Paridad en México, fruto de lucha histórica de las mujeres: Amalia García

Ciudad de Guatemala, Guatemala.— Dentro del Encuentro Internacional de Mujeres y Mujeres Indígenas de la Región Latinoamericana, la Senadora de la República Amalia García Medina impartió una Conferencia Magistral sobre la importancia de la participación política de las mujeres, destacando que la paridad en México no fue una concesión, sino una conquista construida durante décadas de lucha, organización y resistencia.

La legisladora zacatecana señaló que México es uno de los pocos países del mundo que garantiza, constitucionalmente, la paridad de género, al establecer desde 2019 el principio de 50% mujeres y 50% hombres en todos los poderes públicos, incluyendo el Congreso de la Unión, los congresos locales, el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial, los gobiernos estatales y los municipios.

“Yo les diría que esto es gracias a una lucha muy compleja, que ha tomado años y años para que esto pudiera ser realidad”, expresó.

La Senadora recordó que, para lograr los derechos plenos en la participación política de las mujeres, fue necesario impulsar reformas profundas, como las cuotas de género, el sistema de alternancia en listas de representación y medidas para evitar prácticas que desplazaban a mujeres electas, y uno de los elementos decisivos fue la construcción de acuerdos entre mujeres de distintas fuerzas políticas, priorizando coincidencias fundamentales por encima de diferencias ideológicas.

“Tomamos la decisión de que incluso con nuestras diferencias políticas, teníamos que hacer alianzas”, afirmó.

La exGobernadora de Zacatecas explicó que la paridad no tiene sentido si no se traduce en cambios reales en la vida de las mujeres, por lo que destacó la importancia de impulsar leyes para combatir la violencia de género, sancionar el acoso y hostigamiento sexual, reconocer el feminicidio como una forma extrema de violencia, y garantizar que el poder público no sea ocupado por agresores.

En ese marco, celebró reformas como la “3 de 3 contra la violencia”, que establece que ninguna persona con antecedentes de violencia familiar, violencia sexual o incumplimiento de pensión alimenticia pueda acceder a cargos de elección popular.

Violencia política de género: un obstáculo persistente contra las mujeres en el poder

La Senadora también abordó el impacto de la violencia política de género, que continúa afectando a las mujeres que deciden participar en la vida pública. Explicó que esta violencia se manifiesta en descalificaciones, estigmas y ataques basados en prejuicios, que no se aplican de la misma manera a los hombres.

Advirtió que, aunque en México la violencia política de género ya está tipificada en la legislación y puede ser sancionada, el fenómeno persiste y se agrava especialmente durante las campañas electorales, donde los ataques se multiplican no solo en espacios tradicionales, sino también en redes sociales.

La zacatecana reconoció que la paridad y las leyes han fortalecido a muchas mujeres al hacerles sentir que no están solas, que pueden denunciar y que cuentan con respaldo institucional. Sin embargo, también advirtió que en algunos casos ha surgido una reacción social adversa, donde aumenta la violencia contra las mujeres por ejercer su propia opinión y autonomía.

“Lo que requerimos no son solo leyes. Las leyes son importantes, pero necesitamos construir una nueva cultura del respeto para detener la violencia y las agresiones hacia las mujeres y hacia las niñas”, subrayó.

La Senadora concluyó señalando que la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema grave y urgente, y que en muchos casos los agresores son personas cercanas a las víctimas, lo que exige un cambio profundo en la cultura social, en la educación y en la vida comunitaria.

“La paridad es para cambiar la vida, para transformar las condiciones de vida de las mujeres”, enfatizó.

Sistema de cuidados: reconocer el trabajo que sostiene la vida

Derivado de las preguntas de la audiencia, la Senadora enfatizó la urgencia de construir políticas públicas que reconozcan el papel esencial de los cuidados en la vida social y económica de los países. “Las mujeres sostenemos la vida del mundo. Sin los cuidados, no existiría vida en el planeta”, afirmó.

Señaló que durante décadas el trabajo doméstico y de cuidados realizado principalmente por mujeres no fue visibilizado ni reconocido como trabajo, pese a ser indispensable para el funcionamiento de las comunidades, los comercios, el transporte, las escuelas y la economía en general.

Amalia García llamó a construir un Estado de bienestar cuidador, donde el sistema de cuidados se convierta en una de las principales políticas públicas de nuestro tiempo, pues la carga desproporcionada que enfrentan las mujeres limita su acceso a mejores oportunidades laborales, educativas y de participación pública.

“Somos, en muchos sentidos, el seguro social de la sociedad, porque sobre nuestros hombros recae gran parte de lo que permite que todo funcione”, finalizó.