Arturo Gómez Pompa, pilar de la protección de ecosistemas

El biólogo Arturo Gómez Pompa es referente internacional en la biología de la conservación de las Salvas Tropicales en México. El día 17 de Septiembre falleció a los 90 años, dejando un legado central en la protección ambiental. Su trabajo transformó la relación entre la ciencia la relación entre la ciencia y la toma de decisiones para la gestión sostenible de ecosistemas, especialmente en regiones tropicales del país.

Nació en la Ciudad de México en 1934, se formó como biólogo y doctor en ciencias en la UNAM, fue impulsor la investigación aplicada y la protección de la biodiversidad, promoviendo la creación de reservas naturales como “Los Tuxtlas y la Mancha en Veracruz, Montes Azules en Chicas y el Edén en Quintana Roo”, áreas que han funcionado como laboratorios para la investigación y como refugio para especies amenazadas.

De sus aportes más influyentes destaca la fundación del Instituto sobre Recursos Bióticos, (INIREB), en la década de 1980, donde se impulsaron estudios sobre etnobotánica, manejo sustentable y agroecología, integrando el conocimiento de las comunidades locales. Su trabajo permitió reconocer la importancia del manejo tradicional y sus contribuciones en la protección del entorno natural.

También destacó por su labor académica y de divulgación científica, como profesor distinguido en la Universidad de California Riverside y asesor científico del Centro de Investigaciones Tropicales, de la Universidad Veracruzana. Fue presidente del Consejo Internacional de Coordinación del Programa Hombre y Biosfera, de la Unesco y participó en los consejos del Instituto Smithsoniano y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

A nivel internacional, fue galardonado con distinciones como el Premio Tyler para el Logro Medioambiental en 2006. Entre sus hallazgos más relevantes se encuentra el descubrimiento de antiguos cultivos de Theobroma cacao en la Península de Yucatán, lo que aportó nueva información sobre las prácticas agrícolas mayas, publicó más de 200 artículos y libros, fomentó proyectos sobre el conocimiento botánico a comunidades rurales a través de iniciativas como el Atlas de la Flora de Veracruz.

Muchas de sus publicaciones y contribuciones a las ciencias biológicas son ya clásicas, se ha convertido en referencia obligada para estudiantes e investigadores, una de sus acciones más importantes fue el impulso del diálogo ciencia – gobierno en la toma de decisiones para un desarrollo del trópico más humano y menos destructivo, así como en la promoción de espacios protegidos.

Arturo Gómez Pompa deja una sólida huella en la ciencia, la conservación y la formación de nuevas generaciones comprometidas con los ecosistemas tropicales, es un referente en la ecología en México.

La dimensión de los problemas ambientales que enfrenta México es crucial para incrementar los recursos destinados a la formación de investigadores y reforzar las instituciones que llevan a cabo investigaciones. Despedimos hoy a un gran pilar de la biología y el cuidado del medio ambiente, a una figura sólida en la ciencia, la conservación y la formación de nuevas generaciones comprometidas con los ecosistemas tropicales.