¿Qué son y para qué sirven los indicadores? (Parte 2)

Como vimos en la primera parte, publicada la semana pasada, los datos estadísticos nos permiten construir indicadores que a su vez nos ayudan a entender mejor la realidad de un país, una entidad federativa, un municipio, una empresa; podemos relacionar unos indicadores con otros, compararlos, analizarlos e interpretarlos. A través de los indicadores económicos también podemos conocer que tan bien o mal, andan las finanzas de un estado o una empresa.

El Producto Interno Bruto es la medida económica más importante de un país. En México se mide en forma anual, para saber si hubo o no crecimiento, sin embargo, con el fin de contar con datos preliminares, el Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) elabora estimaciones oportunas del PIB trimestral de México, así como del PIB por Entidad Federativa (PIBE), que nos permiten tener una visión fiable de la evolución de la economía mexicana. Los resultados son publicados por el INEGI.

En el plano estatal también se genera el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), un indicador de coyuntura que ofrece un panorama de la evolución económica de las entidades federativas del país en el corto plazo.

Las cifras del PIB que se publican trimestralmente tienen carácter preliminar, una vez concluido y reportado el cuarto trimestre, se revisan los datos y se publica la estimación preliminar del dato anual y posteriormente las cifras revisadas, que prácticamente no presenta variaciones significativas.

Cuando se elaboran indicadores macroeconómicos como el PIB, se presentan los resultados con desagregaciones en valores corrientes, a precios constantes, índices de precios implícitos e índices de volumen físico. Al obtener de manera directa el valor agregado de la producción menos los insumos intermedios, se miden correctamente los efectos como, por ejemplo, cuando las empresas cierran y siguen pagando salarios, como en el 2009 debido a la epidemia del H1N1, o la pandemia COVID-19.

La mayoría de los indicadores de coyuntura (de frecuencia mensual) nos ayudan a anticipar el comportamiento del PIB trimestral. Se cuenta con información de las encuestas y registros administrativos, entre los más relevantes tenemos los siguientes:

  • Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO)- 
  • Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales (EMEC).
  • Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC).
  • Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM). 
  • Encuesta Mensual de Opinión Empresarial (EMOE).
  • Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). 
  • Encuesta Mensual de Servicios (EMS).
  • Inversión Fija Bruta.
  • Finanzas Públicas

Por ejemplo, los indicadores de ocupación y empleo sirven para anticipar el consumo privado; la inversión fija bruta y los indicadores de las empresas constructoras, se utilizan para adelantar el comportamiento del gasto en inversión privada; las estadísticas oportunas de las finanzas públicas ayudan a predecir el gasto público.

Dado que el PIB es la medida más comprensiva de la actividad económica del país, su tasa de crecimiento nos dice mucho. De entrada, si es una tasa negativa, es muy probable que estemos en una recesión.

Los objetivos de la macroeconomía son fomentar el crecimiento rápido del producto bruto interno de un país; bajar la tasa de desempleo y fomentar la producción para generar nuevos puestos de trabajo; lograr estabilidad en el nivel de precios; evitar el déficit fiscal (es decir que el Estado gaste más de lo que ingresa).

En la tercera parte veremos los indicadores de coyuntura y registros administrativos más importantes, con la finalidad de despejar dudas para una mayor comprensión de los indicadores. Dejaremos para una columna especial el tema del mercado laboral y por último el Sistema de Clasificación de América del Norte.

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