Erradicar el trabajo infantil es una tarea inconclusa

«Privar a los niños de sus derechos humanos es un desafío a su propia humanidad»

Nelson Mandela (1918-2013).

Uno de los problemas sociales prioritarios que se deben atender es la erradicación del trabajo infantil. En varias ocasiones he publicado columnas sobre el tema: en 2021, “El trabajo infantil en Zacatecas”; en 2022, “Estancada la erradicación del trabajo infantil en México”; en 2023, “Zacatecas, con pésimas condiciones de trabajo infantil”.

El 12 de junio es el “Día mundial contra el trabajo infantil”, este año el lema es: “Tarjeta roja al trabajo infantil: juego limpio para niños, trabajo decente para adultos”, la campaña del Día Mundial contra el Trabajo Infantil de 2026 hace un llamamiento a reforzar las medidas en las políticas que previenen el trabajo infantil y alejan a los niños del mismo: educación de calidad, protección social universal, trabajo decente, leyes y mecanismos de aplicación más sólidos y otras medidas que abordan las causas profundas del trabajo infantil.

Contar con datos precisos, confiables y oportunos es esencial para orientar políticas públicas eficaces para erradicar el trabajo infantil. En nuestro país, Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) es el organismo público autónomo (actualmente una autonomía en duda), encargado de normar, coordinar y generar la información estadística (levantar censos y encuestas especializadas).

Las primeras estimaciones fueron a través del “Módulo de Trabajo Infantil”, del 2007 al 2017 (cada dos años); se dio continuidad en el año 2019 a través de la “Encuesta Nacional de Trabajo Infantil” (ENTI), en colaboración con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con periodicidad trienal, por lo que se publicó de nuevo en 2022 y se espera la publicación de la edición 2025.

La Organización no gubernamental (ONG) Save the Children, dedicada a la defensa y promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo, publicó en 2021 el “Atlas de Trabajo Infantil”; en 2024 la OIT publicó el informe titulado: “Trabajo Infantil estimaciones mundiales 2024, tendencias y el camino a seguir”.

Las estimaciones mundiales para 2024 fueron elaboradas conjuntamente por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que son los custodios de la Meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En el año 2015 se asumió el compromiso de poner fin al trabajo infantil para 2025, ese plazo ha llegado a su fin, pero la eliminación del trabajo infantil sigue siendo una tarea inconclusa.

De acuerdo con las estimaciones de 2024 de la OIT, cerca de 138 millones de niños siguen en situación de trabajo infantil en todo el mundo, de los cuales 54 millones realizan trabajos peligrosos. El trabajo infantil interfiere con el derecho del niño a la educación y al juego.

Según los datos del informe, la agricultura concentra el 61% de los casos de trabajo infantil, seguido de los servicios (27%), el trabajo doméstico y la venta de productos en los mercados, y la industria (13%), incluidas la minería y la fabricación. En todos los sectores, el trabajo infantil es predominantemente informal, lo que dificulta su detección y regulación.

El informe destaca que, entre los niños de 5 a 14 años en situación de trabajo infantil, aproximadamente el 31% no asiste a la escuela, Esto significa que a casi uno de cada tres niños en situación de trabajo infantil se le niega el derecho a la educación, una base esencial para salir de la pobreza y construir un futuro mejor.

Trabajo infantil peligroso

El trabajo infantil peligroso se define en el Artículo 3 del Convenio núm. 182 de la OIT como (d) el trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.

Recomendaciones a los gobiernos por parte de UNICEF y la OIT:

  • Invertir en sistemas de protección social, especialmente para los hogares vulnerables, incluidas prestaciones universales por hijo, para que las familias no recurran al trabajo infantil.
  • Reforzar los sistemas de protección infantil para identificar, prevenir y responder a los niños en situación de riesgo, especialmente a los que se enfrentan a las peores formas de trabajo infantil.
  • Proporcionar acceso universal a una educación de calidad, especialmente en las zonas rurales y afectadas por la crisis, para que todos los niños puedan aprender.
  • Garantizar el trabajo decente para adultos y jóvenes, incluido el derecho de los trabajadores a organizarse y defender sus intereses.
  • Hacer cumplir las leyes y la responsabilidad empresarial para acabar con la explotación y proteger a los niños en todas las cadenas de suministro.

Consideraciones finales

En nuestro país se continúa registrando la presencia de niñas, niños y adolescentes en situaciones de trabajo peligroso, trabajo forzoso, explotación sexual comercial, trata de personas con fines de explotación laboral, mendicidad forzada, así como en actividades ilícitas, que constituyen violaciones graves de los derechos fundamentales de la niñez.

En necesaria la actualización permanente de estadísticas desagregadas por zona, sexo, edad, discapacidad y la identificación de los grupos más vulnerables mediante encuestas más frecuentes, ya que es un elemento decisivo para visibilizar vulnerabilidades y orientar políticas diferenciadas y efectivas de prevención y eliminación del trabajo infantil, así como dar el seguimiento oportuno y evaluación que permita medir las tendencias.

La educación es un factor clave para prevenir el trabajo infantil, por lo que resulta esencial garantizar la escolaridad obligatoria hasta la educación secundaria.

Las políticas o planes nacionales, orientados a prevenir y eliminar el trabajo infantil requieren de financiamiento gubernamental adecuado, sostenido y alineado con otros objetivos estratégicos, ya que la mayoría de los planes carece de asignaciones específicas, muchas veces dependen del presupuesto de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, educación o de los programas de desarrollo social.

La inspección del trabajo especializada en trabajo infantil presenta vacíos en la informalidad, la agricultura familiar y el trabajo doméstico al carecer de recursos humanos y financieros, lo que dificulta el acceso a algunos lugares donde se realiza el trabajo infantil.

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