
Ciudad de México.- La Senadora Amalia Dolores García Medina hizo un llamado a fortalecer las acciones institucionales para prevenir y combatir la trata de personas en México, al advertir que se trata de uno de los delitos más graves contra la dignidad humana y uno de los negocios criminales más lucrativos a nivel mundial.
Durante su intervención en tribuna, la zacatecana señaló que este fenómeno debe entenderse con claridad para dimensionar su gravedad, pues implica la explotación y la compraventa de seres humanos, una práctica que vulnera profundamente los derechos fundamentales.
“Es fundamental que cuando hablamos de trata pongamos en el centro algo que resulta muy relevante: la trata es un negocio, es un negocio criminal. Es un asunto tan insoportable que resulta difícil reconocer que esto sucede, porque se trata, ni más ni menos, que de la compraventa de seres humanos”, expresó.
La trata es un negocio multimillonario
Amalia García explicó que la trata de personas forma parte de lo que se conoce como economía sumergida, un sistema de actividades ilícitas que generan enormes ganancias para redes criminales a nivel internacional.
De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, este delito generó 236 mil millones de dólares en ganancias tan solo el año pasado, lo que refleja la magnitud de este problema global.
“Estamos frente a una realidad que no podemos aceptar ni tolerar. Dentro de las economías ilícitas, la trata de personas ocupa el tercer lugar a nivel mundial, después del narcotráfico y del tráfico de armas”, subrayó.
Niñas y niños son las principales víctimas
La senadora zacatecana advirtió que las principales víctimas de este delito suelen ser niñas, niños y adolescentes, quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad frente a las redes de explotación.
Ante este panorama, respaldó una iniciativa de reforma orientada a fortalecer las políticas públicas y la coordinación institucional para prevenir, detectar y atender la trata de personas en México.
La propuesta plantea actualizar la integración de la Comisión Intersecretarial en materia de trata de personas, incorporando a la Secretaría de Educación Pública, con el objetivo de reforzar las estrategias de prevención, educación y sensibilización social.
“Esta propuesta resulta absolutamente pertinente e indispensable. Debemos cerrar los espacios a las redes criminales y fortalecer la capacidad del Estado para prevenir, vigilar y atender este delito”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de certificar a las servidoras y servidores públicos en perspectiva de género y derechos humanos, con el fin de mejorar la capacidad institucional para enfrentar este fenómeno y brindar atención adecuada a las víctimas.
Se requiere una estrategia integral para combatirla
Amalia García enfatizó que el combate a la trata de personas no puede limitarse únicamente al ámbito penal, sino que requiere una estrategia integral que incluya educación, capacitación institucional, prevención y coordinación entre distintas dependencias.
“La reforma que hoy se plantea va en el sentido correcto, porque coloca en el centro una estrategia integral. Educación, capacitación institucional y coordinación entre dependencias son esenciales. Este delito no puede enfrentarse solamente desde el ámbito penal”, afirmó.
También subrayó la necesidad de fortalecer protocolos de identificación temprana de víctimas, así como las acciones de vigilancia en contextos donde suelen registrarse mayores riesgos, como eventos masivos, actividades deportivas, celebraciones culturales o situaciones vinculadas a procesos migratorios.
Finalmente, la senadora hizo un llamado a fortalecer la participación social en la detección y prevención de este delito, particularmente entre sectores vinculados al turismo, la hotelería y los servicios, quienes pueden contribuir a identificar situaciones de riesgo.
“Hablar con actores de la sociedad, con hoteleros, restauranteros y con todas aquellas personas que puedan identificar un posible riesgo permitirá proteger a quienes se encuentren en una situación vulnerable”, señaló.
Amalia García concluyó que el objetivo central de estas acciones debe ser poner fin a la explotación de seres humanos y garantizar plenamente su seguridad, su libertad y sus derechos.
