
Ciudad de México.- Durante el homenaje póstumo que el Senado de la República rindió al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, la Senadora Amalia García Medina afirmó que el mayor reconocimiento a su memoria y legado histórico consiste en defender la democracia, la libertad de elegir, preservar la autonomía de las instituciones electorales y garantizar la separación de poderes, principios por los que luchó durante décadas para transformar pacíficamente la vida política de México.
“Cuando hablamos del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, del compañero Cuauhtémoc Cárdenas, del amigo Cuauhtémoc Cárdenas, del mexicano universal, hablamos también de un sueño: el sueño de millones de mexicanas y mexicanos por construir una nación plenamente democrática, justa y soberana”, expresó.
García Medina recordó que la lucha encabezada por Cárdenas tuvo antecedentes en los movimientos sociales que, durante décadas, exigieron libertades y derechos políticos, como las movilizaciones ferrocarrileras de Demetrio Vallejo y Valentín Campa, las luchas magisteriales encabezadas por Othón Salazar y el movimiento estudiantil de 1968.
“Estas expresiones enfrentaron persecución, encarcelamientos y represión, en un contexto marcado por la falta de libertades democráticas, la desaparición de personas y la llamada guerra sucia”, recordó la exgobernadora de Zacatecas.
En ese escenario, destacó la irrupción política de Cuauhtémoc Cárdenas, quien, junto con figuras como Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, contribuyó a articular una alternativa democrática que sumó a distintas fuerzas de izquierda y progresistas, entre ellas las encabezadas por Heberto Castillo.
La Senadora recordó especialmente las elecciones presidenciales de 1988, cuando Cárdenas encabezó una movilización ciudadana que desafió al sistema político autoritario y enfrentó graves episodios de violencia contra sus simpatizantes.
Mencionó el asesinato, días antes de la jornada electoral de 1988, de dos integrantes cercanos al equipo del ingeniero Cárdenas, así como las irregularidades que marcaron el proceso del 6 de julio, particularmente la llamada “caída del sistema” y la falta de transparencia en los resultados.
Recordó que Cuauhtémoc Cárdenas, Rosario Ibarra de Piedra y Manuel Clouthier, quienes fueron candidatos a la Presidencia de la República en ese año, exigieron conjuntamente claridad en el proceso electoral, sin obtener una respuesta satisfactoria de las autoridades de aquella época.
Lucha pacífica de Cárdenas
Amalia García subrayó que una de las mayores aportaciones de Cuauhtémoc Cárdenas fue su decisión de mantener la lucha por la democracia en México después de las elecciones de 1988, impulsando la construcción de una fuerza política nacional mediante métodos pacíficos.
Destacó que esa determinación permitió la creación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que enfrentó condiciones de violencia política durante sus primeros años.
Recordó que, según lo expuesto en su intervención, más de 500 militantes y simpatizantes de esa fuerza política fueron asesinados en el contexto de la lucha por la defensa del voto y la apertura democrática.
“Debemos rendir homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas por ese valor civil, pero también por su decisión de emprender una lucha de largo aliento y de no rendirse”, sostuvo.
García Medina expresó que ese movimiento contribuyó a impulsar transformaciones fundamentales en el sistema político mexicano, entre ellas la construcción de instituciones electorales autónomas y mecanismos jurisdiccionales para proteger los derechos políticos de la ciudadanía.
Honrar el legado cardenista
Amalia García Medina advirtió que la democracia requiere instituciones confiables, capaces de garantizar elecciones libres y auténticas, así como contrapesos que impidan la concentración del poder.
Enfatizó que reconocer la trayectoria de Cuauhtémoc Cárdenas no debe limitarse a recordar los acontecimientos históricos, sino traducirse en acciones concretas en la vida cotidiana para preservar las conquistas democráticas.
“Hoy tenemos que poner en el centro la defensa de instancias confiables para poder avanzar en lo que fue el sueño del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas: construir un México democrático, un México libertario, un México justo, un México con soberanía”, afirmó.
La senadora sostuvo que la defensa de las instituciones autónomas y la separación de poderes constituye una responsabilidad permanente de quienes participan en la vida pública.
Finalmente, Amalia García reconoció el valor civil, la perseverancia y la contribución histórica del ingeniero Cárdenas a la democratización del país.
“Honor a quien honor merece”, expresó, al insistir en que su trayectoria debe honrarse “con la defensa de instituciones autónomas, con la separación de poderes y sin permitir que un poder absoluto se imponga sobre toda la sociedad”.
