque al final no hubo claridad sobre la aplicación de recursos sobre el programa de registro de vehículos de procedencia extranjera que ministró la Federación al estado para mantenimiento carretero, pero tampoco sobre otros recursos federales con el mismo fin (como lo que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum apenas esta semana).

Fuera de los Programas del Bienestar, donde el único mérito del estado fue la coparticipación en la Pensión del Bienestar para Personas con Discapacidad (y eso, con algunas reservas por su inoperancia), la política del bienestar de la «nueva gobernanza» se ha convertido más en un asistencialismo condicionado y programas de transferencias de recursos que no sólo escondían detrás vicios en licitaciones (como la adquisición de paquetes alimentarios que tanto dimos a conocer en este espacio), sino también la simulación de padrones de beneficiarios que sugieren desvío de recursos (y que también dimos a conocer en este espacio).

De la salud, ni hablar. Porque no sólo fue un desastre el INSABI, sino también la transición al IMSS-Bienestar que cayó como anillo al dedo a una «nueva gobernanza» que nunca tuvo intenciones de garantizar la universalidad de los servicios de salud y hoy pretexta que ya no está en sus manos para atender las demasiadas fallas que ya ha exhibido tantas veces el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTSA) y su líder Norma Castorena.

Probablemente, al cierre del sexenio, lo que pueda quedar como legado de la «nueva gobernanza» y del gobernador David Monreal son los avances en seguridad (a qué costo) y el saneamiento financiero (a qué costo), aunque los resultados se vean opacados por un sexenio caracterizado por las protestas y manifestaciones ante tantas fallas de la administración con tantos gremios.

Finalmente, ya se verá si la «Agenda del Progreso» está realmente articulada y no es más bien un ejercicio de improvisación, como ha sido todo el sexenio. Porque en eso de cumplir metas, basta ver el Plan Estatal de Desarrollo, que ni siquiera cumplió con lo mínimo básico para considerarse un Plan Estatal de Desarrollo. Pero, pues, cada quién

Nide García busca presidir la CANIRAC

Luego de una gestión medianamente gris de Estela Cárdenas, cuya presidencia está a punto de concluir, hoy Nide García Samán busca encabezar los esfuerzos al frente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentadados (CANIRAC) en Zacatecas.

La gerente de la cafetería y nevería Acrópolis no sólo es un perfil que ha insistido en la unidad para avanzar como gremio, sino que parte de su plataforma implica la inclusión de perfiles con experiencia probada y emprendedores de las nuevas generaciones para integrar propuestas que coadyuven al desarrollo del gremio.

El primer reto, está consciente, será incrementar el número de agremiados que puedan beneficiarse de todo lo que la CANIRAC puede ofrecer a este tipo de establecimientos, considerando que en el estado se estiman unos 5 mil negocios dedicados a la preparación de alimentos y bebidas, pero apenas se superan los 100 agremiados a la Cámara.

La planilla que acompaña a Nide García también tiene a su favor la trayectoria de sus integrantes, sin olvidar su experiencia y las nuevas ideas que se han incorporado con jóvenes emprendedores, lo que permitiría fortalecer las acciones en favor del gremio.

Entre otras, Nide García ha insistido que urge la modernización de los establecimientos y por ello plantea diversas capacitaciones donde incluso se pueda incorporar el uso de la inteligencia artificial en temas tan básicos como el control de inventarios o en la contabilidad a fin de agilizar procesos, sin olvidar las tan importantes certificaciones y el reto fundamental de buscar nuevas formas de difusión de los establecimientos.

La vinculación también forma parte de sus propuestas y plantea una relación directa con la Subsecretaría del Servicio Nacional del Empleo (SNE) para la identificación de perfiles adecuados para las vacantes de cada establecimiento, o con la Secretaría de Turismo y la propia Secretaría de Economía para diversificar (y actualizar) las capacitaciones y certificaciones al sector, uno de los que genera mayor número de empleos formales en Zacatecas.

Nide García confía en seguir sumando respaldos importantes hasta el día en que se realice la asamblea para elegir a la nueva presidencia, el próximo 30 de enero. Seguramente el gremio elegirá lo que sume y no lo que divida.