Cuentas que no cuadran

Desde que Verónica Díaz Robles, hoy coordinadora estatal de defensa de sabe qué tanto (la prepreprepreprecandidatura a la gubernatura de MORENA para 2027), se desempeñaba como delegada de Programas para el Desarrollo en Zacatecas en este espacio ya dábamos cuenta de irregularidades detectadas desde la Federación en los llamados Programas del Bienestar.

Desde octubre de 2020, en un comparativo entre el número de beneficiarios de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y las proyecciones de crecimiento demográfico del Consejo Nacional de Población (CONAPO), ya advertíamos que había una diferencia notable de entre 50 mil y 60 mil personas que no entraban en el grupo de edad de la población susceptible de recibir dicho programa.

Las sospechas se confirmarían meses después, en marzo de 2021 con la publicación de la Auditoría De Cumplimiento: 2019-0-20100-19-0246-2020, 246-DS, correspondiente a la tercera entrega de informes individuales sobre la revisión a de la Cuenta Pública 2019 de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En dicha auditoría había observaciones por 70 millones 606 mil 700 pesos correspondientes a la Delegación de Programas para el Desarrollo de Zacatecas, que entonces dirigía la delegada Verónica Díaz Robles, y aunque no en todos los casos implicaba un posible daño al erario, sí se habían detectado beneficiarios inexistentes, pagos duplicados, apoyos de ejercicios fiscales anteriores, apoyos extraordinarios sin actas de defunción, pagos a personas fallecidas, entre muchas otras observaciones.

A su salida de la Delegación de Programas para el Desarrollo en busca de un escaño en el Senado de la República, su lugar fue ocupado por su incondicional y segunda al mando Adilene Rosales, en un relevo que tampoco dejó las viejas prácticas.

No en balde hubo tensión y nerviosismo en la Delegación en septiembre de 2025, cuando se supo que esta dependencia en Zacatecas se encontraba bajo rigurosa auditoría, debido a que se habían detectado un faltante de más de 500 tarjetas de la Pensión Universal para Personas con Discapacidad que sí se habían cobrado durante un año y que implicaban algo así como 9 millones 450 mil pesos.

No era el único programa donde se habrían detectado tarjetas faltantes que se estaban cobrando, y había sospechas de que éstas se encontraban en posesión de diputadas y diputados locales afines a una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas.

Esas sospechas tendrían mayor motivación una vez que, también este espacio, realizamos un análisis comparativo entre el número de beneficiarios reportados desde la Secretaría del Bienestar y las proyecciones del CONAPO, un análisis en el que habría hasta 40 mil 958 beneficiarios que no correspondían con las estimaciones de población para ese grupo de edad y que representarían unos 253 millones 939 mil 600 pesos con posibles inconsistencias. ¿O de qué otra manera explicar que había más beneficiarios que población susceptible de recibir el programa?

Pues bien, ahora ya no contamos con proyecciones, sino con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que señalan que para 2025 había en Zacatecas algo así como 178 mil 387 personas mayores de 65 años.

No obstante, la plataforma del Padrón Único de Beneficiarios del Gobierno Federal muestran que, tan sólo en el periodo octubre-diciembre de 2025, había en Zacatecas un total de 196 mil 63 beneficiarios; es decir, 17 mil 676 personas más que la población reportada en la Encuesta Intercensal, lo que representaría algo así como 113 millones 126 mil 400 pesos únicamente en el último bimestre del año.

Lo anterior refuerza todavía más las sospechas de irregularidades en el manejo del programa emblema de la 4T, por no mencionar otros programas donde se han reportado anomalías similares, como el retraso en el trámite de tarjetas que, al ser entregadas, no reportan el retroactivo que sí habría sido cobrado durante varios bimestres.

Estas sospechas hacen desconfiar de que las 34 mil 283 beneficiarias de las Pensiones Mujer Bienestar hayan reunido los requisitos del programa, o incluso que existan (si consideramos los resultados de auditorías de la ASF que señalan beneficiarios inexistentes), pese que apenas representarían el 84.66% de las 40 mil 496 mujeres zacatecanas entre los 60 y 64 años de edad.

Estas observaciones deberían ser carta de presentación de quien sería la carta fuerte de una secta que tanto daño ha hecho a Zacatecas, la actual delegada Adilene Rosales, para su eventual postulación a la presidencia municipal de Zacatecas. Sólo que su cómplice (y de la entonces delegada Verónica Díaz Robles) hoy es dirigente nacional de MORENA: Ariadna Montiel Reyes.

Hablamos de no pocos millones de pesos en recursos públicos que no estarían llegando a los que menos tienen y que ya fueron observados por la ASF. Sin embargo, con el segundo piso de la Transformación (cualquier cosa que eso signifique) ha quedado claro que, para MORENA, esos son los perfiles a los que apuestan. Pero, pues, cada quién…

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